¿Cuál es la misión de la Universidad? Responder a esta pregunta que ya se planteaba Ortega y Gasset en un libro con el mismo título publicado en el año 1930, no es sencillo. Hay al menos dos diferentes visiones, no necesariamente contrapuestas, sobre esta cuestión. Para algunos, la Universidad debe abrir la mente de sus estudiantes, debe enseñarles a desarrollar un pensamiento crítico que les ayude a resolver los problemas prácticos que se le presentarán en su vida profesional. Para otros, la Universidad debe ser un centro de capacitación profesional, un lugar donde se prepara para la incorporación al mercado de trabajo. Optar por una u otra visión no es un tema baladí, puesto que determinará cómo evaluar la calidad de la Universidad, el éxito en el cumplimiento de su principal objetivo.

Es frecuente escuchar que la Universidad no está en la realidad de las cosas, que está excesivamente focalizada en la teoría y alejada de la práctica, que las empresas demandan mayores conocimientos prácticos. Como profesor de la Universidad de Extremadura, con más de ocho años de experiencia en la gestión de las prácticas y en las relaciones con las empresas que las ofertan, permítaseme aprovechar esta oportunidad para expresar mi opinión, compartida con otros miembros de la comunidad universitaria, sobre esta cuestión. Para ello, comenzaré enumerando los mecanismos de conexión Universidad-empresa para posteriormente hacer una valoración sobre ellos.

Las empresas valoran la experiencia con los alumnos (preparación, actitud, etcétera.) con una puntuación de 8 sobre 10

Una de las asignaturas obligatorias en muchas de las titulaciones que se imparten en la Universidad son las prácticas curriculares, en la mayoría de los casos denominadas «prácticas en empresa». Durante varios meses los alumnos se integran en una empresa o en una entidad pública o privada con la que la Universidad ha firmado previamente un convenio. Con ello tienen su primer contacto con la realidad del mercado de trabajo. Estas prácticas están supervisadas por un profesor, que actúa como tutor académico, y un empleado del centro donde se realizan las prácticas. Los alumnos que lo desean también pueden ampliar su periodo de prácticas en la misma empresa o en otra distinta mediante la realización de las denominadas prácticas extracurriculares. 

Otra de las vías formales de colaboración entre la Universidad y la empresa es la que ofrece el artículo 83 de la Ley Orgánica de Universidades, permitiendo celebrar contratos entre la Universidad o sus miembros con entidades públicas o privadas para la realización de trabajos de carácter científico, técnico o artístico, así como para el desarrollo de enseñanzas de especialización o actividades específicas de formación.

También, a través de las Cátedras y Aulas de patrocinio una entidad externa (empresa, institución pública, asociación, fundación, etc.) patrocina actividades y proyectos en un campo de conocimiento de común interés para la Universidad y la entidad patrocinadora.

Asimismo, la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, recoge en su artículo 41.g la necesidad de vincular la investigación universitaria al sistema productivo y la posibilidad de creación de Empresas de Base Tecnológica. Concretamente, su artículo 84 habilita a las universidades para la creación- por sí solas o en colaboración con otras entidades públicas o privadas- de empresas, fundaciones u otras personas jurídicas de acuerdo con la legislación general aplicable ( las conocidas como Spin-off).

Lo anterior prueba la existencia de diferentes medios de relación entre la Universidad y la empresa. La siguiente cuestión sería valorar la eficacia de todas ellas. Para ello, lo mejor es acudir a algunos de los datos de que disponemos. En este punto tenemos que destacar que la Universidad de Extremadura tiene suscrito convenio de colaboración para la realización de prácticas con más de seis mil empresas e instituciones. Los resultados de las encuestas a alumnos y empresas colaboradoras de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, uno de los centros con mayor número de estudiantes, indican que las empresas valoran la experiencia con los alumnos (preparación, actitud, etcétera.) con una puntuación de 8 sobre 10. En lo que respecta a la opinión de los alumnos, la asignatura de prácticas externas es la más valorada de todas las titulaciones, obteniendo una calificación global de 4,6 sobre 5. Otras cifras representativas de cómo es la relación empresa -Universidad de Extremadura son los más de cuatrocientos contratos suscritos vía artículo 83 de la Ley Orgánica de Universidades, las cinco spin-off participadas por la Universidad o las ciento setenta y siete patentes registradas. Además, hay que tener en cuenta las cátedras patrocinadas por empresas privadas y la labor del portal de empleo de la Universidad en colaboración con el Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE).

La conclusión no puede ser otra diferente que afirmar que existe una muy buena relación entre la Universidad de Extremadura y la empresa. Además, la tendencia de los últimos años es a aumentar la cantidad y calidad de las colaboraciones existentes. Aun así, es esta una cuestión de la que nunca debemos sentirnos totalmente satisfechos. Es necesario consolidar las relaciones ya establecidas para que sean permanentes y buscar nuevas vías de interrelación.

La generalizada creencia de que la Universidad es una torre de marfil alejada de la realidad empresarial carece de todo fundamento, es consecuencia de un desconocimiento de la realidad. Quizás parte de culpa sea de la propia Universidad que tiene mucho que mejorar en lo que atañe a la comunicación, a los estudiantes en particular y a la sociedad en general, de cómo se tiene en cuenta a las empresas y el importante rol que éstas desempeñan en el seno de la Universidad. 

Volvemos ahora a la pregunta que nos planteábamos al principio y que, tal vez ahora, estemos en condiciones de responder. La Universidad de Extremadura tiene que formar personas en competencias, esto es lo que demandan las empresas. No es un mero centro de capacitación profesional donde se aprende un oficio. Sus egresados deben adquirir los conocimientos necesarios para ser capaces de evaluar los problemas y aprender a solucionarlos. Son tales conocimientos, proporcionados por sus profesores-investigadores y la colaboración con empresas e instituciones públicas, lo que está permitiendo a los egresados de nuestra Universidad su incorporación al mercado laboral con éxito.

* Luis Marín Hita es decano de la Facultad de Económicas y Empresariales de la Uex