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Del albardero al quincallero: estos son los oficios que han desaparecido en Extremadura

Algunos de ellos han desaparecido o están en vías de hacerlo a causa de la migración del campo a la ciudad o la modernización

Del albardero al quincallero: estos son los oficios que han desaparecido en Extremadura

Del albardero al quincallero: estos son los oficios que han desaparecido en Extremadura / El Periódico Extremadura

"No quieras, para casarte, un novio de muchas perras. Más te vale un extremeño que sepa labrar la tierra", reza la letra del 'Fandango extremeño'. Sin embargo, así como la llegada de la mecanización del campo desplazó del tablero agrícola a las 'bestias' que hacían esta labor cargando los aperos de labranza, el éxodo rural que vació pueblos y llenó capitales, la industrialización masiva y la priorización del bajo coste frente a la calidad del producto desplazaron a maestros artesanos cuyos oficios, hoy, muchos ni siquiera conocen.

Extintos algunos y en vías de estarlo otros, su desaparición trae consigo una importante pérdida del patrimonio social y cultural, así como de un pedazo de la identidad que hacía único a cada pueblo. "Arrieros somos y por el camino nos encontraremos", dice el refrán. Pero en los caminos extremeños, desde hace décadas, encontrarse con uno de ellos constituye una quimera.

Quincallero

De pueblo en pueblo, los protagonistas de este gremio ambulante viajaban cargados de objetos metálicos, usualmente de poco valor, conocidos como 'quincalla'. Así, ponían a disposición de sus compradores objetos como tijeras, dedales, calderos, cubos o baldes.

Quincallero.

Quincallero. / Fotos antiguas de Madrid

Lateros

También conocidos como 'lañadores', eran los encargados de reparar utensilios básicos, como pucheros, loza u objetos de porcelana. Generalmente, para desarrollar sus tareas se sentaban en aceras o esquinas en las que organizaban rudimentarios talleres con un pequeño fuego para calentar sus herramientas.

Latero.

Latero. / Flickr

Albardero

Este oficio, en algunos pueblos de la Siberia extremeña supo ser el apodo de familias que se dedicaban o descendían de estos maestros de las 'albardas', esto es, la principal pieza del aparejo de las caballerías de carga. La misma, según explica la RAE, la conforman dos suertes de almohadas rellenas, usualmente de paja, y unidas por una parte que cae sobre el lomo del animal que la porta.

Arriero

Bautizados, también, como 'carreteros', estos se dedicaban al transporte de mercancías con animales de carga. Así, al grito de "¡arre!", estos personajes trasladaban en sus carros o carretas productos alimentarios o materias primas.

Arrieros.

Arrieros. / Flickr

Piconero

Pocos son ya, entre las nuevas generaciones, los que han podido calentarse alrededor de un buen brasero de picón durante el invierno. Y es que el picón no era más que una especie de carbón vegetal que hacían y vendían los piconeros, a base de ramas de árboles como la encima o la retama.

Piconero.

Piconero. / La Guardia de Jaén.

Betunero

Presentes en plazas, casinos, bares o cualquier lugar concurrido por los 'señoritos', los betuneros eran los responsables de dar lustre a los zapatos dejándolos, con sus movimientos llenos de brío, como nuevos.

Escultura al betunero.

Escultura al betunero. / El Periódico Extremadura

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