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Violencia Machista

Detenido por agredir sexualmente a su hijastra menor de edad y grabarla mientras se duchaba en València

Se le acusa de violencia de género, agresión sexual a menor de 16 años, contra la intimidad, exhibicionismo y corrupción de menores

Maltrataba a la madre de la niña y las amenazaba a ambas con que serían deportadas a Honduras

Un detenido por la Policía Nacional, en una imagen de archivo

Un detenido por la Policía Nacional, en una imagen de archivo / Levante-EMV

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València

Se tocaba en el salón ante la hija de su pareja. Ponía pornografía en la televisión y se paseaba mostrando sus genitales ante su hijastra y una amiga, ambas de 13 años. Entraba en su habitación y la agredía sexualmente. Colocó un teléfono móvil en el baño para grabarla mientras se duchaba. Y agredía a su pareja amenazándola con deportarla a su país de origen. Ahora agentes de la Unidad Central de Familia y Atención a la Mujer (UCFAM) de la Policía Nacional en colaboración con la UFAM de la Policía Nacional en València han detenido a M. I. R. O., de 34 años de edad acusado presuntamente de un delito de violencia de género para con su pareja; de agresión sexual a menor de 16 años, a su hijastra; contra la intimidad -por grabar en el teléfono- además de exhibicionismo - por pasearse desnudo ante niñas de 13 años; y corrupción de menores al tocarse y proyectar pornografía.

El valor de una menor de edad de denunciar lo que le estaba pasando entre las cuatro paredes de su casa en València ha llevado a la detención y puesta a disposición judicial de un hombre, pareja de la madre desde hace cinco años, que la agredía sexualmente. El detonante fue encontrar un teléfono móvil grabando en el cuarto de baño. María y Belén -nombres ficticios para preservar sus identidades- son amigas y solían quedar en casa de la primera para realizar los deberes de clase. Un día María decide ir a ducharse y sorprendentemente la pareja de su madre se les adelantó y se metió en el cuarto de baño antes que ellas. Pasado un rato, el hombre salió y les dijo a ambas que ya estaba libre.

La niña descubre el teléfono grabando

María se metió para ducharse y salió llorando diciéndole a Belén que había encontrado un teléfono móvil apuntando a la ducha y grabando. Su amiga entró y le hizo una foto al teléfono que estaba oculto entre varias botellas de limpieza y una bayeta. Tras descubrir lo que pasaba ambas niñas se encerraron en la habitación a la espera de la llegada de la madre de María. Como tardaba decidieron marcharse del domicilio por miedo y cuando regresaron vieron que el teléfono ya no estaba. María, en presencia de Belén y con la foto del móvil, se lo contó a su madre. Y ésta al reprochárselo a su pareja se inició una discusión.

Se da la circunstancia que ese mismo día, el hombre estaba en el salón completamente desnudo, un hecho que era bastante habitual, así como que, desde hacía meses, se paseara por casa con una bata abierta y mostrando sus genitales a las dos niñas menores. Llegaba incluso, según la víctima, a entrar en su habitación y agredirla sexualmente al tiempo que le decía que le podía dar lo que quisiera.

Un virus pornográfico

En esas cuatro paredes del terror era frecuente que en la televisión el acusado, supuestamente, proyectara ante las menores películas pornográficas que el detenido atribuía a un virus televisivo. Llegó incluso a preguntarle a su hijastra si le gustaba el porno y si quería intentar, se supone, realizar las prácticas sexuales que allí aparecían.

La madre de la niña reconocía ante los investigadores de la UCFAM que mantenía una relación tóxica con su pareja debido a que era muy celoso, confirmando que recibía insultos, la controlaba, y le acusaba de serle infiel llegando incluso a instalar cámaras de vigilancia en la vivienda. Una relación basada, siempre según la pareja del detenido, en denunciarlas a ella y a su hija María para que fueran ambas deportadas a su país de origen.

Tras las agresiones pedía perdón

Fruto de esa toxicidad, la madre de la menor reconocía ante la Policía Nacional que no podía salir de esa situación porque entraba en bucle debido a su precariedad económica. Y que tras las discusiones y agresiones machistas, el detenido se le acercaba pidiéndole perdón, dándole besos y volviendo a actuar de forma normal.

La Policía Nacional está a la espera del informe forense del volcado de los dispositivos móviles del detenido y las víctimas -madre e hija- han pedido una orden de alejamiento del acusado, pasando a formar parte del programa Viogen. El detenido ha pasado a disposición del Tribunal de Instancia de València plaza número uno de la Sección de Violencia sobre la Mujer.

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Fuente: Levante - EMV

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