Los próximos días se antojan claves para resolver el futuro institucional más inmediato del Extremadura UD. Después de arrancar la pretemporada y jugar el pasado sábado su primer encuentro amistoso con derrota 0-3 ante el Oporto B en el trofeo Luis Bermejo de Badajoz, el club sigue a la espera de cerrar la llegada del grupo inversor que mantiene prometida una fuerte inyección económica para paliar los impagos que se adeuda a plantilla, cuerpo técnico y empleados del club. Desde fuera, la situación podría parecer llevadera, pero desde dentro la cosa no pinta igual. Hay muchos jugadores muy enfadados con la situación. Se les prometió cobrar el dinero que se les adeudaba antes de que arrancaran los entrenamientos, pero esa promesa no se ha cumplido. El club insiste en que la llegada del capital económico foráneo es una realidad y es cuestión de días, pero jugadores, técnicos y empleados empiezan a mirar con escepticismo la realidad y los días pasan sin noticias al respecto.

De hecho, las palabras del técnico Manuel Mosquera al término del amistoso en Badajoz del pasado fin de semana invitan a leer entre líneas: «tenemos que solventar muchas cosas todavía en el club como para darle importancia a este partido. El Oporto B empieza el 7 de agosto y afrontaba el partido con otra perspectiva. La nuestra no era la misma. No ha sido una semana fácil», concluyó. Esas últimas palabras dejan entre ver que a la plantilla le está costando mucho asumir una realidad distinta a la que le vendieron y, de hecho, algunos empiezan a plantearse si tendrán que hacer las maletas o no rumbo a otro equipo antes de que empiece el verano. 

Desde el Extremadura UD guardan silencio y prefieren trabajar en la trastienda, esperando a que ese dinero del grupo Emirates Khalifa llegue cuanto antes. La AFE apretó con su visita la pasada semana, mientras que la Federación Española ha aceptado la cautelar judicial, pero sigue teniendo al Extremadura en el centro de la diana hasta que no pague la deuda con los jugadores. 

Plantilla y cuerpo técnico podrían darse de plazo hasta finales de la presente semana para ver si existen o no soluciones ante los impagos. De persistir la situación igual, se plantean tomar medidas, aunque de momento se desconocen cuáles podrían ser.

Gris debut

Ese estado de pesimismo se denotó también en el partido amistoso ante el Oporto B en Badajoz, aunque la derrota se achacó más a la gran diferencia física entre ambos equipos.

El Oporto B barrió del terreno de juego a un Extremadura apático que apenas generó ocasiones de gol. La más clara fue de Kike Márquez, uno de los pocos que pudieron salvarse de la mala imagen ofrecida por los azulgranas. También gustó la parte ofensiva del lateral izquierdo Varela y el descaro en banda izquierda de Dani Sánchez.

David Mosquera y José Cortés, hijos de los míticos Manuel y Cortés del CF Extremadura de Primera División, también jugaron este amistoso.

De momento, el mercado de fichajes azulgrana se ha paralizado tanto en llegadas como en salidas a expensas de resolver el apartado institucional. Dani Molina y José García no se vistieron de corto ante el Oporto B porque están en la lista de descartes. Tampoco lo hizo Cristian, que tiene que salir. Zarfino y Sergio Gil no jugaron por distintos problemas personales. El Extremadura busca soluciones. Y, desde luego, urgentes.