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El valor de la mujer en la celebración

Mujeres en la Semana Santa de Plasencia: igualdad, representación y un relevo generacional en marcha

Desde la organización hasta la carga, las mujeres viven la Semana Santa de Plasencia desde dentro, transmitiendo la tradición y animando a otras a unirse a esta experiencia

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Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

La Semana Santa acaba de comenzar y, en todas las cofradías de Plasencia, a lo largo de esta semana, placentinos y visitantes podrán ver a cientos de cofrades. A la mayoría, les tapará la cara el caperuz o irán bajo los pasos cargando. Hombres y mujeres forman parte de esas cofradías y ellas son cada vez más y cada vez ocupan cargos de mayor importancia.

Así, su papel es cada vez más visible en la Semana Santa de Plasencia y lo ejercen desde dentro: en la organización, en la carga, en las juntas de gobierno y también en el relevo joven. Este periódico ha preguntado a varias y coinciden en hablar de "igualdad y representación" y de los valores que aportan las mujeres a la celebración religiosa.

Presencia femenina en todos los ámbitos

Los testimonios apuntan en una misma dirección, que la presencia de la mujer en las cofradías placentinas no se limita a un papel de acompañamiento, sino que atraviesa hoy ámbitos clave de la vida interna de las hermandades. Están en la organización de procesiones, en la preparación durante todo el año, en la carga de los pasos, en la ornamentación y en puestos de responsabilidad dentro de las directivas.

En cuanto a lo que pueden aportar las mujeres, María Victoria Rodríguez Tomé destaca la "organización, delicadeza" y atención al detalle. Noemí Saball Clavero sitúa el foco en la "igualdad y representación" y sostiene que "nunca es suficiente, la fe es de todos". Por su parte, Conchi Gil Gómez defiende que la presencia femenina es "fundamental para enriquecer la experiencia y la tradición", mientras que Fátima Ramos Medina subraya que hombres y mujeres "trabajamos por un bien común" y pueden ocupar los mismos cargos.

El relevo de las más jóvenes

Junto a esa mirada de las mujeres con más recorrido, los testimonios de Helena y Elvira, dos de las adultas más jóvenes, con 18 y 20 años, refuerzan la idea de relevo.

Ambas describen una continuidad familiar y una incorporación natural a la vida de sus cofradías. Entre las veteranas y las más jóvenes destaca una misma idea: la Semana Santa de Plasencia se vive desde dentro, se transmite en familia y se sostiene durante todo el año.

Presidenta de La Columna

María Victoria Rodríguez Tomé es la presidenta de la cofradía del Santísimo Cristo de la Columna, que procesiona el Martes Santo, desde hace quince años. Pertenece a la cofradía desde 1999, apenas unos años después de su función. Explica que tenía una amiga en la cofradía y entró por ella, lo típico de "me apunto contigo".

Considera que las mujeres, en general, son más organizadas que los hombres, por lo que aportan a las cofradías "organización", tienen un "toque distinto" a la hora de elegir las flores, mayor delicadeza… Son más detallistas y se fijan más en los pequeños detalles.

Para María Victoria, hoy día las mujeres son "imprescindibles en las cofradías" y defiende que "los derechos están para todo el mundo". Además, señala que, en casi todas, hay "mayoría de mujeres", contando hermanas de luz, de carga, mujeres que van con la Virgen… Así, señala que "la carga siempre ha sido más cosa de hombres, pero en cuanto se ha dejado, nos hemos ido metiendo".

No obstante, destaca que las mujeres siempre han formado parte de la Semana Santa de Plasencia y en su cofradía, juegan un papel importante. De hecho, la presidenta, vicepresidenta, tesorera y dos vocales son mujeres, por lo que cree que La Columna es una de las cofradías "con más mujeres en su directiva".

En su caso, la Semana Santa significa, sobre todo, "el recuerdo de la muerte de Jesús y su resurrección, celebrando desde la Cuaresma una serie de actos, misas, conferencias, que nos hacen sentir la fe y nos recuerdan que somos cristianos".

A quienes dudan si entrar en alguna o no, les recomienda que se animen porque "las cosas se viven desde dentro, hay que decidirse". Por eso, les aconseja que vayan a probar porque, "hasta que no se prueba, no sabes si te va a gustar y el que prueba, repite". Además, subraya: "Somos como una familia, pasamos muchas horas juntas porque la preparación de la Semana Santa dura todo el año. No paramos nunca y nos apoyamos mucho en todo, tanto las mujeres como los hombres".

Secretaria y costalera de la VOT

Noemí Saball Clavero es secretaria y costalera de la Venerable Orden Tercera Dolorosa de la Cruz, que procesiona el Jueves Santo.

Noemí continúa la tradición familiar. Entró en la cofradía "con 5 añitos. Mi padre hizo una promesa a su madre y nos metió a mi hermana y a mí. Entonces, la estación de penitencia salía del actual auditorio de Santa Ana", señala.

Noemí Saball, con sus hermanos y su padre, todos costaleros en Plasencia.

Noemí Saball, con sus hermanos y su padre, todos costaleros en Plasencia. / CEDIDA

Noemí realiza un papel tradicionalmente ligado a los hombres, pero en el que en la Semana Santa de Plasencia entraron las mujeres hace mucho tiempo, el de costalera. Cree que las mujeres pueden aportar, sobre todo, "igualdad y representación" y ve "muy necesario" que haya féminas en las cofradías. "Creamos referencia en niñas y jóvenes, para que sigan, asegurando un futuro", destaca.

En el caso de su cofradía, hay tres mujeres en la directiva y otras son costaleras y hermanas de luz. Pese a la incorporación de la mujer a la Semana Santa, opina que "nunca es suficiente, la fe es de todos" y cree que "invitar a participar desde pequeñas, e inculcarlas su seguimiento en la cofradía" haría más visible a la mujer.

En su caso, vive la Semana Santa con "fervor y ansia" y señala que, tres meses antes, "ya estamos preparando a los costaleros, en búsqueda activa de ellos".

A otras mujeres que no saben si participar en la Semana Santa les diría que "seguro que nunca han probado a salir en estación de penitencia. Si lo prueban, repiten. Si les gusta la Semana Santa, una cofradía es una forma de vivirla de pleno".

Hermana de carga de la Virgen del Rosario

Conchi Gil Gómez es hermana de carga de la hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y la Virgen del Rosario. Entró en la cofradía aproximadamente en el año 2011 debido a "una promesa".

Conchi considera que las mujeres "pueden aportar sensibilidad, empatía y una visión más emocional y espiritual a la procesión", en la Semana Santa. En su opinión, la presencia de la mujer en las cofradías es "fundamental para enriquecer la experiencia y la tradición".

Apunta además que "aportan una perspectiva única, sensibilidad y compromiso, lo que hace que las celebraciones sean más auténticas y significativas". Además, "su participación ayuda a romper estereotipos y a fomentar la igualdad y la inclusión", destaca. Para Conchi "es imprescindible que las cofradías sean espacios abiertos y acogedores para todos".

En su cofradía, las mujeres preparan a la Virgen del Rosario, la visten, decoran el palio y la cargan, como hace ella, y cree que "siempre son necesarias en las cofradías porque hay compañeros que no pueden cargar por motivos diversos y viene bien tener mujeres de reserva para cargar".

Para ella, la Semana Santa es "un momento especial, emotivo y esperado para sacar a nuestra Virgen. El primer día, (Lunes Santo), pedimos y miramos al cielo para que no llueva y, el último, (Domingo de Resurrección), el encuentro con el Señor de la Pasión y la Virgen del Rosario en la plaza Mayor de Plasencia es un momento inolvidable y esperado".

Como sus antecesoras, a otras mujeres que no forman parte de cofradías les diría "que se unan, que las cofradías son espacios de fe, amistad y pasión" y deja este mensaje: "No te lo pierdas, ven como eres, serás bienvenida. Solo pedimos compromiso y fuerza".

Diputada mayor en 'La Borriquita'

Fátima Ramos Medina lleva dos años colaborando en la directiva de la Hermandad de Nuestro Señor Jesucristo en su Entrada Triunfal en Jerusalén (La Borriquita), que procesiona el Domingo de Ramos y, actualmente, forma parte de la directiva, como diputada mayor de gobierno. Es la encargada de la organización de la procesión en su cofradía.

En su caso, considera que las mujeres, "al igual que los hombres, pueden contribuir tanto a la espiritualidad como a la estructura de apoyo de una cofradía o hermandad". En su opinión, hombres y mujeres "trabajamos por un bien común. Podemos ocupar los mismos cargos, de hecho, en nuestra ciudad hay cargos importantes en las directivas ocupados por mujeres".

Fátima destaca además que las mujeres "han ido ganando protagonismo a lo largo de los años en las cofradías y ocupando cargos importantes en las juntas de gobierno". De hecho, en su cofradía, está ella como diputada de gobierno, pero también hay una mujer secretaria y una tesorera.

Considera que, actualmente, se necesitan "tanto mujeres como hombres en las cofradías de nuestra ciudad" para una Semana Santa que ella vive con "un profundo sentimiento de fe. Es una oportunidad para reflexionar sobre la Pasión, Muerte de Cristo, y Resurrección y compartir con los cofrades momentos de oración y Penitencia".

No considera su tarea, por tanto, como una labor, sino como "un honor, me siento dichosa" y subraya: "Forma parte de mi espiritualidad trabajar como miembro activo de la Iglesia".

Helena, la adulta más joven y directiva

Frente a la madurez y visión experimentada de estas cuatro mujeres, otras dos, Helena y Elvira, aportan la visión de las mujeres más jóvenes en las cofradías de la Semana Santa de Plasencia. Helena Baños Calle tiene 18 años y Elvira Heras Mateu, 20, y ambas procesionan con la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno o del Silencio, el Miércoles Santo.

Helena lleva en la cofradía "prácticamente desde que nací, creo que fue de las primeras cosas que hicieron mis padres". Explica que la devoción le viene "de una larga tradición familiar, por mi bisabuela Justina Santos Serradilla, que era cofrade y prácticamente toda mi familia ha conservado y seguirá conservándose".

Para ella, formar parte de las cofradías es "un honor, cuando sobre todo mi padre me lo ha inculcado desde tan pequeña y le he acompañado siempre a todos los actos y he ido aprendiendo poco a poco, hasta llegar a formar parte de la directiva de la cofradía del Silencio".

Señala que, "afortunadamente", desde que ella entró en la cofradía "ha habido presencia de mujeres, tanto en la directiva, como organizando la procesión, e incluso siendo hermanas de carga". De hecho, destaca que, actualmente, hay imágenes que sacan exclusivamente mujeres, como sucede también en otras cofradías.

Considera que "cada vez somos más" y resalta que "hay grupos de jóvenes que venimos con mucha fuerza y compromiso para seguir con las tradiciones, pero sin importar si son chicas o chicos".

Por eso, no lo duda a la hora de dirigirse a otras jóvenes: "Yo siempre animo a que tengan una experiencia, pero no solo en Semana Santa, sino en la participación de las distintas actividades que se hacen durante el año. Yo siempre he invitado a mis amigas y amigos a vivir esta experiencia conmigo y han seguido formando parte de nosotros".

Elvira mantiene la tradición de su abuelo

Elvira Heras Mateu, joven placentina de 20 años, lleva saliendo en procesiones "desde los 2 o 3 años (salía con pañales)" y explica que lo hace "por tradición familiar" porque su abuelo cargaba el Ecce Homo en la misma cofradía en la que ella sale con su familia, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno o del Silencio.

Elvira Heras (izquierda), que carga al Ecce Homo en Plasencia, como lo hacía su abuelo.

Elvira Heras (izquierda), que carga al Ecce Homo en Plasencia, como lo hacía su abuelo. / CEDIDA

Para ella, pertenecer a esa cofradía "es algo muy importante, tanto para mí, como para mi familia, ya que con nuestro esfuerzo conseguimos rendir homenaje a mi abuelo, cargando y sacando en procesión al paso que él cargaba".

Destaca la presencia de chicas jóvenes en su cofradía y pone de ejemplo que, en el Ecce Homo, "la mitad de los hermanos de carga son mujeres".

No obstante, considera que lo que puede acercar a las chicas jóvenes a la cofradía, y cree que ya lo hace, es "que haya una gran representación femenina, tanto dentro de las hermanas y hermanos de carga, como de portadores de enseres, hermanos de luz…"

A todas las jóvenes que tienen ganas de formar parte de la Semana Santa, les diría "que se atrevieran. Que se necesita gente, se necesitan hermanas/os de carga en varios pasos de nuestra Semana Santa". Por eso, subraya, al igual que sus antecesoras, que, independientemente de la edad y el género, "te esperamos con los brazos abiertos para formar parte de esta gran familia" que son las cofradías de la Semana Santa de Plasencia.

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