La derrota del domingo por la mínima en el Nuevo Vivero supuso que el Mérida perdiera todas las opciones de acabar entre los tres primeros clasificados en la primera fase del campeonato, por lo que el club romano tomó la determinación de destituir de manera fulminante a Dani Mori. Su sustituto será Miguel Rivera (08/05/61, Málaga), que se convierte, de esta forma, en el quinto entrenador desde que Paco Puertas es presidente. Solo en el primer ejercicio (en Tercera) aguantó un único técnico, Santi Amaro, consiguiendo el ascenso de categoría, mientras que en la campaña pasada fueron hasta tres los inquilinos de un banquillo tan caliente como el del Romano: el propio Amaro, Diego Merino y Juanma Barrero.

Rivera es un entrenador con una larga trayectoria en la categoría, incluso con un largo historial de enfrentamientos contra su nuevo equipo. En total han sido doce los partidos en los que se ha enfrentado a su nuevo equipo, desde aquel empate sin goles en el Romano en la temporada 02/03 dirigiendo al Cartagonova, hasta el último, la temporada pasada, con idéntico resultado, estando en el banquillo del UCAM Murcia.

El técnico malagueño, con el que seguirá el cuerpo técnico que estuvo con Mori, se va a encontrar a un equipo con numerosas bajas: por lesión la consabida de Héctor Camps y a ver cómo evolucionan los tres caídos en el último partido: David Rocha, Migue Garci y Rubén Valverde. Además, no estará por acumulación de tarjetas Erik. La buena noticia es la recuperación de Marc Carbó tras su sanción.

Con respecto al juego, el mayor pecado, y casi único, es la falta de gol. En gran parte del partido frente al Extremadura y en la segunda mitad contra el Badajoz, el equipo romano fue dominador del choque y en ambos encuentros solo concedió una ocasión que supuso el gol rival. Sin embargo, el dominio no lo transformó en ocasiones y en las pocas que dispuso, adoleció de pegada. Los datos son claros, el Mérida, con 11 goles, es el tercer menos goleado, pero los 12 tantos marcados en 17 partidos suponen que sea, junto con el Socuéllamos (penúltimo clasificado), los menos goleadores del subgrupo.

A falta de una jornada, los emeritenses no tienen asegurada la clasificación entre los seis primeros. Se enfrentan al colista, Villarrobledo, (domingo, 12.00 horas) en el Romano José Fouto.

Antes de esta última jornada, en la nueva “liga” que se conformará, en la cual se arrastran tanto los puntos como los goles a favor y en contra, el mejor clasificado sería el Rayo Majadahonda con 28 puntos, aunque todavía podría clasificarse entre los tres primeros de su subgrupo; el segundo sería Talavera o Villanovense, ambos con 26 puntos y se enfrentan entre sí; el tercero sería el Don Benito con 24 puntos; el cuarto el Mérida con 23; el quinto el Atlético Baleares con 21; y el sexto el Navalcarnero con 19 puntos. Solo ascienden los dos primeros clasificados después de esta segunda fase en la que habrá seis jornadas, pues se enfrentan los equipos que no llegan del mismo subgrupo.