Apuesta por la convivencia
Raquel Puertas, una paya que trabaja con el pueblo gitano en Plasencia: "No son un problema, son una oportunidad"
La placentina, que fue concejala en el ayuntamiento, es pedagoga en la Federación de Asociaciones del Pueblo Gitano Extremeño y lleva 10 años impulsando proyectos educativos, sociales y de sensibilización

Toni Gudiel

Raquel Puertas Hernández tiene muy claro que trabajar con y para las personas gitanas es hacerlo "para toda la sociedad" y se implica al 100%. Así, de darse a conocer públicamente por su cargo como concejala en el Ayuntamiento de Plasencia ha pasado a ser pedagoga en la Federación de Asociaciones del Pueblo Gitano Extremeño (Fapugex), con sede en la ciudad, un trabajo que lleva desempeñando desde hace 10 años.
En este tiempo, ha trabajado contra el absentismo escolar, por la mejora de la situación de la vivienda, la formación y el empleo, y frente a la discriminación. También ha acompañado a jóvenes y mujeres que han retomado sus estudios. Quienes comparten el día a día con ella la definen como "el corazón y la cabeza" de la federación.
Empezó por el absentismo
Puertas ha explicado que todo comenzó cuando comprobó que muchas familias gitanas necesitaban una estructura estable. Uno de los principales problemas era la falta de asistencia a clase porque una gran mayoría de padres, que madrugaban para acudir al mercadillo, se llevaban con ellos a sus hijos. La respuesta fue crear una asociación en Plasencia y entrar en una federación regional que permitió contratar a dos pedagogas para trabajar con las familias.
También entonces, y ya desde la asociación, Puertas se implicó en la regularización de la situación de las viviendas sociales, trabajando tanto con okupas, como con adjudicatarios legales. Ha destacado que se consiguió mediante la coordinación entre administraciones, asociaciones y vecinos, "sin antidisturbios". Esto "benefició a la población gitana, a la paya, a todo un barrio, a una ciudad y, al final, a Extremadura", ha subrayado.
"Son una oportunidad"
Con la experiencia de todos sus años de trabajo con personas gitanas, Puertas cuestiona que se acuse a los gitanos de no querer integrarse cuando las propias "políticas públicas" concentran las viviendas sociales en zonas periféricas y terminan creando barrios y colegios separados, "guetos". Ella apuesta no ya por la integración, una palabra que no le gusta, sino por la "convivencia", ha afirmado.
No obstante, reconoce que ella también tuvo prejuicios al principio, pero el trabajo diario cambió su mirada: "Cuando trabajas con ellos te das cuenta de que no son un problema. Son una oportunidad, una oportunidad desaprovechada". Porque para Raquel Puertas, dificultar que una niña gitana estudie o que un gitano acceda a un empleo no perjudica solo a esa familia: "La discriminación es un problema democrático".
Educación y referentes
Por eso, la federación regional, con sede en Plasencia y que reúne doce asociaciones extremeñas con un 81% de su plantilla gitana, se implica para desarrollar proyectos que reviertan la falta de formación y empleo. Uno de ellos es el de promotores educativos, con 19 trabajadores en catorce municipios. Actúan como enlace entre familias, colegios, servicios sociales y administración; combaten el absentismo y difunden la historia y la cultura gitana.
La entidad gestiona además desde Plasencia un programa europeo de 1,3 millones de euros que va en el mismo sentido porque Puertas ha destacado la importancia de crear referentes: "Que una niña gitana vea que su madre estudia es importantísimo". Además, todos los trabajadores asumen un compromiso formativo y algunos han terminado la ESO, obtenido titulaciones profesionales o llegado a la universidad.
Mujeres, empleo y salud
Además de incidir en los niños y jóvenes, las mujeres gitanas también ocupan un papel importante. Puertas advierte de que sufren una doble discriminación, "por ser mujeres y por ser gitanas". Como ejemplo, señala que, pese a su experiencia en la venta porque "la han mamado desde pequeñas en los mercadillos", muchos comercios rechazan sus currículos. "Hay mucho racismo en la zona norte. Lo tengo que decir así de claro", ya que esto no ocurre en la provincia de Badajoz.
Por otro lado, la federación también trabaja en prevención sanitaria, empleo y sensibilización y Puertas reclama más apoyo del ayuntamiento para los autónomos de la venta ambulante y oportunidades laborales mediante cláusulas sociales. En este sentido, la entidad, que está representada por su presidente, Juan Vázquez, en el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, ha propuesto un plan de empleo dotado con 304 millones de euros, y ha trabajado para que llegara también a Extremadura.
Puertas también ha participado en propuestas para combatir el antigitanismo y ha celebrado que varias de ellas se hayan incorporado a la normativa. Además, la federación trabaja para que la Real Academia Española reconozca este término, antigitanismo, y defina la discriminación específica que sufre el pueblo gitano. "Cuando uno no tiene visibilidad, no existe", ha subrayado.
El tiroteo en San Lázaro, un retroceso
Todos los años de esfuerzo y trabajo por mejorar la formación, empleo, concienciación y sensibilización entre la población gitana y paya que ha llevado a cabo la federación y Puertas se vieron empañadas el año pasado por el tiroteo que tuvo lugar en el barrio de San Lázaro, en el que murió una niña de dos años.
Puertas no puede evitar las lágrimas cuando recuerda el suceso y la frustración se hace evidente porque ha supuesto "retroceder" años, sobre todo en la visión que la población paya de Plasencia y el norte tiene sobre el pueblo gitano. Mientras la federación y Puertas luchan por la convivencia, sucesos como el ocurrido hacen que vuele por los aires.
Ella aboga por trabajar en San Lázaro y otros barrios con población gitana desde dentro, con sus mismos vecinos y en coordinación, para que dejen de ser guetos y puedan prosperar como el resto de barrios de la ciudad.
"El corazón y la cabeza"
Mientras tanto, Juan Vázquez, promotores educativos y monitoras que trabajan con ella aseguran que Raquel Puertas ha sido decisiva en las mejoras de la población gitana, sobre todo, para poner en marcha el programa de promotores frente al absentismo escolar.
De hecho, Vázquez destaca que Puertas enfermó durante la pandemia, pero no paró de trabajar y quiso dejar preparados los estatutos y la documentación para que el proyecto continuara. "Gracias a ella funcionamos", ha afirmado.
Otra trabajadora subraya que fue Puertas quien la animó a estudiar y "siempre da lo mejor por nosotros, nunca hace un desprecio, nunca un comentario que te pone incómoda", ha señalado.
Para todos, que sea paya no marca ninguna distancia: "Ella es el corazón y la cabeza de esta asociación", subraya Vázquez. Para Puertas, el pueblo gitano se define en tres palabras: "Responsabilidad, persistencia y resiliencia".
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