Cáceres está ya a la espera de una inversión millonaria para la Ribera que supone un montante global de más de 90 millones de euros. De ellos, cuatro corresponden al Ministerio de Industria que acaba de aprobar el proyecto presentado por el ayuntamiento y que está incluido en la primera convocatoria extraordinaria del programa de planes de sostenibilidad turística. Como resultado, la ciudad recibirá esa ingente partida para desarrollar iniciativas entre las que se incluye la recuperación de una parte del Marco a través de un corredor verde y la construcción de una réplica de la Cueva de Maltravieso.

Pero lo más visual será el plan de saneamiento. Se trata de otra inversión, esta vez del Ministerio de Transición Ecológica, de 86 millones de euros más, que se destinarán a mejoras en diversas áreas de la capital, una de ellas la Ribera del Marco. La actuación se centrará en 900 metros de Vadillo y hace un año el pleno municipal aprobó el anteproyecto, que se ha pasado a la Confederación Hidrográfica del Tajo, organismo competente sobre el cauce, que tiene que sacar el proyecto a licitación y que también prevé una ampliación de la depuradora de agua. Pero la previsión del ayuntamiento es actuar en esos 900 metros de los siete kilómetros que tiene la Ribera en su totalidad,, los que separan el cruce de San Blas con el de Empresariales (es la Ronda de Vadillo).

Esta será, indudablemente, una de las acciones más vistosas de cuantas se han realizado en la Ribera a lo largo de su historia. El propósito pasa por hacer peatonales las huertas, crear una zona de paseo integrada en dos sentidos, con carriles bici, iluminación y el tránsito acuático naturalizado. Para los trabajos no será necesario expropiar terrenos puesto que esa tarea se ha ido realizando durante anteriores legislaturas municipales. Tras la finalización de las obras, Cáceres tendrá su primer paseo marítimo de agua dulce. 

El alcalde, Luis Salaya, explicó la semana pasada que los primeros 4 millones de euros permitirán ampliar los atractivos turísticos de la ciudad. «Es una excelente noticia -indicó-, primero porque nos va a permitir afrontar una parte de la recuperación de la Ribera del Marco y parte de la tradición que tiene para nuestra ciudad. Y también porque vamos a poder construir una réplica de la Cueva de Maltravieso, que se podrá visitar y que ampliará nuestros atractivos turísticos».

Cáceres ha obtenido la mayor nota de entre todos los proyectos presentados en Extremadura. «Es una buenísima noticia también porque se reconoce y se valora el buen trabajo que se está haciendo desde el Ayuntamiento de Cáceres», reiteró el regidor municipal.

El resultado de esta convocatoria es que «se premian unos proyectos en los que hemos estado trabajando mucho tiempo desde el ayuntamiento y desde la Concejalía de Turismo y también junto a la Dirección General de Turismo y a la Consejería de Turismo y la Diputación de Cáceres. Hay que felicitar tanto al concejal de Turismo como a los buenos profesionales que trabajan en el área. Porque sin que todos arrimasen el hombro no podríamos haber conseguido un reconocimiento de este tipo», destacó Salaya.

La iniciativa pasa por ejecutar una neocueva de Maltravieso, los caminos de la Ribera y la mejora de ese eje de acceso a la ciudad que actualmente está muy deteriorado. De momento, para esta legislatura está marcado por otro lado un plan para la Ribera, que pasa por la creación del Laboratorio de Circularidad Agroalimentaria, que es una iniciativa para poner en valor los productos de las huertas ubicadas en el espacio anexo a la finca de Carvajal. Se hará a través de la Universidad Popular y a los productos cultivados se les dará una salida en el Mercado de la Ronda del Carmen. Son, en este caso, huertos experimentales y de transformación de los productos para un fin social. El proyecto se preveía desarrollar antes de 2022 con un presupuesto de 730.000 euros, lo que suman los más de 90 millones de inversión.

Eso marcará el nuevo concepto urbanístico de la capital, respetuoso con el medio ambiente, una actuación capaz de poner en valor el pulmón oculto de la ciudad. De momento, las zarzas siguen ahí, a la espera de ser retiradas, mientras el clamor popular por el arreglo de la Ribera no cesa. Para la Asociación de Amigos de la Ribera del Marco no es suficiente. Su presidente, Pedro Moreno, expone que se trata de una solución que a corto plazo tendrá efectos positivos pero que corre el riesgo de fracasar puesto que lo que necesita el río de Cáceres es acometer la ampliación de la depuradora para que las aguas fecales no viertan en el cauce.