El 20 de octubre de 1918 marca un hito en la historia del feminismo en España: ese día nace la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), la primera organización feminista a nivel estatal. La articulación del movimiento en nuestro país, que ha llegado a ser un referente global, tardó más que en otros países europeos, dada la propia idiosincrasia de la sociedad española. La ANME nacía con la pretensión de dar cabida a todas las mujeres en la lucha por sus derechos legales y sociales.

De la ANME surgiría en 1920 la agrupación Juventud Universitaria Femenina (JUF), a la que Victoria Kent representó en el Congreso Internacional de la Federación Internacional de Mujeres Universitarias celebrado en Praga en 1921 y que celebró su XII Congreso en España en 1928.

Tal y como describe la Universitat de Barcelona en su documento 'Los inicios del movimiento feminista en España' “La ANME fue la organización feminista más importante del período de entreguerras, pero había otras que se ocupaban de los derechos legales y económicos de la mujer: en Barcelona, La Mujer del Porvenir, La Progresiva, La Acción Femenina; en Valencia, La Liga para el Progreso de la mujer, La Sociedad Concepción Arenal, la Federación de Grupos Femeninos, fundada por Belén Sárraga, maestra y periodista vinculada a los movimientos republicanos del último tercio del siglo XIX, y que mantuvo una intensa actividad en pro de una educación laica y racionalista; en Madrid, la Unión del Feminismo Español; de ámbito nacional, la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas, la Cruzada de Mujeres Españolas, dirigida por la periodista y pedagoga Carmen de Burgos, la cual, en un principio, basaría sus reivindicaciones fundamentalmente en la defensa del derecho a la educación y al papel fundamental de la mujer como madre, aunque acabaría defendiendo el papel de las mujeres en la vida pública convirtiéndose en una de las mayores defensoras del sufragio universal en España; el Comité Femenino pro Paz, la Asociación Católica de la Mujer, la Asociación Femenina de Educación Cívica”.

A pesar de su actividad, lo cierto es que las mejoras en los derechos de las mujeres no llegarían a España hasta varios años después. Fue en 1931, con la llegada de la República, cuando finalmente se implantaron mejoras sustanciales en los derechos de las mujeres, que también lograron por primera vez el derecho al voto. De ese periodo el nombre propio por excelencia es Clara Campoamor. A ella le brindaron hace poco un homenaje en el programa infantil ‘Los Lunnis’:

Sin embargo, todos esos avances se vieron frustrados con la llegada del franquismo, que relegó a la mujer al ámbito doméstico y de sumisión al hombre.

Para conocer más sobre los inicios del movimiento feminista en España:

“Viva el feminismo”

Extremadura fue cuna también de uno de los nombres feministas de referencia: María Telo. Ella es una de las protagonistas de la icónica fotografía que muestra a tres mujeres colocando un cartel que reza “Viva el feminismo. 1936”. Pero no sólo eso.

Nacida en octubre de 1915 en Cáceres, Telo fue una abogada y jurista que ejerció su activismo en defensa de los derechos de las mujeres en distintas asociaciones. En los años 50 ingresó en la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas.

Su obra jurídica y política tuvo gran influencia en la reforma del Código Civil en el retorno de la democracia a España.

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Distinguida con varios galardones por su carrera, como el Premio Clara Campoamor o el Premio Mujer Europea, fue nombrada doctora Honoris Causa por la Universidad de Salamanca.

Telo falleció en Madrid agosto de 2014.