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Asturias

Los cazadores, reacios a matar lobos con autorización por el "acoso" ecologista

"Es normal que haya gente que no quiere problemas ni andar por los juzgados, aunque luego quede en nada", señala el Presidente de la Federación

Un lobo muerto, por atropello, en Cangas del Narcea.

Un lobo muerto, por atropello, en Cangas del Narcea. / LNE

Mariola Riera

Oviedo

Los cazadores asturianos tienen miedo a acabar en el juzgado por disparar y matar un lobo, pese a que esto cuente con autorización expresa de la Consejería de Medio Rural. Todo, por el "acoso" de los grupos ecologistas y proteccionistas.

Así lo explica, y lo ve comprensible, el presidente de la Federación de Caza de Asturias, Valentín Morán, que advierte además de que también es "muy difícil" matar un lobo mientras se está de cacería para otras especies.

Todo esto lo explica Morán a LA NUEVA ESPAÑA después de la polémica en el último Consejo consultivo del lobo, en el que las organizaciones agrarias pusieron el grito en el cielo por el bajo nivel de ejecución, 12 ejemplares eliminados desde mayo (más otros 8 muertos por distintas causas) de 53 previstos hasta marzo de 2026, y lamentaron la falta de implicación de los cazadores. Todos los lobos eliminados han sido por la acción de los agentes del Medio Natural, y ninguno por las cuadrillas, pese a que en septiembre la Consejería de Medio Rural autorizó tal práctica en 174 cacerías programadas hasta finales de año. La realidad es que de las 59 ya cumplidas, participaron en el programa de control 37 sin éxito y 14 se negaron.

Complicado

"Es que es muy difícil que coincida, son cacerías muy determinadas en sitios muy determinados y no para el lobo, sino para otras especies como el jabalí. Si da la casualidad de que durante esa cacería sale el lobo y hay permiso, pues bien. Pero tiene que ser mucha coincidencia, pues los lobos escuchan los perros y se van antes de que lleguen los cazadores", apunta Morán.

El presidente de la federación ve además "normal" que haya cazadores que no quieran verse involucrados, ya que el lobo no es especie cinegética en Asturias. "Están los grupos ecologistas y proteccionistas por ahí y cada vez que tienen oportunidad amenazan con ir al juzgado. Hay gente que es normal que no quiera problemas ni verse involucrado. Aunque luego legalmente no pase nada, no gusta andar por el juzgado", apunta. Unas dudas que no comparte el consejero, Marcelino Marcos, quien ha garantizado el respaldo del Principado.

Con todo, Morán insiste en que el compromiso de ayudar de la Federación de Caza en el control del lobo sigue vigente: "Nosotros queremos colaborar y si sirve para algo, pues bien. Pero ya digo que es muy difícil".

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