La juventud es el momento de la vida más propicio para viajar sin ataduras; una actividad que nos brinda la oportunidad de conocer nuevas culturas, descubrir lugares inolvidables, conquistar otros modos de vida y, sobre todo, abrir nuestra mente, cumplir nuevas metas y realizar nuestros sueños.

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Los 10 mejores amaneceres en España Shutterstock

Y es, junto, antes de los 30 el mejor momento para cumplir con el deseo de conocer mundo y de percibir sensaciones inigualables. En esta etapa de nuestra vida apenas tenemos responsabilidades, el tiempo no nos presiona, ni la economía nos agobia.

Por todo ello, te proponemos tres aventuras que debes consumar antes de los 30. Todas ellas te aportaran nuevos estímulos y forjaran tu yo maduro.

1. Viaja tú solo

Tal vez no es el mejor plan, pero, al menos una vez en la vida, hay que viajar solo. Se trata de una forma de estar contigo mismo, abre tu mente, te ayuda a relacionarte y a ver las cosas con perspectivas. No es necesario elegir un lugar remoto o fuera de España. Simplemente, elige un destino sugerente, que te invite a la introspección y a conocerte mejor. Será una experiencia inolvidable e imborrable.

2. Interrail

Recorrerse Europa con una mochila al hombro y en tren puede convertirse en una experiencia excepcional. Este es el pilar de un viajero. Con esta propuesta nunca te etiquetarán como turista. A la mochila y al tren hay que añadirle dormir en albergues, donde toparás como jóvenes como tú, con los que intercambiarás vivencias que forjarán tu destino como viajero.

3. Que lo desconocido no te prive de vivencias singulares

Las dos propuestas anteriores (viajar solo y el interrail) has de acompañarlas con lanzarte a conocer los ignoto, que no te dé miedo asumir pequeños riesgos. Aventúrate a lo desconocido, a mundos exóticos, alejados de tu cultura y de tu confort. Marruecos, Latinoamérica, el sudeste asiático son sugerencias a barajar.

Y recuerda, no siempre tendrás menos de 30 años y las oportunidades sólo llegan una vez. Súbete al tren de la aventura.