La Feria de Mayo de Cáceres tiene, como en una gran parte de las celebraciones populares, un origen exclusivamente ganadero. Se realiza en honor a san Fernando III El santo, que fue rey de Castilla en el siglo XIII. En el Fuero de Cáceres ya mayo se perfila como un mes especialmente bueno para los tratos entre los profesionales del campo. La primera Feria de Mayo esta datada en el año 1896 con Nicolás Carvajal Cabrero como alcalde, aunque la coincidencia con la festividad de san Fernando es solo anecdótica. La tradición religiosa no tuvo peso, pero sí la época del año que los ganaderos consideraban más favorable para sus encuentros. De hecho san Fernando no tiene ninguna capilla o ermita en Cáceres. En 1896 la luz eléctrica llega a la ciudad y se inaugura también el Paseo de Cánovas. La primera ubicación de la feria fue el Rodeo –que se llenaba de turroneros y norias- y después pasó a Fratres, junto a la estación vieja. Allí se asentaron circos y titiriteros. En la caseta municipal actuaron estrellas como Juan Pardo, Tony Roland e Isabel Pantoja, entre otros grandes artistas. En el Gran Teatro había una programación especial con revistas. Fue en los años ochenta cuando la feria pasó a su ubicación actual en el antiguo campo de aviación. La caseta municipal del Ayuntamiento de Cáceres se convierte entonces en epicentro de la celebración con un completo programa lúdico. También la caseta del mayor es otro de los espacios de referencia con actuaciones pensadas para ellos. Casetas particulares ofrecen animación, baile y bebida desde la una de la tarde hasta la madrugada.

La tradición ganadera que dio origen a la feria fue olvidándose a medida que se modernizaba. Sin embargo, era una de las citas más antiguas de la región y el concurso de hípica, 75 años, el más antiguo del país. Hace ya casi tres lustros que la Asociación de Amigos del Parque del Príncipe quiso volver a los orígenes y convocar a los ganaderos en el recinto hípico, donde exhiben sus mejores ejemplares de equino. Además del concurso morfológico se ofrecía la oportunidad de contemplar labores de herraje, de esquileo y aperos del campo. Desgraciadamente este año por problemas de logística no se podrán recrear las escenas de antaño entre los ganaderos. Esperemos que se retomen en 2023.