Por la Ronda Sureste se calcula que transitan diariamente unos 15.000 vehículos. Los bosques son sumideros naturales de CO2, pero debido a las obras de la nueva infraestructura (que se inauguró en junio de 2021), la Asociación de Amigos de la Ribera del Marco alertó de la necesidad de reforestar la zona en espacios de titularidad privada, en virtud de un acuerdo firmado con los dueños.

El objetivo de este proyecto ambiental es generar una masa arbórea en esta zona para “paliar la erosión que han provocando las obras en el paisaje, con la construcción de la carretera y el viaducto”, en palabras del portavoz del colectivo, Pedro Moreno.

Conscientes del alto coste que supone reforestar, una acción para la que “no existen ayudas de la Administración; ni siquiera de Europa”, el colectivo inició una campaña de recogida de fondos (un ‘crowdfunding’) que le ha funcionado relativamente bien. “Hemos conseguido alcanzar un 50% del objetivo y recaudar 4.500 euros, que nos permitirán, a lo sumo, reforestar zonas concretas con 200 árboles”. En esa campaña han participado todos los grupos municipales del Ayuntamiento de Cáceres, “excepto el PSOE. El alcalde, Luis Salaya, también ha participado en la financiación a título personal”, explica Moreno. No obstante, el colectivo espera contar con el respaldo del Gobierno local cuando solicite que preste el goteo de la Ronda Sureste a la zona reforestada.

El objetivo inicial era plantar un bosque en el entorno para salvaguardar la Ribera del Marco del impacto medioambiental que sufre este espacio. Las obras han generado erosión del paisaje, “queremos hacer compatible el pastoreo de ovejas merinas negras con los árboles y matorral autóctonos mediante un modelo participativo y de gestión comunitaria”.

Desde la asociación destacan que la Ribera del Marco es un entorno urbano-paisajístico “de gran valor patrimonial y cultural de Cáceres, así como la principal abastecedora de las aguas de consumo humano, agrícola y ganadero hasta el siglo XX, cuando la ciudad comenzó a darle la espalda”. 

Más que un simple flujo de agua, apuntan, la Ribera del Marco es un espacio de 9,5 kilómetros de longitud que recorre y conecta las distintas partes de la ciudad, desde el nacimiento del arroyo que la genera hasta su salida por el extremo norte de la ciudad. Por eso, el proyecto también se articula para proteger los espacios con agua en los alrededores de la Ronda Sureste. 

Plantación en noviembre

En cuanto a la plantación de árboles, desde el colectivo se han emplazado al mes de noviembre para iniciarla. “Queremos que los ejemplares aprovechen toda la época de lluvias. Si no llueve lo suficiente se secan, por eso hay que meterlos el goteo. Es complicado conseguir que salgan adelante. Sobre todo, al principio, hay que protegerlos del sol”. 

El colectivo se encargará de la en zonas de antiguos pastizales abandonados, que se ubican cerca del Espacio para la Creación Joven (en la finca La Dehesilla), que es la que más cerca se encuentra de la Ronda Sureste. 

También reverdecerán Las Barreras del Amparo, otra finca privada del entorno.