Una usuaria del Centro de Atención a Personas con Discapacidad Psíquica Santa Faz falleció semanas atrás al atragantarse, presuntamente, con el envoltorio de una magdalena. Así lo ha confirmado la dirección del centro a la asociación de padres. Desde la Conselleria de Igualdad de la Comunidad Valenciana, de la que depende el CAMP Santa Faz, también han confirmado la muerte de esta usuaria que se produjo a mediados del mes de mayo.

Según explica Julián Castells, presidente de la asociación de padres, la usuaria tenía 50 años y residía de manera permanente en este centro al tener una discapacidad mental profunda. Según les ha trasladado la dirección, durante el desayuno la mujer se habría escondido una valenciana con el envoltorio en el interior de su ropa. Tras el desayuno fue al aseo, ya que el parecer sí que tenía movilidad física, y allí se comió a escondidas la magdalena con el envoltorio, lo que le provocó la asfixia.

Trabajadores del centro la encontraron medio ahogada en el suelo del aseo y desde la Conselleria de Igualdad señalan que se intentó reanimarla por varias vías, haciendo las maniobras de resucitación y con un desfibrilador, sin embargo no se pudo hacer nada por salvar su vida. Desde el departamento de Aitana Más añaden que el forense determinó que la causa de la muerte había sido accidental.

La asociación de padres está estudiando poner una denuncia por este hecho, ya que consideran que ha habido una negligencia a la hora de vigilar a los usuarios.

No es la primera vez que este centro acumula las quejas de los padres, que en numerosas ocasiones han denunciado irregularidades y falta de personal. Problemas que aún siguen. “Debería haber cuatro fisioterapeutas y sólo hay uno para atender a 150 usuarios, por lo que los residentes sufren muchos problemas físicos y posturales”. Tampoco, afirma Castells, se cumple la ratio de terapeutas ocupacionales, ya que el centro sólo cuenta con uno.

Respecto al personal de atención directa, “desde la dirección nos dicen que nunca se ha contado con tantos trabajadores como ahora, pero hay mucha desorganización que hace que el centro no funcione bien y ocurran accidentes como este o que acudas a recoger a tu familiar y lo saquen en pleno verano con calcetines y calzado de invierno”.

Los padres se quejan además de que el centro les impide la entrada al mismo, “así es imposible que podamos ver cómo están atendidos”. Critican otras deficiencias como la avería desde noviembre en el aire acondicionado de uno de los salones o que las líneas de autobús sean insuficientes, “lo que hace que los chicos que van a dormir a sus casas tengan que pasar hasta tres horas entre la ida y la vuelta en el interior del autobús, sin poder controlar los esfínteres”.

Desde la Conselleria de Igualdad asegura que se va a enviar una inspección al centro para que evalúe las condiciones y respecto al transporte sostienen que se trata de una licitación difícil, puesto “que son pocos viajeros, rutas largas y autobuses adaptados, lo que hace que queden desiertos los concursos”.