Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Decadencia de una vía

La calle con más establecimientos cerrados por metro cuadrado de Plasencia está a un paso de la plaza Mayor

A la desaparición de bares y tiendas de ropa, peluquería, golosinas y joyería se suma el deterioro y la suciedad de sus fachadas

Sobreviven varios establecimientos de hostelería, un espacio de estética y apartamentos turísticos

Video | La calle de Plasencia con más establecimientos cerrados por metro cuadrado

Raquel Rodríguez Muñoz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Hace años, era una calle con mucha vida, tanto de día, como de noche. Por el día, contaba con una quincena de establecimientos abiertos y, por la noche, era la calle de los pubs, la que todavía en feria suele atraer al público joven cuando cae la tarde.

Con los años, han ido cerrando locales de hostelería y de comercio tradicional y servicios, bien por el precio de los alquileres, por falta de venta, e incluso por jubilación.

Paralela a la calle del Sol

Lo más llamativo es que no se trata de una vía de las afueras de Plasencia, al contrario, está situada en pleno centro, en el recinto intramuros, a apenas uno o dos minutos a pie hasta la plaza Mayor, y es paralela a la calle del Sol, lo que supone un gran contraste para los visitantes.

Mientras Sol es la calle comercial por excelencia, la que mayor número de establecimientos tiene, la calle Patalón, comunmente conocida como la calle de los vinos, es una muestra de degradación.

Los cierres

Así, por una parte, a un lado y otro de la vía reciben al placentino y visitante con locales cerrados. En la esquina con la plaza Quemada, un establecimiento de joyería y complementos y en el cruce con la calle Talavera, el espacio que antiguamente ocupaba Daza, y por el que después pasaron Acericos y El Jardín Secreto. Ambos están ahora en la calle Talavera.

Además, cerraron una mercería, una peluquería, algunos locales de ocio nocturno míticos, una tienda de golosinas y un bar mítico como La Herradura, en este caso, por jubilación de sus propietarios, tras 31 años detrás de la barra y en la cocina.

Suciedad y grafitis

Pero el mal aspecto de la calle no solo lo dan los establecimientos cerrados, también el estado de las fachadas. En buena parte de la vía, se multiplican las pintadas, mientras que en algunas paredes es palpable la suciedad y los desconchones.

En suma, son locales privados sin ningún tipo de mantenimiento o decoro, al contrario, lo que trasladan es una imagen de auténtico abandono.

Sin apenas vecinos

Sin embargo, a pesar de este estado general, todavía hay supervivientes, establecimientos de hostelería diurnos y nocturnos, un centro de estética, una inmobiliaria que hace esquina con la calle Clavero y unos apartamentos turísticos para una calle mítica del centro de Plasencia.

Precisamente, quienes también han ido abandonando poco a poco la vía han sido sus vecinos, en general personas de avanzada edad que antaño se fueron por los ruidos de los clientes de los establecimientos de ocio nocturno y que optaron por otras zonas de la ciudad más tranquilas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents