Según las estadísticas, 1 de cada 3 hombres sufren o han sufrido eyaculación precoz al menos una vez en la vida. Esto significa 3,3 millones de varones en España padecen esta disfunción en la actualidad, que puede desencadenar problemas sentimentales y de pareja.

Acudir a un especialista se sitúa como la mejor opción para solucionar este trastorno, además de contar con el apoyo y la compresión de la pareja. Esta disfunción suele ir acompañada de otros trastornos psicológicos como ansiedad, estrés y una baja autoestima.

Anel Martínez, sexual coach de Myhixel startup española fundada en 2017 con la misión de mejorar el bienestar sexual masculino, detalla que "cuando analizamos en terapia casos de disfunciones sexuales, muchas parejas tienden a extrapolar los posibles obstáculos que surgen en la cama como reflejo de lo que pasa en la relación de pareja. Así, si las relaciones íntimas no son tan satisfactorias como se espera, pensamos inmediatamente que nuestra relación está fallando".

Además, el papel de la pareja es fundamental. Andrés Suro, psicólogo especializado en sexología, subraya que la otra persona puede tomar un papel activo para tratar de solventar la situación o no. Lo recomendable es que asuma un rol de apoyo, entendimiento y comprensión, y sobre todo que brinde amor. En este sentido, la comunicación y la confianza son fundamentales para conseguirla. Algunas de las recomendaciones que señala el psicólogo son:

●    Reconocer el conflicto y hablar con la pareja. En las relaciones sexuales de pareja es necesario cimentar una confianza sobre pilares en común como los gustos, deseos o incluso fantasías. Cuando no se tiene control sobre la eyaculación, lo más importante es hablarlo porque no hacerlo puede ocasionar tensión, malestar y malentendidos.

●     Ser sinceros: La buena comunicación es la que se consigue al expresar la misma idea que se tiene en la cabeza y las preocupaciones que uno siente sin tratar de disfrazarlas.

●     No relativizar los sentimientos de nuestra pareja. Puede que la situación genere un sentimiento muy intenso de frustración a un miembro de la pareja de forma muy intensa. Aprender a respetar las vivencias de cada persona y evitar cuestionarla, disminuirá o evitará los conflictos.

●    Buscar una solución propia. Una vez que ya hayamos mantenido la conversación con la que se ha empezado a resolver el problema se debe pensar en qué puedo hacer “yo” para encontrar una solución. De esta forma evitamos pensar qué es lo que puede hacer nuestra pareja y poner el foco en ella exclusivamente, pues no podemos controlar las acciones de los demás.

●     Acudir a un especialista. Un primer paso recomendable por los sexual coaches es acudir a un especialista urológico capaz de descartar si se debe a causas orgánicas y, en caso negativo, no temer consultar a un profesional que atienda las dudas y preocupaciones que tengas.

●     No obligar a tomar medidas y ser paciente. Cada persona tiene el derecho de la autodeterminación. Lo importante es llevar a cabo una conversación abierta sobre el tema e intentar llegar a un acuerdo que pueda beneficiar a todos los componentes de la relación. Sin embargo, no se puede obligar a nadie hacer o dejar de hacer una cosa aunque esto le signifique daño directamente a la persona, por ejemplo no se pueden dar un ultimátum o no se puede exigir o presionar para que busque ayuda médica o una solución.

Sobre este último punto, la sexual coach Anel Martínez comenta que la eyaculación precoz es un tema que todavía sigue generando mucha vergüenza: "La mayoría de los hombres cuando la sufren suelen acudir solos a la consulta". Además, afirma que es cierto que, socialmente, las mujeres tienen más habilidades para comunicarse y expresarse, pero cada vez, hay más hombres que se preocupan por su salud mental y sexual y ponen medios para expresar sus preocupaciones.