Maira, una mujer hondureña de 35 años que lleva seis residiendo en España, ha salvado esta tarde de morir calcinada a la anciana de 93 que cuidaba después de haberse originado un incendio en el interior de su vivienda, situada en el número 4 de la calle San Ignacio, en la barriada cacereña de San Francisco, justo enfrente del Bar En Ca Rosi. Los hechos, según han relatado fuentes del Cuerpo Nacional de Policía, se han producido en torno a las 16.00 horas. En ese momento, la cuidadora pasaba por la calle donde se encuentra su lugar de trabajo y al percatarse de que había humo en el inmueble ha decidido subir, al sospechar de que podría tratarse del piso donde vive la señora afectada. Y así ha sido. Maira, haciendo gala de un gran valor, ha entrado en la casa y ha logrado rescatarla. Ambas han salido por su propio pie, agarradas del brazo entre la intensa humareda.

La vivienda, desde el exterior. LORENZO CORDERO

Maira estaba paseando de manera casual por la zona cuando se propagó el fuego. En la actualidad se encontraba cubriendo una suplencia por horas en la casa, con un contrato con la empresa Eulen, de manera que no estaba allí a tiempo completo. Aún así, y fuera de su horario laboral arriesgó su vida por la afectada. "No tenía ni el número de sus parientes, pude acabar con mis documentos porque el bolso se me quemó. La vida es nada, pero gracias a Dios pude salvarla", contaba Maira.

Otra imagen del lugar de los hechos. LORENZO CORDERO

Una amiga de la cuidadora, que al parecer también reside en San Francisco, ha entrado en el domicilio. "Estaba todo lleno de humo. Con el fuego. Qué miedo. Ha sido horrible", ha dicho a El Periódico Extremadura, presa de un gran nerviosismo.

Todos al unísono

Nada más producirse los hechos se han desplazado hasta el lugar tres coches de bomberos y un amplísimo servicio de agentes, que han logrado sofocar las llamas. Algunos vecinos han sido desalojados, otros confinados en sus casas y la zona ha sido acordonada. Igualmente han acudido agentes de la Nacional y de la Policía Local, que han indicado que las causas del incendio han sido la mala combustión de un brasero, que al entrar en contacto con la faldilla de la mesa camilla ha provocado el fuego. El incendio ha causado importantes daños materiales en el piso. Se ha iniciado en el salón, que se ha quemado por entero. El resto de las estancias también ha resultado afectadas, según informa el jefe de guardia del Sepei.

Los bomberos trabajando. LORENZO CORDERO

Igualmente ha estado presente el Servicio del 112, cuyos facultativos han atendido debidamente a la mujer mayor y a la cuidadora. Las dos han entrado en la farmacia que está debajo de la casa, la de González Lanchares, y han facilitado a la señora una bebida para calmarla. La joven de Oporto que trabaja en la botica también ha sido muy amable con las afectadas, a las que conoce desde hace tiempo.

Al San Pedro de Alcántara

Las dos estaban muy afectadas, como es obvio. La mujer, sorbiendo con una pajita el calmante y sin desprenderse de la mascarilla. Maira, sin poder contener las lágrimas, se abrazaba a amigos y vecinos al comprobar que la persona para la que trabaja se encontraba a salvo. Han sido trasladadas en ambulancia hasta el hospital San Pedro de Alcántara, donde a esta hora se les realizan los oportunos análisis y reconocimientos. El 112 ha informado de que las dos han ingresado en estado leve y presentaban lesiones por intoxicación de huno y crisis de ansiedad.

Maira entrega el móvil a la anciana que cuida. LORENZO CORDERO

Bomberos, 112, Cuerpo Nacional de Policía y Policía Local, además de la farmacia de González Lanchares han colaborado al unísono en un suceso que ha conmocionado al barrio de San Francisco. En ningún momento Maira se ha separado de la mujer que cuida, la agarraba la mano con un cariño infinito, sujetaba su pequeño teléfono móvil, su bastón, y lloraba. No podía dejar de hacerlo ante la atenta mirada de decenas de personas que a esa hora se congregaban en la calle, impactadas por lo sucedido.

La asociación

Tras los hechos, Carla Chavarría, presidenta de la Asociación de Empleadas de Hogar, Cuidadoras y Limpieza de Cáceres, ha destacado la gran gesta protagonizada por Maira. "Ha demostrado que ha sabido cuidar de lo más sagrado, de los seres humanos, que podemos ser seres de vida y de muerte. Y a pesar de la inestabilidad laboral que padece no ha dudado un segundo en entrar a salvar a la señora", dice Chavarría.

Maira sujetando el bastón de la mujer a la que cuida. Lorenzo Cordero

La responsable del colectivo añade que Maira "es muy buena. Vive en Antonio Hurtado, acoge a los sintecho y es una mujer solidaria que nunca duda en prestar apoyo. Desde que está en España solo ha tenido trabajos precarios. Y no todo el mundo tiene valor para hacer lo que ella ha hecho. No era su horario laboral -remarca Chavarría- y a esa hora ningún vecino se había percatado de lo que estaba ocurriendo. De hecho, ahora mismo se encuentra sola en el hospital porque su marido trabaja en Badajoz. Me gustaría que quedara claro -concluye Carla- que todo lo hacemos con amor y que es necesario tomar conciencia del valor que tienen los cuidados".