Navidad está a la vuelta de la esquina. En poco más de una semana, estaremos celebrando el 25 de diciembre de otro año más y después, pasará a la historia el 2022. Y sí, ya han comenzado los preparativos y sobre todo, la organización de las cenas y las comidas familiares, así como en las posibles recetas.

Uno de los mayores problemas que surgen estas fiestas es la conserva de la comida. Al comprar mucha y con tanta antelación, puede que a la hora de necesitarla se haya estropeado. Por eso es importante aprender a conservarla bien, especialmente el jamón ibérico.

Desde la empresa de ibéricos Enrique García, que lleva más de 100 años en este negocio tradicional, han proporcionado algunos trucos para saber cómo tratar el jamón desde que se compra y comenzar con la cata de la forma más eficiente posible.

Seis trucos

  1. Sacar el jamón de la funda o envoltorio, para que el jamón “respire”.
  2. Una vez hemos sacado el jamón de la funda, debemos ubicarlo en un lugar fresco y seco, ya que, si no, se mantiene la superficie húmeda y al retener una parte del agua que se va evaporando y, puede dar lugar a la proliferación de los ácaros del jamón, también conocidos como piojillos.
  3. Cuando ya tenemos el jamón listo para disfrutar, hay que limpiar la zona que se va a consumir con un cuchillo para quitarle la grasa exterior más amarilla, así como la zona donde está el moho. Y cuando vayamos a cortar el jamón, que sea un cuchillo diferente al que usemos para limpiarlo para que el jamón no se contamine.
  4. Una vez listo para disfrutar, cuanto antes lo consumamos ¡mucho mejor!
  5. Para comenzar a consumirlo, es ideal seleccionar el lado del jamón que esté más duro porque es la que está mas curada y más óptima para consumir antes.
  6. Una vez abierto hay dos vertientes para su conservación: con un trapo encima o bien, con la grasa del propio jamón. Nosotros siempre recomendamos hacerlo con la grasa ya que hace que el corte esté hidratado y no se seque, ni se ponga duro y así evitar también la aparición del moho.