VARIOS INMUEBLES DE LA ZONA CENTRO SIGUEN VALLADOS DESDE HACE MESES

El edificio de Moret en Cáceres, con subasta judicializada y varias ofertas

Los bomberos actuaron en la fachada del edificio de Ordiales hace ya cuatro meses, y sigue perimetrada

El edificio de la calle Moret vallado, con el Lizarrán que echó el cierre tras los desprendimientos.

El edificio de la calle Moret vallado, con el Lizarrán que echó el cierre tras los desprendimientos. / EDUARDO VILLANUEVA

El Juzgado de Instrucción Número 2 de Cáceres tramita la subasta judicializada del edificio de la calle Moret, que ya tendría varias ofertas, según fuentes judiciales, y que todavía está en plazo para presentar propuestas en sede judicial. Su tasación inicial está en 781.000 euros. Un inmueble que lleva dando quebraderos de cabeza desde hace años al Ayuntamiento de Cáceres por su mal estado de conservación. Y que luce un vallado ya casi perenne, desde que el consistorio, en febrero de 2023, diera un plazo de diez días a la propiedad del edificio (en la calle Moret esquina con Pintores) para presentar el informe necesario que solucione las deficiencias de este inmueble, que sigue acordonado por el riesgo de derrumbe. El mayor damnificado fue Lizarrán, negocio de hostelería que tuvo que, primero, quitar la terraza para garantizar la seguridad. Después, llegó el cierre definitivo.

Fue el propio empresario el empresario hostelero Jorge Gómez, dueño de la franquicia Lizarrán en Cáceres, el que tuvo que avisar a la Policía Local tras observar que unos cascotes del inmueble colindante al que era su negocio se habían caído a la calzada, justo donde ubicaba la terraza. Entonces no imaginaba que la respuesta del ayuntamiento iba a ser acordonar el inmueble y obligarle a retirar los veladores. «La terraza es el 60% de mi negocio; tengo 8 empleados y sin terraza no hay quien mantenga esto», expresaba entonces el empresario.

Medidas cautelares

El consistorio decretó entonces medidas cautelares de protección, con la instalación de vallas protectoras, como paso previo al expediente disciplinario, por un «problema de seguridad y ornato». No obstante, ese perimetrado no parece que sea seguro para los viandantes, puesto que la estrechez de la vía tampoco permite mayor amplitud. Lo que tampoco parece muy razonable es que esas vallas sigan permaneciendo por tiempo indefinido en una vía tan céntrica para una ciudad turística como Cáceres.

Por otro lado, ya con el ejecutivo de Rafael Mateos en el consistorio, se anunció que se iniciaría el procedimiento de ejecución de la restauración de forma subsidiaria de la fachada del inmueble de la calle Moret «de manera inmediata». Según el regidor en funciones entonces (esto sucedió en agosto del año pasado), el edil de Obras, Víctor Bazo, «lo haremos tal y como se propone en el informe técnico de septiembre de 2019 que el anterior equipo de gobierno dejó abandonado en un cajón». El coste del arreglo no superaría los 11.000 euros, aunque desde el consistorio ya advertían de que se debería pedir otro presupuesto.

«Frente a la política de no hacer nada en las zonas comerciales como la calle Moret y la calle Pintores en los últimos cuatro años esta corporación está trabajando para su recuperación, empezando por este local, que sufre una imagen lamentable», relataba Bazo.

Otro edificio perimetrado y sin visos de retirar las vallas: el de Ordiales en plaza de la Concepción.

Otro edificio perimetrado y sin visos de retirar las vallas: el de Ordiales en plaza de la Concepción. / EDUARDO VILLANUEVA

Ordiales

Otro edificio que lleva meses perimetradon, con esas vallas perennes, es el de Ordiales, al lado de un recurso turístico como es el Palacio de la Isla, donde se ubica la sinagoga de la Judería Nueva de Cáceres. 

Fue el 18 de octubre de 2023, cuando los bomberos inspeccionaron la fachada de Ordiales, situada en la plaza de la Concepción y una de las más tradicionales de Cáceres, para evitar desplomes, según informaban desde el Sepei. Al parecer, la parte derecha de la cornisa tenía un desperfecto y , con la previsión de lluvia y viento, se querían evitar situaciones de peligro.

Se trata de un edificio construido entre los años 20 y 30 y tiene una configuración de palacete modernista, representativa de ese tipo de arquitectura en la que se engloban otros inmuebles de la ciudad como el Chalet de los Málaga. Fue almacén de Ordiales y de Muebles El Siglo, aunque lleva años en desuso. Medianero con el Palacio de la Isla, con traseras a la calle de la Cruz, su parte estética de más valor es la que da a la plaza de la Concepción, y precisamente uno de sus balcones presenta un aspecto de gran deterioro