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Refugios VIP

Mustique, el paraíso al que los famosos viajan para dejar de serlo

La isla caribeña se ha convertido en destino preferido de multimillonarios y celebridades de primer orden para quienes la privacidad es la prioridad absoluta

Una vista de Simplicity Beach, en la isla de Mustique.

Una vista de Simplicity Beach, en la isla de Mustique. / Jason Pratt

Nando Salvà

Hay muchas personas adineradas que desean exhibir su riqueza, y están dispuestas a pagar por el privilegio de hacerlo en paraísos del lujo como Saint-Tropez, Maldivas, Barbados, los Hamptons, Ibiza o Mykonos, a no ser, claro, que prefieran el Caribe. En ese caso, lo más habitual es que opten por construirse una casa en Moskito, las 50 hectáreas de terreno en las Islas Vírgenes Británicas que Richard Branson ha convertido en edén tropical para multimillonarios, o en Canouan, un pedazo de tierra que acoge megacomplejos turísticos y pistas de aterrizaje privadas. Mustique también está en el Caribe, y también ofrece hermosas playas, aguas de color azul celeste y un paisaje exuberante, pero es otra cosa: un lugar en el que los ricos y famosos puedan dejar de ejercer de lo segundo mientras siguen siendo mucho de lo primero.

Perteneciente al archipiélago de San Vicente y las Granadinas, se ha convertido en destino preferido de muchos empresarios de éxito y celebridades de primer orden para quienes la privacidad es la prioridad absoluta. Es un lugar que huye de la ostentación. La pista del aeropuerto no es lo bastante larga para que aterricen 'jets' privados y, dado que las luces de aterrizaje están prohibidas, no se permiten llegadas tras la puesta de sol. Allí no hay cruceros, ni clubes de playa exclusivos, ni restaurantes de chefs famosos, ni boutiques de alta costura, ni discotecas. Los 'paparazzi' están vetados y, hasta hace no mucho, incluso se revisaban las listas de pasajeros de los vuelos que llegaban para impedir su entrada. Las celebridades, decimos, viajan allí para no tener que preocuparse por las cámaras ni, por tanto, por su peinado o lo que visten, y se olvidan temporalmente de sus cochazos para desplazarse entre playas en carritos eléctricos de golf.

De Bill Gates a Oasis

La lista de nombres ilustres que han visitado Mustique a lo largo de las décadas es como un resumen de la historia de la cultura pop: Paul Newman, Raquel Welch, Johnny Depp, Jude Law, Adam Clayton, Paul McCartney, Bryan Ferry, Bill Gates, Robbie Williams, Tom Ford, Harry Styles, Daniel Craig y Emma Stone son solo algunos de ellos. Mick Jagger posee dos casas en la isla, y es gracias a sus consejos que David Bowie se construyó en el lugar una mansión de estilo balinés; tras casarse con la modelo Iman, sin embargo, el cantante dejó de pasar tiempo allí porque a ella le incomodaba que todo el personal de servicio fuera de raza negra. Kate Moss celebró en Mustique su 50º cumpleaños, y Ana Boyer contrajo matrimonio con Fernando Verdasco. También se cuenta que, no hace mucho, Noel y Liam Gallagher (Oasis) coincidieron en un local de la isla sin saber que ambos se alojaban en ella.

Vista aérea de una de las villas de Mustique

Vista aérea de una de las villas de Mustique / Sundance

Es posible que ninguna de esas estrellas hubiera llegado a visitarla de no ser por la princesa Margarita del Reino Unido; ella es quien realmente puso Mustique en el mapa. En 1960, recibió como regalo de bodas un terreno de cuatro hectáreas en la isla de manos del excéntrico aristócrata británico Colin Tennant, más tarde lord Glenconner, que años atrás había adquirido la isla por 45.000 libras cuando aún no tenía agua corriente, ni embarcadero ni pista de aterrizaje, y cuya intención inicial había sido usarla como plantación de algodón. En su parcela la princesa construyó una villa que bautizó 'Les Jolies Eaux', un lugar al que escapar de la rigidez de la corte y donde se dedicaba a fumar sin descanso ataviada con caftanes, organizar veladas junto a estrellas de rock y magnates o celebrar desenfrenadas fiestas por las que pululaban lugareños vestidos con poco más que taparrabos dorados; la serie 'The Crown' incluye un par de escenas ambientadas en esta casa que, eso sí, fueron rodadas en Málaga. Desde entonces, Mustique ha sido lugar de retiro habitual para la familia real británica. La reina Isabel II y el príncipe Felipe la visitaron hace seis décadas, y actualmente el príncipe Guillermo lo hace a menudo con Kate Middleton y sus hijos. Parece ser, además, que el príncipe Andrés presuntamente cometió en la isla algunos de los delitos sexuales de los que se le ha acusado.

Dos hoteles y un bar

Gracias a Margarita, con los años la lista de propietarios ilustres en Mustique fue creciendo. Hoy existen allí unas 120 villas, entre las que se incluyen riads marroquíes, casas japonesas, palacetes italianos y el tipo de picadero en el que James Bond se relajaría tras una misión; todas cuentan con su propio personal de servicio. Además, la isla alberga dos hoteles, The Cotton House y Firefly, y un único bar: Basil’s, que lleva 50 años en funcionamiento y en 2018 fue reformado bajo la dirección del famoso diseñador Philippe Starck. El local ha sido escenario de conciertos en vivo de Bon Jovi y de sesiones de villancicos protagonizadas por Jagger y Bowie, y tanto los Beckham como Amy Winehouse y Justin Bieber han sido vistos en sus mesas, apurando tragos hasta la madrugada.

Quienes se sientan tentados por lo arriba explicado y dispongan del dinero suficiente para darse el capricho, deben saber que la temporada alta en Mustique va de diciembre a abril -septiembre y octubre son temporada de huracanes-, y que para llegar a la isla primero hay que volar a Santa Lucía, Barbados o San Vicente para después tomar una avioneta o un catamarán. En cuanto al alojamiento, conviene considerar la posibilidad de alquilar la villa más grande del lugar, The Terraces, una imponente propiedad situada en lo alto de una colina dentro de una finca privada de siete hectáreas. Solo cuesta unos 125.000 euros por semana.

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