el blog del cronista

La Constitución del 12

En el Archivo Histórico Municipal de Cáceres se conserva uno de los pocos ejemplares de la primera edición. Una edición, humilde en cuanto a su encuadernación, que nos indica que fue impresa en la ciudad de Cádiz

Un cacereño admira la Constitución de 1812 que se conserva en Cáceres.

Un cacereño admira la Constitución de 1812 que se conserva en Cáceres. / EL PERIÓDICO

Fernando Jiménez Berrocal

Fernando Jiménez Berrocal

El 15 de mayo de 1814 el verdugo de la ciudad, recibió el encargo de quemar en la plaza Mayor los dos ejemplares de la Constitución de 1812 que existían en el Ayuntamiento Cáceres. En localidades cercanas, como Trujillo, se realizaron autos de fe en su plaza principal teniendo a la Constitución como protagonista. Con estos actos que eran algo más que simbólicos, se iniciaba un periodo de absolutismo monárquico que habría de durar seis años, hasta que en 1820 se vuelve a la senda constitucionalista, tras el famoso pronunciamiento militar del general Riego que obligó al rey Fernando VII a jurar de nuevo, muy en su contra, la Constitución de 1812. 

La nueva etapa tampoco sería duradera, pues en 1823 se daba por finiquitado el llamado Trienio Liberal con el retorno al absolutismo monárquico, con la consabida derogación del texto constitucional. Esta etapa, la Década Ominosa, se va a mantener  activa hasta el fallecimiento del rey el 29 de septiembre de 1833. Durante el largo periodo que abarca desde 1812 hasta 1833, el principal elemento de pugna entre absolutistas y liberales será el texto constitucional aprobado por las Cortes de Cádiz durante la ocupación francesa. La primera Constitución española habría de convertirse en el arma que esgrimían los que abogaban por cambios que acabasen con la imagen de una España arcaica, en lo relativo a un orden político alejado  de la modernidad y el progreso. La Constitución que por primera vez limitaba el poder de la monarquía, abolía la Inquisición española o derogaba el poso feudalista que aún subsistía en España, acabaría por convertirse en la esencia identitaria del liberalismo, el progreso y la renovación política.

La constitución de 1812 en Cáceres.

La constitución de 1812 en Cáceres. / EL PERIÓDICO

En el Archivo Histórico Municipal de Cáceres se conserva uno de los pocos ejemplares de la primera edición de la Constitución de 1812. Una edición, humilde en cuanto a su encuadernación, que nos indica que fue impresa en la ciudad de Cádiz, donde se había instalado la Imprenta Real, ante la dificultad de imprimir el texto en el Madrid ocupado por las tropas francesas. Este ejemplar viene precedido por un orden de la Regencia del Reino, para que sea difundido entre todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas para que hagan cumplir el texto constitucional. La existencia de este ejemplar de la primera edición de la histórica Constitución de 1812, nos guía por los difíciles caminos de la lucha de las ideas durante gran parte del siglo XIX. 

Como ejemplo de los cambios que promulgaba el nuevo orden constitucional que se pretendía divulgar ,  el 31 de marzo de 1820 se ordena que tanto en las iglesias cacereñas, como en la Plaza Mayor, se realicen solemnes sesiones de divulgación constitucional con iluminación de calles, funciones públicas y repique de campanas durante tres días seguidos. Lo más novedoso será la invitación que se hace para asistir a un convite en el Ayuntamiento, donde son invitados no solamente los representantes de los poderes tradicionales, clero y nobleza. Por primera vez se invita a miembros de gremios y oficios como carpinteros, caleros, jornaleros, caldereros, zurradores, aguadores o cordeleros para que la Constitución vaya calando entre todos los estamentos sociales. Nuevos tiempos que venían avalados por una constitución con la que se iniciaba la complicada historia del constitucionalismo español.