Se ha descubierto un nuevo planeta, concretamente un exoplaneta (se encuentra fuera de nuestro sistema solar). La hazaña la han llevado a cabo un equipo de 52 investigadores de todo el mundo dirigido por Charles Cadieux, miembro del Instituto para la Investigación de Exoplanetas y doctor por la Universidad de Montreal.

Lo han denominado TOI-1452b y podría estar completamente recubierto de una gruesa y profunda capa de agua (planeta oceánico), según publica la propia universidad, que recoge un artículo de The Astronomical Journal. Se sitúa en la constelación Draco, a unos 100 años luz de la Tierra y se encontraría en una zona habitable ya que no es ni extremadamente fría ni extremadamente calurosa, de modo que el agua líquida puede fluir en su superficie ya que ni se congela ni se evapora.

Además, es ligeramente mayor que la Tierra en tamaño y masa y probablemente rocoso en su interior, por lo que añaden que “es uno de los mejores candidatos encontrados jamás para ser un planeta oceánico”. A pesar de su lejanía, los investigadores pueden estudiar su atmósfera. De hecho, se encuentra en una región del cielo que el telescopio James Webb puede observar durante todo el año. 

¿Es habitable?

Sí. Aunque existen dudas de que un planeta cubierto completamente por agua pueda mantener un clima estable (y apropiado para albergar vida), un estudio publicado en la revista The Astrophysical Journal por científicos de la de la Universidad de Chicago y la Estatal de Pensilvania revela que en este tipo de astros acuosos pueden ser habitables a largo plazo.

Por lo tanto, no es necesario que otro planeta sea estrictamente igual que la Tierra para poder albergar vida perdurable.