La Consejería de Educación decidió este martes separar de sus compañeros de clase a dos niñas del colegio Alba Plata que desde el inicio del curso iban a clase sin mascarilla al negarse su familia, que es negacionista, a que lleven esta protección. La decisión de la Junta es provisional. Por ahora las dos menores ya estuvieron este martes separadas del resto de los alumnos. Reciben clase ellas solas en otra aula del colegio. Es una situación excepcional que sienta un precedente. Educación ha puesto el caso en conocimiento de la dirección general de Salud Pública, que ahora tendrá que pronunciarse, según informó la consejería.

Las dos menores cursan tercero y quinto de Primaria y son hermanas. Al centro escolar las llevan su madre y la pareja de ésta. Desde el viernes, cuando se inició el curso, ya fueron al centro sin mascarilla. Esto generó las primeras quejas de otros padres por el riesgo que pudieran correr sus hijos. El viernes y el lunes estuvieron en clase con el resto de sus compañeros en aulas ventiladas, pero desde este martes ya no, ya están solas. Las aulas son de veinticinco alumnos, aunque en quinto de Primaria hay menos estudiantes por clase en este colegio. En este curso y en sexto, el centro Alba Plata tiene tres líneas educativas. 

La decisión provisional de la consejería no ha gustado a padres de otros alumnos del centro. Ana Sánchez, miembro de la Ampa del colegio, indicó este martes por la tarde que si la consejería mantiene la decisión que ha adoptado, «habrá protestas» porque a la larga se privilegiaría a las dos menores que en la práctica recibirían «clases particulares». Esto obligaría a destinar recursos educativos a estas dos niñas en detrimento del resto de escolares cuando en el colegio «hay otros alumnos que tienen necesidades que merecerían de una atención especial». Sánchez indicó que en un primer momento se barajaron distintas acciones, como que los padres no llevasen a sus hijos al colegio, pero esto se ha descartado por ahora porque hay muchos progenitores que no pueden quedarse con sus hijos durante el horario escolar.

La decisión de la consejería tampoco ha gustado a los maestros, que esta mañana harán una protesta a las puertas del centro para demandar a las autoridades educativas que se vele por su seguridad, la de sus familias y la del resto de alumnos, ya que los profesores de las dos niñas tienen que pasar por el aula en la que están separadas para darles las clases. Por ahora no se niegan a dar las clases, pero este miércoles por la mañana harán público su rechazo al acuerdo provisional que ha adoptado la Consejería de Educación. 

Agentes de la Policía Nacional, esta mañana en las puertas del centro escolar, con la madre de las niñas, primera por la derecha, y su pareja. CANAL EXTREMADURA

Técnicos de Educación y de la Inspección Educativa se reunieron este martes por la mañana en el colegio con la dirección del mismo. En las puertas del centro, además de otros padres y miembros de la Ampa, estaban la madre de las dos niñas y su pareja. También se personaron agentes de la Policía Nacional, pero no se registró ningún incidente. Este diario intentó este martes contactar con la madre de las dos menores para conocer su versión de lo que está pasando con sus hijas en el centro escolar, pero no se recibió respuesta a las llamadas.

La Consejería de Educación explicó este martes la decisión provisional que ha adoptado. Por un lado recordó que la mascarilla es obligatoria desde los seis años en los espacios cerrados y siempre en los recintos educativos. Pero precisó que en este caso también confluye el derecho a la educación de las menores. Por tanto, y tras la consulta con los servicios jurídicos de la Junta, se tomó la decisión de que las dos niñas recibirían atención educativa en un espacio del centro escolar en el que no haya más estudiantes.

La consejería también informó de que las medidas para garantizar la seguridad y la prevención frente al covid en la enseñanza presencial son el uso de la mascarilla, la distancia interpersonal, el lavado frecuente de manos y la ventilación, «si el primero de estos aspectos no se usa, la administración debe poner especial empeño en maximizar la intensidad de los otros tres», según la explicación dada.

Por su parte, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del colegio Alba Plata manifestó este martes por la tarde en un comunicado su «descontento con la decisión» de la consejería de dejar entrar en el centro a las dos niñas sin mascarilla. La Ampa exige en la nota que se «cumplan las normas sanitarias de prevención del covid, en las que se incluye el uso de la mascarilla para mayores de seis años en espacios cerrados». La Ampa espera que la decisión de la consejería sea provisional, razón por la que demanda de la administración educativa «una solución definitiva en el menor tiempo posible» y distinta a la que se ha adoptado hasta ahora de dar las clases a las dos niñas en un aula separada del resto, ya que se sigue sin cumplir con la normativa vigente y es «un riesgo sanitario para toda nuestra comunidad educativa».

El sindicato de enseñanza Anpe también se pronunció este martes sobre la polémica surgida en el colegio Alba Plata. El sindicato aseguró que «antes del derecho a la educación está el derecho a la salud», añadiendo que la obligación de la administración es la de «garantizar la salud de toda la comunidad educativa en la enseñanza presencial de los centros escolares».

Saturnino Acosta, presidente de Anpe Cáceres, consideró que la medida provisional adoptada por la consejería «no solo no tiene sentido en cuanto a garantizar la salud, sino que además es absolutamente desafortunada». En su opinión, se está «sentando un precedente muy peligroso para toda la comunidad educativa» al estar permitiéndose que se acceda a un centro educativo a dos alumnas cuya familia se está negando a que adopten las mismas medidas de seguridad y prevención que se exige al resto de la comunidad educativa.