No son lo mismo. El VIH corresponde a las iniciales virus de inmunodeficiencia humana y sida significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Por lo que el primero se trata del virus que causa el segundo: el síndrome. No todas las personas que tengan VIH desarrollarán Sida, pero una vez que se contagia el virus permanece en el cuerpo de por vida.

Con el tiempo, el virus puede llegar a destruir las células T. Estas son importantes para el funcionamiento del sistema inmunitario ya que nos protegen de infecciones. Al carecer de ellas, el organismo no puede combatirlas igual. Lo que sí se puede decir es que el sida es la fase final del VIH. “Son distintas fases de la misma enfermedad. Y es que, este virus afecta a las defensas, y cuando están muy deterioradas, empiezan las complicaciones (infecciones oportunistas por el sistema inmunitario debilitado), que es lo que se conoce como sida (Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida)”. Esto lo afirma el doctor Vicenç Falcó, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d’Hebron. 

¿Cuáles son los síntomas del VIH?

La sintomatología de la infección se desarrolla en tres fases:

  1. La primera fase pasa inadvertida. Se produce entre las 2 y 4 semanas después de la infección y puede provocar síntomas muy parecidos a los de una gripe.
  2. En la segunda fase, denominada crónica, el retrovirus sigue infectando las células aunque de manera muy lenta. Por eso es clave la medicación con fármacos antirretrovirales. Si el paciente sigue un tratamiento de forma correcta y se somete a controles periódicos, puede cronificar la infección, hacerla indetectable, y no desarrollar nunca el sida.
  3. En la tercera y última fase el virus se ha multiplicado de forma exagerada y las defensas inmunológicas del paciente no son capaces de responder.

No obstante, los pacientes que están en tratamiento bloquean la “historia natural del virus” por lo que no desarrollan el sida y, por ende, otras enfermedades asociadas como:

  • Neumonía.
  • Candidiasis. 
  • Tuberculosis.
  • Citomegalovirus.
  • Meningitis criptocócica.
  • Toxoplasmosis.

“Hay también una serie de tumores asociados a esta inmunodepresión, y cabría destacar el sarcoma de Kaposi, un cáncer cutáneo que produce parches de tejido anormal debajo de la piel, o determinados linfomas (tumores hematológicas)

¿Cómo se contagia el VIH?

El VIH se transmite a través de cuatro fluidos: la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna. Lo que significa que puede contagiarse por tres vías: sexual (anal, vaginal u oral), sanguínea y de madre a hijo.

  • No se transmite ni por saliva, ni por lágrimas ni por sudor.
  • Tampoco por picaduras de insectos
  • Y tampoco por el contacto con animales domésticos.

¿Cómo se previene la transmisión del VIH?

  • Utilizar preservativo (tanto masculino como femenino) cuando se mantenga relaciones sexuales con penetración, ya sea oral, vaginal o anal con personas infectadas o de las que se desconoce si lo están.
  • Conocer el riesgo de exposición de las distintas prácticas sexuales y el estado serológico de las parejas sexuales.
  • Evitar compartir jeringuillas, agujas y otros útiles de inyección, como instrumentos para perforar la piel para realizar piercings o tatuajes.
  • Realizar periódicamente análisis de sangre para detectar enfermedades de transmisión sexual.