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Premio Alojamiento Turístico 2026

Camping Río Jerte: el refugio de verano donde el agua, la naturaleza y los recuerdos se encuentran

En pleno corazón del Valle del Jerte, este alojamiento familiar combina bungalows, parcelas, piscina natural y gastronomía en un entorno pensado para desconectar sin renunciar a la comodidad

Fachada de Cámping Río Jerte.

Fachada de Cámping Río Jerte. / EL PERIÓDICO

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Juan José Ventura

Juan José Ventura

Navaconejo

Hay lugares que no se eligen solo para pasar unos días de vacaciones. Se eligen para volver. Para repetir. Para que los niños crezcan con el recuerdo del agua fría del río, de las tardes sin prisa, de las cenas al aire libre y de esa sensación de libertad que solo se encuentra en plena naturaleza. El Camping Río Jerte, situado en Navaconcejo, es uno de esos lugares. Toda la información para reservar aquí.

En pleno corazón del Valle del Jerte, junto al río que da nombre a la comarca, rodeado de gargantas, este alojamiento se ha convertido en una referencia para quienes buscan un verano diferente en Extremadura: más fresco, más natural, más familiar y más auténtico. Su gran valor está en haber sabido conservar la esencia de los campings de siempre, pero adaptándose a las necesidades del viajero actual. Este valor acaba de ser reconocido con el Premio Alojamiento Turístico de 2026.

Bungalows de Cámping Río Jerte.

Bungalows de Cámping Río Jerte. / EL PERIÓDICO

Un camping con historia en el Valle del Jerte

Hablar de Camping Río Jerte es hablar también de la historia del turismo en el valle. Nacido como un proyecto familiar y pionero, fue uno de los primeros alojamientos turísticos de la zona, cuando el turismo rural apenas empezaba a abrirse camino y pocos imaginaban que el Valle del Jerte se convertiría en uno de los grandes destinos de naturaleza de Extremadura.

Décadas después, el camping mantiene ese carácter cercano que lo hizo especial desde el principio. Muchas familias siguen regresando año tras año y algunas lo hacen ya con segundas, terceras e incluso cuartas generaciones. Porque este no es solo un alojamiento: es un punto de encuentro, un lugar de memoria compartida y un espacio donde cada verano deja una historia.

El agua es protagonista en Cámping Río Jerte.

El agua es protagonista en Cámping Río Jerte. / EL PERIÓDICO

Verano junto al río

El agua es la gran protagonista del Camping Río Jerte. Su ubicación permite disfrutar de un entorno marcado por gargantas, vegetación y zonas de baño naturales. La piscina natural del propio camping es uno de sus principales atractivos, especialmente durante los meses de verano, cuando el viajero busca refrescarse, descansar y vivir al aire libre.

Aquí el verano se entiende de otra manera. No hace falta grandes planes para disfrutar: basta con un baño, una comida tranquila, una siesta a la sombra, un paseo junto al río o una noche bajo el cielo del Jerte. Para familias con niños, parejas, grupos de amigos o viajeros que buscan desconexión, el camping ofrece una forma sencilla y directa de vivir la naturaleza.

Esta es la vista desde los bungalows de Cámping Río Jerte.

Esta es la vista desde los bungalows de Cámping Río Jerte. / EL PERIÓDICO

Bungalows, parcelas y comodidad sin perder la esencia

El Camping Río Jerte ha sabido evolucionar sin perder su identidad. A las parcelas tradicionales se suma una oferta de bungalows que permite disfrutar del entorno con mayor comodidad. Construidos con materiales integrados en el paisaje, como la piedra y la madera de castaño, ofrecen una alternativa perfecta para quienes quieren vivir la experiencia de camping, pero con servicios más completos.

Esa combinación entre autenticidad y confort es una de las claves del establecimiento. El viajero actual busca naturaleza, pero también comodidad. Quiere aire libre, pero también descanso. Quiere desconectar, pero sin renunciar a sentirse bien atendido. Camping Río Jerte responde a esa demanda con una propuesta familiar, cuidada y muy vinculada al territorio.

Los bungalows de Cámping Río Jerte están perfectamente equipados.

Los bungalows de Cámping Río Jerte están perfectamente equipados. / EL PERIÓDICO

Gastronomía del valle con mirada actual

La experiencia se completa con una oferta gastronómica que mira al entorno. Su restaurante apuesta por platos vinculados al Valle del Jerte y a la cocina tradicional, incorporando también propuestas actuales que enriquecen la visita. Productos locales, recetas con identidad y sabores reconocibles convierten cada comida en una parte más del viaje.

Uno de los platos de la cocina de Cámping Río Jerte.

Uno de los platos de la cocina de Cámping Río Jerte. / EL PERIÓDICO

Después de una mañana de baño, una ruta por la zona o una tarde de descanso, sentarse a la mesa forma parte del placer de estar en el Jerte. La gastronomía refuerza esa idea de vacaciones tranquilas, de disfrute sin artificios y de conexión con el lugar.

El valle del Jerte con los cerezos florecidos.

El valle del Jerte con los cerezos florecidos. / EL PERIODICO

Un destino para familias, naturaleza y descanso

El Camping Río Jerte es especialmente atractivo para quienes buscan unas vacaciones familiares. Su tamaño, su ambiente cercano y su carácter tranquilo favorecen la convivencia. Los niños encuentran espacio para jugar y moverse con libertad, mientras los adultos disfrutan de la calma de un entorno seguro y natural.

Pero también es una buena opción para quienes desean hacer rutas, descubrir el valle, practicar turismo activo o simplemente descansar lejos del ruido. La ubicación en Navaconcejo permite moverse por la comarca y, al mismo tiempo, tener siempre un lugar al que regresar al final del día.

Las noches en el cámping Río Jerte tienen este ambientazo.

Las noches en el cámping Río Jerte tienen este ambientazo. / EL PERIÓDICO

El verano que apetece vivir

En una época en la que muchos viajeros buscan destinos menos masificados, más sostenibles y más emocionales, Camping Río Jerte ofrece una propuesta especialmente valiosa. No se trata solo de dormir en un bungalow o instalarse en una parcela. Se trata de recuperar una manera de viajar más sencilla, más humana y más conectada con la naturaleza.

Este verano, el Valle del Jerte vuelve a ser una invitación al agua, a la sombra, a las noches frescas y a los recuerdos que se quedan. Y en ese paisaje, Camping Río Jerte ocupa un lugar propio: el de un alojamiento con historia, con alma familiar y con la capacidad de hacer que quienes llegan por primera vez entiendan por qué tantos vuelven.

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