La cultura que nos viene

Contando 'El señor Puta'

Irene Hernández, Marta Calser y Luis Prieto, en una escena de ‘E señor Puta o la degradación del ser’.

Irene Hernández, Marta Calser y Luis Prieto, en una escena de ‘E señor Puta o la degradación del ser’. / D. Liria Producciones

Contar. Numerar o computar las cosas considerándolas como unidades homogéneas. Contar los días, las ovejas. / Referir un suceso verdadero o fabuloso. / Tener en cuenta, considerar. / Poner a alguien en el número, clase u opinión que le corresponde.

‘Extremadura cuenta’ es el lema de este año del Día de Extremadura. Quiere significar que Extremadura tiene (o debería tener) importancia, pero ¿se imaginan que fuera la segunda acepción? Referir un suceso verdadero o fabuloso.

Sé muy bien que, en las narrativas de todos los gobiernos (autonómico, supramunicipal, municipal y local e incluso en los círculos empresariales), las palabras (las ideas, que se sustentan en ellas) definen las políticas que se ponen en marcha. Hay ayuntamientos que piensan que sus ciudadanos son niños pequeños, sin agencia, sin capacidad de discernimiento, sin criterio. Ellos, los que distribuyen el dinero de los impuestos (a veces parece que es suyo: no es suyo, es nuestro) se arrogan el derecho de protegerles, de cuidarles, de no mostrarles la maldad del mundo. De no ideologizarlos, en definitiva, porque todo es ideología, menos la nuestra. No están preparados, piensan. Irene Hernández, de Iria Producciones, lo contó (segunda acepción) así: «Han decidido que esta obra ‘no la quieren’ (primer argumento de solidez). Les pregunto que por qué y me contestan que «no les parece apropiada». Les pregunto que por qué y me dicen que ‘no la ven oportuna para la gente de su pueblo’».

En los dosieres que las compañías mandan a las instituciones aparecen la edad recomendada y las especificaciones técnicas

La obra se titula ‘El señor Puta o la degradación del ser’ y la escribió Pedro Luis López Bellot hace varios años. Pedro Luis López Bellot ha dirigido ‘Maquiavelo’, que se estrenó en el Festival de Teatro Clásico de Cáceres, ‘Conquistadores’, o ‘Menina, soy una puta obra de Velázquez’, por nombrar solo las últimas (hay muchas más). Es uno de los creadores más sólidos del teatro extremeño. ‘El señor Puta’ consiguió uno de los premios Fatex y yo, desde ese día (que, repito, fue hace muchos años) tenía infinitas ganas de verla representada. Las obras de teatro leídas están bien: las obras de teatro hechas verbo y cuerpo son otra cosa. Son un rito, son religión, que viene de re-ligare, re-unir las partes que estaban inconexas, otorgar sentido.

Su autor, Pedro Luis López Bellot, es uno de los creadores más sólidos del teatro extremeño

No me hablen de cambio de criterio, de libertad de programación ni de que no había contrato: soy periodista cultural, no he nacido ayer y sé bien por qué se rechaza una obra y que a menudo los contratos se firman tras la representación. Cada uno, luego, puede elegir creerse el discurso que le apetezca, según lo ancha o lo estrecha que sea su visión del mundo: la mía viene de preguntar y preguntarme mucho, de cambiar de opinión infinitas veces y de no fiarse de una concejala de Cultura y un alcalde que no cogen el teléfono y que luego mandan un comunicado para decir que es que la obra no es para menores de edad.

Nos ha jodido mayo con las flores. Es que nadie piensa en los niños.

En todos los dosieres de las obras que se mandan a las instituciones aparecen la edad recomendada y las especificaciones técnicas. Si es para público familiar, se especifica. De hecho, se suelen hacer ciclos aparte para público familiar. Miren Puebla de la Calzada o Montijo o Mérida o Badajoz o…

Habéis visto más violaciones en ‘Juego de tronos’ y no la habéis liado tanto, maripuri.

«La obra no es para niños», leo en Facebook. «Como si poner que es para público adulto invitara a los niños a ir», me dice López Bellot. Las familias no son tan irresponsables como para llevar a menores a espectáculos para adultos. Y, si alguien lo es porque siempre hay despistados, como pasó con ‘South Park’ (esos padres llevando a niños al cine porque era de dibujos), se sale uno de la sala con el churumbel y adiós muy buenas. No se destruye el mundo por ver una teta.

Se estrenó en Torrejoncillo, que también es pueblo. ¿Han oído ustedes un escándalo? Tengo el firme convencimiento de que, cuando se vea, rodará. Solo necesita verse.

El trabajo de los creadores necesita verse. El trabajo de las nuevas compañías, que arriesgan y montan obras rompedoras, necesita verse. El público es soberano después. Ricardo Rodrigo González, alcalde de Torrejoncillo, escribió: «Una obra impactante, que te tiene en tensión durante toda la representación y cargada, muy cargada de crítica hacia varias de las realidades que, por desgracia, aún tiene la sociedad en la que vivimos».

El trabajo de los creadores necesita verse. El trabajo de las nuevas compañías, qua arriesgan y montan obras rompedoras, necesita verse

‘El señor Puta’ habla de la violencia hacia las mujeres: hacia las menores también. La inmensa mayoría de las violaciones, a niñas o a adultas, ocurren en el ámbito familiar. Es un tema que no se aborda casi nunca. El teatro sirve para hablar después. Para pensar en qué comportamientos monstruosos podrías tener tú. Para repensar. Para crecer.

Extremadura puede contar, también, otras historias. ‘Menina’, que no es una obra fácil, ha cosechado éxitos allá donde ha ido y ha salido de nuestras fronteras. Como salen muchas de las mejores compañías que tenemos en la región, que son unas cuantas. ¿Podría ser D’Liria una de ellas?

Si no la vemos no lo sabremos. Ojalá se programe mucho.