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Innovación doméstica

Una nueva fregona ideada en Plasencia promete reducir lesiones en muñecas, hombros y espalda

Fernando Ramos-Valcarce Morcillo, placentino inventor del sistema, señala que su producto incorpora tres patentes para reducir esfuerzo físico y prevé su llegada al mercado entre finales de marzo y abril

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Toni Gudiel

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Un invento nacido en Plasencia, frenado por la pandemia y retomado años después, está cerca de llegar a las tiendas. Se trata de la Fregona Frega Fácil (3F), creada por el placentino Fernando Ramos-Valcarce Morcillo, que destaca que su idea busca hacer más llevadero el trabajo de limpiar, sobre todo, evitando las lesiones que puede ocasionar una fregona tradicional.

Un desarrollo iniciado en 2018

El inventor sitúa el origen del proyecto en 2018, aunque precisa que comenzó a desarrollarlo al año siguiente. Según ha explicado, el producto no se limita al mocho, sino que abarca todo el conjunto: cubo, escurridor, palo y mocho, con tres patentes ya incorporadas y una cuarta que todavía no forma parte del modelo comercial.

Ramos-Valcarce Morcillo explica que esa cuarta patente está relacionada con un sistema de levantamiento del cubo que, mediante tensores, hace que el peso del agua se perciba como menor. "Al levantar el cubo tienes la sensación de que no tiene agua", afirma. Aun así, aclara que esa mejora no está todavía integrada en la fregona que saldrá primero al mercado.

Tres patentes para reducir esfuerzo físico

La primera de las patentes ya incorporadas se encuentra en el escurridor. El inventor explica que el sistema incluye unos muelles que facilitan el movimiento de la cazoleta cuando se introduce el mocho. "No gira. No tiene nada que ver porque es una elongación de la cazoleta al meter el mocho", recalca, al diferenciar su modelo de los sistemas que utilizan habitualmente las fregonas.

La segunda patente está en el casquillo del mocho, donde ha instalado un muelle con efecto de amortiguación. Según su explicación, este mecanismo reduce el impacto que recibe el cuerpo al golpear la fregona contra el suelo. "Con esta patente, lo que logramos es, cuando tú tiras la fregona al suelo, no sientes ese golpetazo que te hace de retorno el cuerpo", señala. Destaca que esto ayuda a proteger "las lumbares y las cervicales", además de codos y hombros, al evitar el golpe de retorno.

La tercera patente está situada en el palo, que define como un "palo móvil". El sistema permite escurrir el mocho con un movimiento vertical de las manos, sin necesidad de retorcer las muñecas. "Con esto, lo que conseguimos es no tener que retorcerlas", afirma, y vincula esa ventaja con la prevención de dolencias en las personas que friegan con frecuencia, como el personal de limpieza.

De la pandemia al acuerdo de fabricación

El inventor asegura que tuvo listo el producto en 2019, pero la pandemia frenó su intento de comercialización. "Yo en su día acabé los prototipos, los moldes", relata. Su intención inicial fue sacar él mismo el producto al mercado, aunque reconoce que la crisis del covid-19 alteró por completo ese plan: "Me pilló la pandemia".

No obstante, durante ese periodo, trató de mover el invento ante grandes cadenas, pero sin éxito por el contexto del momento. Explica que llegó a enviar información y producto a El Corte Inglés, donde "les encantó y la querían", aunque la respuesta final fue que no estaban incorporando nuevos proveedores mientras durara la situación de pandemia.

Ya en 2024, optó por otra vía: buscar una empresa con una red comercial consolidada. De esta forma, ha llegado a un acuerdo con Kerkom 360, una firma vinculada a la antigua Rozembal, que asumirá la fabricación, la logística y llegará a clientes como Makro, Alcampo, Carrefour o El Corte Inglés, según explica. "Yo les he dado la exclusiva para que puedan fabricar el producto", señala.

Objetivo: venta en abril y salto internacional

Fernando Ramos-Valcarce asegura que el desarrollo industrial de la fregona está ya en la fase final y confía en que la producción esté lista "para finales de marzo o abril". En ese calendario, su previsión es que la nueva fregona pueda comenzar a venderse en esas fechas y señala que se presentará en una caja con todas las partes incluidas para facilitar así su comercialización.

Además, para dar a conocer el producto fuera de España, ha participado en ferias internacionales. Como ejemplo, la ha presentado en Frankfurt, Alemania, y su siguiente cita será en mayo, en una feria de marca blanca en Ámsterdam. Sobre esa convocatoria, subraya que la fregona ha sido preseleccionada como producto destacado.

Su estrategia comercial, además, no se limita a Europa. Así, afirma que se ha reservado los derechos para Estados Unidos, un mercado que quiere gestionar personalmente porque tiene experiencia previa allí. De hecho, apunta que ha vivido siete años en EEUU y el negocio es "más ágil, más rápido, tienen la mente más abierta y arriesgan más". Su intención es irse este mismo año para explorar socios y vías de negocio en el país.

Hermanos inversores y mentalidad empresarial

Ramos-Valcarce explica que el esfuerzo al escurrir y los movimientos repetitivos que se necesitan con una fregona convencional fueron el punto de partida de su idea.

Sus dos hermanos confiaron en el producto y son socios inversores. Todo lo ha desarrollado sin ser ingeniero ni tener conocimientos técnicos, aunque sí una mentalidad empresarial que le ha llevado a estar al frente de diversos negocios, desde una empresa de flores artificiales, a otra de palomitas y una de productos de parafarmacia, sobre todo test de embarazo, en estrecha conexión con EEUU.

De la Fregona Frega Fácil destaca además que cuenta con una marca tridimensional que protege el nombre y el logotipo vinculados a la propia forma del sistema. A su juicio, eso refuerza la exclusividad del invento y su valor comercial a largo plazo.

Precio previsto de 39,95 euros

Ya de cara al mercado, este inventor placentino señala que la fregona se pondrá a la venta por un precio de 39,95 euros. No duda de la durabilidad del producto, especialmente del palo, que asegura que puede resistir años de uso normal. Además, subraya que el mocho puede lavarse en la lavadora y que, con un uso de tres veces por semana, puede aguantar "entre cuatro y cinco meses" antes de tener que cambiarlo.

Su previsión es que el producto salga al mercado en breve: "Yo creo que para abril, a más tardar". La idea, añade, es que el lanzamiento permita abrir una nueva etapa profesional en su vida para un producto concebido en Plasencia y pensado para mejorar un gesto cotidiano en millones de hogares con la vista puesta en la mejora de la salud.

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