Esta es una carta que me he resistido enviar por considerarla un asunto particular o, familiar, pero después de haber sido presentada públicamente ante las autoridades autonómicas y locales y, recibida con el beneplácito con que lo ha sido, vistas las declaraciones del Sr. Vara y el Sr, Salaya, debo asumir, aún sin contar con la autorización de mi hijo, que el Proyecto CC. Green, es un gran proyecto que proporcionará a Cáceres unos cientos de puestos de trabajo y, que en su continuidad se verán aumentados con la totalidad del mismo.

Siempre he inculcado en mis hijos el amor a su tierra y, cuando mi hijo se hizo cargo de empresa que había fundado con otros socios en Sevilla le pedía que intentara trabajar por su tierra extremeña y, si fuera posible, por Cáceres o. al menos que si necesitaba técnicos, nuestra Universidad, en la que él había estudiado los tenía y bien preparados. Yo le recordé con satisfacción que su primer trabajo en tierras andaluzas se lo había proporcionado un Ingeniero cacereño, Antonio Morollón.

Hoy ha traído a Cáceres un gran proyecto, del que me siento más esperanzado como cacereño, que como hijo, pues es el principio o, la continuación del despegue que yo espero ilusionado se produzca en nuestra ciudad y provincia.

No voy a transcribir aquí las palabras del presidente de la Junta, y del alcalde de nuestra ciudad, pues han sido repetidas por todos los medios de comunicación, solo me queda Santi que desearte suerte y pedir que el Señor me conceda al menos ver colocar la primera piedra del mismo. Suerte hijo.