Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Jóvenes EX+ | Diego Domínguez Poeta y estudiante de Educación Social

Diego Domínguez «Oculté a mis padres que había escrito un libro de poesía para darles una sorpresa y que se sintieran orgullosos»

Poeta y estudiante de Educación Social, 18 años

Malpartida de Plasencia

Diego Domínguez

Diego Domínguez / Cedida

Ainhoa Miguel

Malpartida de Plasencia

Cuando una editorial que buscaba jóvenes talentos le ofreció la oportunidad de publicar sus poesías con sólo 17 años sintió vértigo. Su manera de expresarse a través de sus poemas le ha llevado a publicar su primer poemario y a seguir cultivando su vena creativa. Estudiante de Educación Social siempre ha tenido que quería dedicarse profesionalmente a ayudar a la gente.

¿Cuándo empezó a interesarse por la poesía?

No sabría decirte el momento exacto, quizás hace dos o tres años que empecé a escribir poesía. Un día que se me ocurrió y desde ese momento no he podido parar. Siempre había escrito textos expresando lo que siento, lo que me había pasado, o simplemente un tema que me apetecía contar o describir. De poesía yo sabía lo que había aprendido en el instituto y la juventud está acostumbrada a expresarse de otra forma, o sin expresarse siquiera, y la poesía creo que lo ven como algo aburrido. Pero a la hora de hacerlo cuando tú quieres, porque lo sientes, yo creo que es totalmente diferente la sensación que te da.

Una editorial estaba buscando nuevos talentos ¿Cómo contactó con ella?

Mi amigo Raúl me envío el anuncio y yo en un principio no sabía qué hacer porque ese tipo de anuncios los había visto muchas veces y no me había fiado nunca de mandarlo. No me daba confianza o seguridad pero tampoco perdía nada por hacerlo. Siempre me podría abrir esa puerta en vez de cerrarla, entonces lo que hice fue mandarlo y no le di la importancia que tenía porque yo creía que era más improbable que no me contactasen. Cuando recibí la respuesta, me extrañé y lo primero que hice fue decírselo a mi amigo Raúl y me alegré muchísimo. Entonces no tenía claro lo que quería hacer ni lo que me iban a ofrecer, tenía un poco de vértigo al fin y al cabo tenía 17 años y empezaba a trabajar en algo tan grande como es publicar un libro. La editorial me dio un mes para preparar la obra y recabé en una semana los poemas que tenía, a lo mejor 30 o 40 poemas, y luego escribí más. Fue bastante gratificante porque tenía esa ilusión que me empujaba a hacerlo y no me costó nada preparar el resto de poesías.

¿Cómo vivió el momento de recibir los ejemplares en su casa?

Abrí la caja en el salón de mi casa, en Cáceres, y no quería verlo hasta tenerlo en mis manos. Empecé a abrir los libros y a ver los poemas y al estar tan familiarizado de verlos en un blog de notas, en un papel escrito a mano a luego verlos en un libro, con una edición bastante buena, era como algo totalmente externo a mí, porque no era capaz de interiorizar ese sentimiento. Pero luego fui consciente de ello y me sentía como si hubiese tenido un hijo.

También ha participado en el diseño de la portada ¿Por qué eligió ese dibujo?

Cuando empecé a escribir poesía, hace años, empecé a soñar con tener un propio poemario y lo que hice fue diseñar una especie de portada que me representase. Desde el principio intenté que fuese algo que sonase triste, con un corazón roto que es algo que me representa y que representa al libro. En aquel momento era un sueño tener un libro y luego al llegar a ser una realidad decidí que era la mejor portada posible que podía tener.

¿De dónde le viene la inspiración de sus poemas?

Hablo de amor, de desamor y también de los sentimientos que uno tiene de soledad o de sentirse vacío. Principalmente por vivencias propias y otros sentimientos o situaciones que imagino, como algo utópico. Describo los sentimientos de esa forma, de cómo me sentiría en ese momento.

¿Qué le dijeron en su entorno cuando publicó el libro?

A mis padres no les dije nada hasta tener el libro y poder llevárselo en persona. Primero se lo enseñé por videollamada porque estaba en Cáceres y ellos se quedaron en shock, lógicamente. De repente que tu hijo te llame como un día cualquiera y te enseñe que tiene un libro que acaba de publicar… sorpresa y también alegría. También un poco de miedo porque al fin y al cabo es firmar un contrato editorial y hay que leerlo bien, y eso a lo mejor de una persona de 18 años recién cumplidos pues no te lo esperas tanto como de una persona de una edad más madura. Podría haber firmado el contrato con la editorial con 17 años pero necesitaba la autorización de mis padres y yo lo que quería era darles una sorpresa para que se sintieran orgullosos, confiando en que no me iba a costar nada a nivel económico.

¿Le gustaría presentarse a concursos de poesía?

Lo he pensado y lo he estado mirando pero todavía no me he atrevido a ninguno, principalmente porque los que he visto ya se me han pasado las fechas y entre unas cosas y otras, la universidad, los trabajos… En cuanto pueda me presentaré al premio de mi pueblo, el Premio de Poesía Wetonia de Malpartida de Plasencia, que me lo recomendó el alcalde. 

Tracking Pixel Contents