Un día después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Cáceres haya procedido al sobreseimiento y al archivo de la querella interpuesta por la Asociación de Abogados Cristianos contra el presidente de la Diputación de Cáceres, Carlos Carlos, a cuenta de las cruces de los caídos, éste ha mostrado su satisfacción por el fallo, aunque ha asegurado le resulta "incomprensible que tras dos archivos de la causa parece que quien pone en duda la presunción de inocencia son los propios juzgados". Lo ha dicho después de recordar que la sentencia no es firme y que todavía se puede recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. "No lo puedo entender aunque lo tengamos que respetar", ha añadido.

Según el auto, y tras las pruebas practicadas, tanto documentales como testificales, la sentencia acuerda el sobreseimiento y archivo de las diligencias previas, considerando que "no se ha encontrado existencia de presiones presuntamente ejercidas por el presidente de la Diputación a diversos ayuntamientos para que retirasen las cruces de sus respectivos municipios, vinculándolo a la recepción o no de subvenciones de la institución provincial".

Carlos Carlos se ha ratificado en lo que siempre ha dicho: "Jamás la diputación vinculó de manera directa la concesión de subvenciones a la Ley de Memoria Histórica" y ha explicado que lo único que hizo la institución fue "constituir un comité de expertos, muchos de ellos de la Universidad de Extremadura, para hacer un catálogo de vestigios. Los resultados se comunicaron a los ayuntamientos y son ellos los que tienen la responsabilidad de su cumplimiento".

Con ello respondió Carlos a la pregunta sobre la situación de la Cruz de Cáceres, incluida en ese expediente. "Es responsabilidad del ayuntamiento", se limitó a contestar. Por lo demás, el presidente ha manifestado que "nunca" ha sentido nerviosismo ante esta causa porque "sigo estando muy tranquilo".