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Altas temperaturas

¿Está Plasencia realmente preparada para el calor?

La capital del Jerte busca la fórmula para convivir con los veranos extremos: parques, prevención y nuevas medidas marcan el camino hacia una ciudad más preparada, pero aún con retos pendientes que afrontar

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Plasencia

Por el camino que conecta el Parque de la Isla con el del Cachón se encontraba sentado en uno de los míticos asientos metálicos Jose. El sol iba despidiendo el día mientras, a su vez, daba paso a las últimas horas de la tarde. Esas en las que las elevadas temperaturas persisten, pero con un pequeño respiro aportado por la brisa que se abre paso entre la arboleda de aquel entorno característico.

“Aquí es donde se está realmente bien. En un banco y al fresquito”. El vecino frecuenta la zona diariamente para sus paseos nocturnos, especialmente en época estival. Destaca que durante estos meses “poco más se puede hacer”, refiriéndose al clima, y aunque apunta que la ciudad está dotada con cuatro grandes pulmones naturales –Parque de La Isla, Parque del Cachón, Parque de la Coronación y Parque de los Pinos–, el resto de lugares resultan prácticamente intransitables durante el día.

Otro de los enclaves emblemáticos de Plasencia es el ya mencionado Parque de la Coronación, prácticamente frente al Colegio San Calixto.

Hacia allí se dirigían cuatro jóvenes que, entre charlas y risas, acababan de comprar un paquete de pipas para volver con su grupo de amigos. Uno de ellos, Juan Pedro, fue el que se mostró más animado a comentar qué aspectos demandan los jóvenes en este período: “Nosotros echamos el rato por aquí, y dentro de lo que cabe no se está mal, porque hay alguna que otra sombra. Pero se echa de menos algún sitio bien cubierto para que hagamos algo distinto”

Refugios climáticos

La necesidad de contar con un plan para construir refugios climáticos sigue siendo objeto de debate en Plasencia. Desde hace varios meses, e incluso años, se han puesto en tela de juicio las soluciones para combatir el calor en la capital del Jerte. El incendio de Jarilla, que arrasó más de diecisiete mil hectáreas y cuyas llamas alcanzaron las afueras de la localidad placentina, fue lo que hizo poner las cartas sobre la mesa de manera definitiva.

Hace varios días, Unidas Podemos presentó una moción en el Pleno del Ayuntamiento para abordar la falta de elementos que apaciguasen los números que marca el termómetro. El plan incluía aspectos tales como la adaptación al calor en lugares públicos y parques infantiles mediante la creación de zonas de sombras, revisión de las fuentes de agua potable de la ciudad, así como su mantenimiento o la aprobación de un protocolo municipal que contemple una actuación efectiva frente al calor extremo.

En este sentido, uno de los retos de esta y otras ciudades no solo pasa por transformar sus calles y entornos, sino por reforzar los mecanismos de prevención y comunicación cuando llegan los episodios más preocupantes.

Informar a la población, identificar a los grupos con mayor riesgo y facilitar el acceso a espacios protegidos forman parte de una adaptación que va más allá de la infraestructura y que pone el foco en la protección de los vecinos.

Zonas verdes e instalaciones

Desde el partido se alegó que la ciudad de Plasencia se encuentra plenamente equipada para abordar este tipo de medidas, al contar con numerosos espacios verdesdonde aplicarlas, con previo análisis de sus condiciones actuales y cómo deben organizarse en caso de una emergencia térmica.

Vinculado a ello, también se puso de manifiesto la posibilidad de reforzar el papel de instalaciones de proximidad como las bibliotecas municipales, especialmente durante los meses estivales, para que puedan convertirse en espacios de referencia ante las jornadas más calurosas.

Una planificación que busca poner el foco no solo en quienes cuentan con alternativas para protegerse del calor, sino también en aquellos vecinos que pueden encontrar mayores dificultades para hacerlo.

Aún sin luz verde

La moción aún no ha recibidoluz verde, pero tampoco ha pasado desapercibida. Durante el debate, los grupos municipales pusieron sobre la mesa la necesidad de seguir avanzando en medidas que permitan mejorar la adaptación de la ciudad frente a las altas temperaturas, tales como el aumento de sombras.

Con todo, el Consistorio sí ha puesto en marcha una serie de iniciativas para hacer frente al calor: En el Parque de la Isla se ha ejecutado recientemente el Plan de reposición de árboles enfermos, iniciativa promovida por la Junta de Extremadura.

De igual forma, el pasado 2025 dieron comienzo las obras de renovación de parques infantiles, incluyendo aspectos relevantes como la sustitución del suelo de caucho por césped artificial. No obstante, la mayoría de ellos carecen de una cobertura habilitada que permitan a niños y familias disfrutar del entorno en estos largos días.

Control de incendios

En paralelo, se ha aprobado recientemente en Junta de Gobierno Local una inversión de 12.281,50 euros para ejecutar labores selvícolas de prevención de incendios en distintos puntos del término municipal. La actuación, adjudicada con un plazo de ejecución de 30 días, busca intervenir sobre la vegetación para reducir el riesgo de incendios y reforzar el mantenimiento preventivo de estos espacios naturales.

Prevención sanitaria

La preparación frente a las altas temperaturas no solo depende de cómo se diseñan las calles o de los espacios disponibles para resguardarse, sino también de la capacidad de una ciudad para proteger la salud de sus vecinos.

El Ministerio de Sanidad activa cada verano el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud, una estrategia que permanece vigente durante los meses de mayor riesgo y que tiene como objetivo reducir el impacto del calor extremo sobre la población.

En Extremadura, este plan se adapta a través del sistema de Salud Pública, destinado a la vigilancia y prevención de dichos efectos, así como la protección de los ciudadanos con mayor riesgo.

La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar desde deshidratación o agotamiento hasta situaciones más graves como un golpe de calor, por lo que la prevención y la información se convierten en herramientas fundamentales para reducir sus consecuencias.

No cabe duda de que Plasencia cuenta con herramientas para hacer frente al verano, y aunque ya han arrancado algunas medidas para enfrentar este reto que lleva años azotando a la capital del Jerte, el desafío está ahora en seguir avanzando hacia una ciudad más preparada, donde la sombra, el agua y los espacios públicos no sean solo elementos del paisaje urbano, sino recursos pensados para proteger y acompañar a sus vecinos cuando el calor aprieta.

Porque cuando el termómetro supera los cuarenta grados, encontrar ese banco a la sombra se convierte en una necesidad.

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