Los excavadores encargados de la segunda fase de la exhumación de una fosa común situada en la mina La Paloma, entre las localidades de Zarza la Mayor y Piedras Albas, trabajan ya a 22 metros bajo la tierra -prevén que tiene una profundidad de 45-. Hasta seis personas operan en una zona en la que se cree que se hallan los cuerpos de una veintena de personas residentes en la comarca del Alagón asesinadas en el verano de 1936, momento desde el que no se sabe nada de ellos. El proyecto tuvo una primera parte en el año 2022, aunque no terminó de forma satisfactoria. Ahora, el grupo Aranzadi retoma la búsqueda con un equipo formado por tres operarios -encargados del desemcombro del yacimiento y de la entibación de las paredes- y otros tres que se encargan del manejo de la grúa y la extracción de escombros. Pese a que es un trabajo lento, esperan avanzar unos cinco metros más antes del domingo, cuando finaliza esta segunda fase.