No parece ético decir que el covid haya servido para nada bueno, pero sí ha dejado claras algunas cuestiones relacionadas con el bienestar de los mayores. Las residencias, con todas sus ventajas, reúnen a los abuelos en colectivos que se han mostrado más vulnerables en caso de pandemia que las personas que siguen en su hogar. De hecho, el Servicio de Ayuda a Domicilio no ha registrado prácticamente ningún caso de covid frente a los brotes en los geriátricos. Y aunque los ancianos estén «fenomenalmente tratados en las residencias», también es cierto que allí «pierden ilusión, pierden su barrio, sus vecinos, sus amigos, su gente...», mientras que la continuidad en sus casas les mantiene «con más animo, más dinamismo, más autonomía...».

Así lo explica la concejala de Asuntos Sociales de Cáceres, Mª José Pulido, cuya área se ha marcado como objetivo que los mayores «permanezcan el mayor tiempo posible en su entorno, siempre que estén bien». Por supuesto, «las residencias son un recurso necesario donde reciben todas las atenciones, pero conviene prolongar la estancia en el propio hogar debido al beneficio que les supone», subraya Pulido. Por ello, el Instituto Municipal de Asuntos Sociales (IMAS) de Cáceres ha creado una serie de proyectos que cuidarán de los mayores en sus domicilios: asistencia física y psicológica, catering, fisioterapia, apoyo psicológico, podología, paseos...

Todos estos programas se reúnen en el nuevo ‘Plan de las Personas Mayores’, al que el IMAS destina 1,9 millones de euros, casi la mitad del total de su presupuesto previsto para 2021 (4,2 millones). Y ello por dos razones. Primera, «los servicios a la tercera edad requieren calidad y por tanto la disponibilidad de profesionales formados», indica Mª José Pulido. Segunda, Cáceres registra 17.259 mayores de 65 años, casi un 18% de su población, de modo que 2 de cada 10 ciudadanos ya pertenecen al colectivo de la tercera edad.

Este plan aglutina por tanto una serie de proyectos destinados a atender a los mayores en su propio entorno. El primero se hace en colaboración con el Sepad extremeño, que aboga por la misma línea de mantenerlos en su espacio de arraigo. Se trata del ‘Proyecto Piloto de Promoción de la Autonomía’, dotado con 100.000 euros, que se llevará a cabo con personas domiciliadas en Llopis-Ivorra, Las 300 y Espíritu Santo. Si resulta positivo, su aplicación se extendería a otros ámbitos.

Ocho mil asistencias a domicilio

Comenzará en junio e incluirá 302 sesiones de fisioterapia (una media de 6 semanas de tratamiento por persona, por tanto 26 usuarios); 502 sesiones de terapia ocupacional (6 semanas, 41 usuarios); 250 sesiones de apoyo psicológico (12 semanas, 21 usuarios); 351 sesiones de podología (175 usuarios); y muy especialmente 7.000 menús de catering en principio para 33 usuarios.

«Son servicios de proximidad que permitirán a los mayores seguir en su hogar de manera autónoma. Resulta mucho más ventajoso para ellos que ingresar en una residencia. Sin duda, hay que poner el foco en la autonomía más que en la dependencia», subraya Mª José Pulido.

El ayuntamiento desarrollará con fondos propios otro proyecto similar para ancianos que vivan en distintas zonas de Cáceres, denominado ‘Servicios de Bienestar’ (100.000 euros). Consistirá en una intervención especializada a domicilio con 1.442 sesiones de terapia ocupacional/estimulación cognitiva (12 semanas de tratamiento medio, unos 47 usuarios); 750 de fisioterapia (12 semanas, 31 usuarios); 444 de apoyo psicológico (12 semanas, 37 usuarios); y 500 de podología (250 usuarios). En todos los casos se priorizará a los mayores que tengan menos recursos.

En tercer lugar se ejecutará el ‘Programa Piloto de Catering a Domicilio’ en la zona incluida en el programa europeo DUSI, es decir, el centro de Cáceres, al que se destinan 173.283 euros. Un total de 156 usuarios recibirán el almuerzo diario de julio a diciembre de 2021.

Asimismo, dentro del programa DUSI se activará un nuevo ‘Programa Piloto de Monitorización’ que paliará la soledad mediante el acompañamiento por métodos tecnológicos. Tendrá dos modalidades: Teleasistencia Móvil (localización GPS del anciano), con 110 usuarios y 30.000 euros de presupuesto; y Teleasistencia Avanzada (dos sensores de movimiento y de apertura de puerta), con 65 usuarios y 70.000 euros de presupuesto.

Todas estas iniciativas pretenden además otro fin: acompañar a los abuelos en sus domicilios, puesto que el covid en general y el confinamiento en particular les han provocado pérdida de autonomía y un cierto deterioro cognitivo, así como fobia a las interacciones sociales, a salir a la calle y a estar con gente, miedos que en muchos casos agudizan la soledad. «Por eso queremos fomentar el tema relacional, nos preocupan mucho las personas que viven solas», matiza la edil.

De ahí que los programas tradicionales también se refuercen, como el Servicio de Ayuda a Domicilio, al que se destinan 1.436.158 euros en el ejercicio 2021. Permite a 490 mayores recibir un apoyo en su hogar. «Aún quedan horarios libres por lo que el número de usuarios podrá aumentar hasta los 500-510», matiza Pulido. En el servicio ordinario de teleasistencia se invierten otros 143.071 euros. Hay 372 usuarios y actualmente se están gestionando altas para llegar a las 416 terminales.

Pero además se destinan 24.000 euros a campañas, actividades y talleres orientados a la tercera edad en todos los barrios de Cáceres, y otros 20.000 a subvenciones para asociaciones. Porque, en esta lucha contra las secuelas psicológicas de la pandemia en el colectivo de los mayores, resulta fundamental la gestión del ocio y el tiempo libre. De hecho, las nuevas formas de encuentro y participación que ha ideado el IMAS al aire libre a raíz del covid, con grupos que salen periódicamente a pasear, a realizar rutas y a ejercitarse mediante sesiones de gimnasia, han tenido una acogida imprevista. Los mayores han encontrado un escape emocional y físico, y participan de forma tan entusiasta que todo hace prever que se quedarán como actividades fijas en el calendario.

La compañía, clave

Son los llamados ‘Paseos de Acompañamiento Emocional’ y recorren Aldea Moret, el Rodeo, el Parque del Príncipe, Montesol, la Ribera del Marco, San Marquino, el Paseo Alto… Están teniendo una gran acogida, a diario se ven grupos de norte a sur de la ciudad, se relacionan, comparten sus inquietudes, se sienten en compañía y hacen deporte.

«Están encantados. Todos los días nos escriben al IMAS para contarnos sus experiencias y enviarnos fotos. Además, conocen lugares que no habían visto e incluso participan de las rutas turísticas que se están organizando desde el ayuntamiento para los cacereños», concluye Mª José Pulido.