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FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL

Las Carantoñas adquieren más dimensión internacional que nunca

Los días 20 y 21 de enero, Acehúche vive una de las celebraciones más misteriosas e inquietantes del mundo

Las Carantoñas acompañan a san Sebastián durante la procesión.

Las Carantoñas acompañan a san Sebastián durante la procesión. / CARLOS GIL

Juan José Ventura

Juan José Ventura

Acehúche

Las Carantoñas, más cerca del Interés Turístico Internacional. Acehúche se prepara para vivir sus días más grandes con Las Carantoñas, Fiesta de Interés Turístico Nacional que casi toca con los dedos su ascenso al máximo reconocimiento para una celebración de este tipo. Olor a pólvora y a romero, junto con el sonido de las salvas y de los tamborileros caracterizan a una fiesta envuelta en el misterio, famosa en todo el mundo. La localidad inició el año pasado el expediente para conseguir esta distinción. El alcalde de Acehúche ha manifestado en reiteradas ocasiones que la fiesta reúne todos los ingredientes para el Interés Internacional y merece serlo. Además, supondría un gran impacto económico en las Vegas del Alagón. Tal es la dimensión de las Carantoñas que el pasado año participaron en Carnaval de la localidad Mamoida, en Cerdeña (Italia) y en el Festival de la Máscara de Zamora.

Las carantoñas son hombres vestidos con pieles de animales y máscaras grotescas, que simbolizan el martirio del santo y la protección contra el mal. Los participantes, llamados "carantoñas", cubren sus cuerpos con pieles de cabra u oveja, usan máscaras de cuero con colmillos y pimientos y profieren el misterioso grito ‘gu’. Pero no son los únicos actores de la fiesta.

Las carantoñas recorren las calles del pueblo y harán reverencias, por parejas, a San Sebastián y, junto a ellas, las 'regaoras' o 'patanas', cuya función es escoltar la imagen del santo, "regándolo" de confetis y cantando sus himnos y loas.

Una de las carantoñas de Acehúche.

Una de las carantoñas de Acehúche. / CARLOS GIL

Participación

Aproximadamente participan 80 carantoñas y alrededor de 300 'regaoras', otro de los personajes que integran esta festividad que cuenta con ritos similares en Cerdeña y Turquía. También hay otros personajes, los ‘tiraores’, que lanzan salvas en cada esquina de las calles por las que pasa la procesión. Finalmente, hay que destacar a la Vaca-tora (una carantoña especial, con cuernos, que se encarga de dispersar a las carantoñas una vez finaliza la procesión) y los mayordomos son otros de los pilares de la fiesta, en la que tienen un papel importante las mujeres que, más allá de salir en la procesión, son las responsables de elaborar los dulces, engalanar la iglesia, organizar la procesión, entre otras tareas.

Salida de San Sebastián en procesión.

Salida de San Sebastián en procesión. / CARLOS GIL

Programa

Las actividades comienzan ya el jueves 19 de enero, que se denomina la Víspera. A las once de la mañana se sale a recoger el romero con el que alfombrarán las calles del pueblo. Al mediodía llega el romero al pueblo en medio de un disparo de cohetes y el repicar de las campanas. Sobre las seis de la tarde el tamborilero recorrerá las calles de Acehúche para anunciar a todos que la gran fiesta se acerca.

Así es la fiesta

El 20 de enero es San Sebastián y la actividad comienza muy temprano, a las seis de la mañana, con la Alborá. El Tamborilero se encarga de despertar a las carantoñas y a todos los vecinos. Las Carantoñas se concentran en las inmediaciones de la casa del mayordomo y salen hacia la iglesia. Al mediodía, el santo sale en procesión escoltado por las Carantoñas. En la casa del mayordomo se echará la loa.

Salvas en honor a San Sebastián.

Salvas en honor a San Sebastián. / CARLOS GIL

Salvas

La misa comienza a la una y cuando san Sebastián sale de la iglesia en procesión se disparan las salvas y comienzan los bailes en medio de un gran olor a pólvora. Las Carantoñas realizan sus evoluciones misteriosas en grupo mientras las ‘regaoras’ (también llamadas patanas) reparten el confeti. La Vaca-Tora se encargará de dispersar a los participantes una vez finalizada la procesión. Una de las Carantñas se coloca varas cubiertas por una manta, dejando asomar unos cuernos de vaca y portando un cencerro enorme.

Al día siguiente, conocido como ‘San Sebastianino’, la liturgia festiva se repite exactamente como la jornada anterior.

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