Crisis climática

La Universidad Politécnica de Valencia "apaga" la calefacción y el aire acondicionado

La universidad implanta a partir del lunes medidas de ahorro energético ante el aumento de la factura de la luz

Campus de la Universitat Politécnica de València (UPV).

Campus de la Universitat Politécnica de València (UPV). / J.M. LÓPEZ

Candela García | Miriam Bouiali

La Universitat Politècnica de Valencia (UPV) limitará el uso de la calefacción y el aire acondicionado, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. Así lo han confirmado esta mañana fuentes de la institución académica a Levante-EMV, del grupo Prensa Ibérica. Una medida que llega este lunes para ahorrar en el consumo de energía ante la escalada de los costes en los últimos meses y la llegada del invierno.

"La Universitat Politècnica de València está haciendo frente a unos gastos energéticos elevados que superan ampliamente el importe presupuestado para 2022", se indicaba en la carta que el Vicerrectorado de Desarrollo Sostenible de los Campus hizo llegar ayer a toda la comunidad universitaria. En las instrucciones, que ha adelantado Radio Valencia, se informaba de que hasta el día de hoy la climatización solo funcionaría desde las 10:00 horas hasta las 18:30 horas, lo que está suponiendo un ahorro de 5.000 euros al día.

Con la medida el ahorro superaría los 400.000 euros al mes

A partir de este lunes, sin embargo, no habrá climatización en ninguno de los tres campus de la UPV, con lo que se puede llegar a ahorrar hasta 16.000 euros en tan solo un día. Una cifra que superaría los 400.000 euros de ahorro cada mes. Eso sí, quedan exentos de esta norma "aquellos espacios e instalaciones con requerimientos o funcionalidades especiales", por ejemplo laboratorio o zonas con maquinaria.

Desde la propia universidad apuntan que es una decisión "temporal" y sujeta a las condiciones meteorológicas. En caso de que se produzca un cambio brusco de tiempo en las próximas semanas, detallan, la medida se revisará.

Una cuestión preocupante

La subida de la factura energética, debido especialmente a las consecuencias de la guerra en Ucrania, es una cuestión que ha preocupado en los últimos meses a los campus universitarios. La Universidad de Alicante (UA) la primavera pasada ya anuló los sistemas de climatización, ya que calculaban que, en apenas dos años, el coste mensual se había quintuplicado: pasando de 2,1 millones en 2020 a más de 10,5 que estimaban para este 2022.

Por su parte, la Universitat de València (UV) afirma que desde 2019 "el coste del suministro eléctrico prácticamente se ha triplicado" y, en 2022, el gasto será prácticamente el doble del importe presupuestado, pasando de diez millones a veinte. No obstante, en este caso no se plante la "reducción de niveles de climatización" que excedan de los que marca el Gobierno ni "recortar horas de servicios" como las bibliotecas.

Aunque sí se han puesto en marcha distintas medidas dentro su Plan de Actuación sobre Eficiencia Energéticaconcienciación de la comunidad universitaria, incremento del volumen de paneles de autoconsumo y aumento de la política de cambio de luminarias por LED.

Al respecto, también se pronunció al inicio de curso el rector de la UPV, José E. Capilla, y afirmó que ya estaban buscando maneras para ver cómo se podía compensar este gasto no previsto en los presupuestos y ajustar las cuentas. "Ojalá tuviéramos margen para asumirlo con facilidad", lamentó ante los medios en septiembre. Y es que, según detalló, los campus cuentan con "equipamientos científicos donde el ahorro es muy difícil".

Como recordó, la "insuficiencia de financiación ordinaria" ya supone un "problema crónico" para las universidades, por lo que instó al Consell a tener "con urgencia un plan de financiación que garantice la suficiencia de recursos y siente las bases", que las universidades esperan que se desvele este mes.