REACCIÓN A UNO DE LOS ACUERDOS DEL ÚLTIMO PLENO

Emeritenses contra el ruido dice "no" a conciertos en las terrazas

El colectivo se queja por la modificación en la Ordenanza de Contaminación Acústica

Imagen de archivo de clientes en una terraza, en Mérida.

Imagen de archivo de clientes en una terraza, en Mérida. / El Periódico

La Asociación Emeritenses contra el ruido de Mérida se ha opuesto a la modificación en la Ordenanza de Contaminación Acústica por la que los músicos o pequeños grupos podrán tocar en las terrazas de la ciudad en horario de la una de la tarde hasta las doce de la noche.

La delegada de Urbanismo, Silvia Fernández, declaró que "no puede ser que a día de hoy no esté permitido que un violinista o un guitarrista pueda estar en cualquier terraza de Mérida", por lo que presentó en el último pleno una actualización de esta ordenanza.

"Siempre bajo autorización y cambio de licencia", matizó, y propuso que tanto los centros comerciales como los hoteles permitan el uso del hilo musical en el exterior. La edil apreció que "son propuestas que van a beneficiar tanto al sector cultural como al propio sector del turismo" y detalló que tanto las actuaciones musicales como el hilo musical se permitirán en la franja horaria citada.

En respuesta, la organización se ha quejado porque "no se cuenta para legislar en temas de contaminación acústica con la ciudadanía ni con las asociaciones que los representan en sus derechos a la calidad acústica ambiental". En un comunicado ha indicado que las terrazas "son ya de por sí" emisores acústicos sin aislamiento exterior, cuyo ruido "se verá incrementado" por la adición de esta música "sin ningún tipo de control" por parte de la administración. También ha cuestionado que "no se concreta el tipo de ambientación musical exterior", pues "no será lo mismo" una ambientación musical en zona urbana como puede ser el hotel Nova Roma que en el hotel Las Lomas, fuera de las zonas residenciales.

La organización ha transmitido que están en contacto "directo y diario" con la ciudadanía en este tema, ante lo que ha expuesto el caso de una familia con hijos con síndrome de asperger que tuvo que abandonar su vivienda por una terraza con doble licencia, una de ellas musical, que no disponía de "ningún tipo de insonorización interior ni en la terraza y que cerraba a las tres de la madrugada. Esta ordenanza como su propio nombre indica es contaminación, que es necesaria atajar y no agrandar como pretende este ayuntamiento".