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Entrevista | Óscar Jiménez Moriano Magistrado y escritor

Óscar Jiménez, magistrado de Plasencia y escritor: "Seixas salvó a un millar de refugiados extremeños y su historia no se conoce"

Presenta este lunes, a las siete en La Puerta de Tannhäuser, su segunda novela, 'El corresponsal americano', sobre el Schindler portugués

Óscar Jiménez, magistrado de Plasencia: "Seixas salvó a un millar de refugiados extremeños y su historia no se conoce".

Óscar Jiménez, magistrado de Plasencia: "Seixas salvó a un millar de refugiados extremeños y su historia no se conoce". / Toni Gudiel

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Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

¿Cuándo y por qué decide escribir ‘El corresponsal americano’?

Hace más de quince años. Me empezó a interesar el tema por un artículo del periodista José Ramón Alonso de la Torre, que se había desplazado a Barrancos y contaba la historia. Él escribió sobre el personaje de Seixas y de ahí me vino la inspiración porque, hasta ese momento, no conocía la historia. Creo que la persona que comenzó a divulgar la historia de Seixas fue un historiador extremeño, Francisco Espinosa. Es alguien que ha investigado bastante sobre lo que ocurrió en la matanza de Badajoz. Este historiador publicó algo sobre el éxodo de los refugios extremeños y fue el primero que puso sobre la pista de la existencia de Seixas.

¿Por qué le pareció interesante la historia?

Sobre todo, porque era algo nuestro, algo de Extremadura, y totalmente desconocido. Es verdad que el número de personas a las que salvó no se puede comparar con las que salvó, por ejemplo, el embajador español en Budapest o con Schindler, pero Seixas salvó a cerca de un millar de refugiados extremeños y quería que, al menos, fuéramos conocedores de nuestra propia historia.

¿Cuáles han sido sus fuentes de investigación?

El artículo me puso sobre la pista y luego empecé por internet. Comencé a investigar por el historiador Francisco Espinoza y otros historiadores hispanófilos que han estudiado la Guerra Civil, como Paul Preston e Ian Gibson. Porque el libro no se centra solamente en Seixas, de hecho, siendo el protagonista, aparece muy poco en el libro. Se habla mucho sobre él, pero creo que aparece una vez. También se habla de lo que ocurrió en Badajoz, en la matanza de la plaza de toros. Digamos que eso ocupa la mitad del libro y la otra mitad es la historia del corresponsal americano, que es el verdadero protagonista. Así que consulté a los historiadores británicos que se han dedicado a la Guerra Civil; historiadores locales que han estudiado los sucesos de la plaza de toros; la prensa de la época y también accedí a los testimonios de algunos de los prisioneros republicanos que estuvieron en la plaza. Ahí pude saber que la historia que se contaba, de que habían toreado a los prisioneros era mentira, un bulo. Hubo matanzas, miles de fusilados, pero ese escarnio que se contaba que habían hecho con los prisioneros, por lo menos la gente que estuvo allí dice que eso no ocurrió.

En resumen, ¿cuál es la historia que plasma el libro?

Trata de un corresponsal americano, James Allen, simpatizante de la República que, cuando comienza la Guerra Civil escucha que se están produciendo matanzas de republicanos en Badajoz. Él estaba familiarizado con Badajoz porque había estudiado la reforma agraria. Conocía la zona y le llamó mucho la atención cuando su colega portugués Mario Neves, que fue el primero que escribió sobre lo que estaba ocurriendo en Badajoz, escribió un artículo en el Diario de Lisboa. El corresponsal se desplaza enseguida y comienza a investigar y escribe un artículo muy famoso. Es una crónica periodística que empieza diciendo: "Esta es la historia más triste que he contado jamás en mi vida".

¿Qué contaba?

Que estando a 14 kilómetros de Badajoz les llega el olor a chamusquina de los cadáveres que estaban incinerando. Es la historia de lo que ocurrió en Badajoz, la matanza de la plaza de toros y los sucesos convulsos que ocurrieron los días 14 y 15 de agosto de 1936. También narra la aventura de los refugiados extremeños que huían hacia el sur, formando parte de lo que se llama ‘la columna de los 8.000’. De ahí se disgregó un grupo de cerca de 1.000, que huían buscando acomodarse en zona republicana. También explica la suerte que corrieron los integrantes de esa columna, que acabaron siendo pasados por las armas, pero los que se disgregaron consiguieron huir a Barrancos. Ahí presionó mucho el embajador español en Portugal, Claudio Sánchez Albornoz. Presionó para que las fuerzas firmantes del Pacto de No Intervención, Gran Bretaña y Francia, convencieran a Salazar, que era correligionario de Franco, para que asilara a un contingente determinado. Concedieron el derecho de asilo a 400, pero los exiliados no eran 400, sino 1.000. La labor de Seixas consistió en esconder a los otros 600 y hacerlos llegar a Lisboa. Finalmente, los 1.000 refugiados, legales y no legales, lograron coger el buque Niassa y de ahí fueron a Tarragona.

¿Sabe si hay algún superviviente de aquello?

Creo que a día de hoy no. Ha pasado casi un siglo. Pero en la década de los noventa hubo una celebración de homenaje a Seixas y me han contado que asistieron familiares, sus descendientes porque se levantó un monumento en Oliva de la Frontera en honor a él.

Después de conocer la historia del corresponsal americano, ¿qué opinión le merece?

Tengo sensaciones un poco contrarias. Porque él era consciente de que una de las cuestiones más importantes que se plantea en relación con Badajoz es el número de víctimas que hubo. Algunos historiadores que las cifran en 1.800 y otros en 4.000. Él fue un poco el instigador de la teoría de los 4.000, pero sabía que se estaban inventando un poco las cifras. Lo hizo para conseguir la adhesión de los simpatizantes demócratas americanos a la República y que la apoyaran económicamente. Eso no genera un sentimiento favorable en mí porque fue un periodista que mintió a sabiendas, sacrificó los medios por el fin. Por otra parte, era una persona importante, que amaba nuestra tierra y, además, acogió en su casa de Madrid a los cabecillas de la revolución de Asturias del 34, así que era un personaje bastante interesante.

¿Por qué cree que se conoce tan poco la historia de Seixas y sí, en cambio, la de Schindler, que incluso fue llevada al cine?

Porque ocurrió en Extremadura. Como siempre, la gran desconocida. Si hubiera ocurrido en otro sitio, en otra nación como Alemania, o en otra ciudad como Madrid o Barcelona, habría tenido más repercusión. Por eso mi interés es destacar un hecho que ocurrió en Extremadura y que afecta mucho a nuestra historia, a la historia de España, pero singularmente a la historia de Extremadura. Es un suceso que deberíamos conocer.

¿Le interesa especialmente escribir sobre la Guerra Civil española?

Me gusta mucho, pero más todavía la Segunda República. Me parece un episodio de la Historia española fascinante porque supuso un cambio radical en la forma de vivir de los españoles. Pasamos del antiguo régimen al nuevo y quizás el problema es que fue demasiado rápido.

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