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Viaje accidentado con el final deseado

Un golpe a su avión deja a un vecino de Plasencia en Menorca para ver la final del Mundial con su ahijado

La cancelación del vuelo le obligó a quedarse en Menorca, donde compartió el partido con los mismos amigos con los que vivió la final de Sudáfrica 2010 y, esta vez, también con el hijo de estos

Un golpe a su avión deja a un vecino de Plasencia en Menorca para ver la final del Mundial con su ahijado.

Un golpe a su avión deja a un vecino de Plasencia en Menorca para ver la final del Mundial con su ahijado. / CEDIDA

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Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Juan Carlos Herrero, vecino de Plasencia, nunca imaginó que podría ver la final del Mundial de fútbol que ha ganado España con los dos amigos con quienes ya vivió el logro de la primera estrella para los españoles y, además, también con el hijo de estos, de 6 años. Un golpe al avión en el que iba a regresar a Plasencia desde Menorca lo ha hecho posible.

De esta forma, Herrero, que tenía previsto ver la final en casa con su madre porque todos sus hermanos están fuera de Plasencia de vacaciones, se tuvo que quedar en la isla y conseguir "lo que más deseaba", que era disfrutar el partido con su ahijado Gael.

Regreso previsto el domingo

Para Herrero ha sido "un golpe del destino y nunca mejor dicho lo de golpe". Explica que estaba de vacaciones en Menorca con sus amigos Elena y Axel y su hijo, Gael. Con ellos había visto todos los partidos de España en el Mundial y lamentaba no poder ver la final con el pequeño porque su vuelo de regreso a Plasencia salía este domingo, a las 7.50 horas.

Entre la llegada, el desembarque etc. preveía tener ya las maletas sobre las 10.30 horas para volver a Plasencia y ver tranquilamente la final con su madre. No esperaba lo que ocurriría en el aeropuerto.

Golpe al avión

Relata que él y su grupo fueron los últimos en montar en el avión y "cuando acababa de sentarme, no habían pasado ni 5 segundos, dicen por megafonía que se ha cancelado el vuelto porque algo ha impactado contra el avión, yo pensaba que era una broma".

Sin embargo, las más de 200 personas que estaban en el avión tuvieron que bajarse y volver a la sala de embarque. "Al principio fue un caos, había mucha confusión por si íbamos a tener otro avión o no y, al final, nos dijeron que fuéramos a la puerta de facturación de Iberia".

Otro avión o noche en Menorca

Allí, tras una hora y media de espera y momentos de tensión con algunos pasajeros, les dijeron que "el carretillero que había llevado los equipajes, había golpeado cuando ya se marchaba una parte del avión y no podían arriesgarse a volar".

Entonces, les dieron dos opciones, coger otro avión que saldría a las once de la noche (en plena retransmisión de la final) o alojarse esa noche en Menorca y regresar en otro vuelvo que saldría este lunes a las siete de la tarde.

No obstante, Herrero explica que él solo tuvo la opción de quedarse porque "las últimas plazas para el avión del domingo a las once se agotaron dos personas antes de que me tocara a mí elegir".

En un resort y la compañía soñada

En cambio, lo que le ofrecieron fue una noche de alojamiento en un hotel Resort de cuatro estrellas en Son Bou con todos los gastos incluidos, tanto en el hotel como en los desplazamientos al aeropuerto y el viaje de vuelta.

Así, finalmente, Juan Carlos pudo ver la final del Mundial que ha ganado España con sus amigos y su ahijado, en una pantalla gigante instalada en la plaza del municipio de Alaior. "Era lo que más deseaba, sobre todo, ver la final con mi ahijado. Se ha cumplido eso de que pides mucho un deseo y al final se cumple", afirma contento.

Tal ha sido la experiencia que incluso ha creado una canción con ayuda de la IA que ha titulado Dieciséis años después, los que han pasado entre la primera final del Mundial que vio con sus amigos y la actual, a la que se ha incorporado también su hijo.

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