Necesitaba el Montijo ganar para respirar y tomar pulso a la competición y lo hizo a la tercera ante un correoso Unión Adarve que no se lo puso fácil. Quizá, el Montijo se ha metido una autopresión mayor de la cuenta al vender que su objetivo es la fase de ascenso. «Puede ser que ocurra y que juegue en nuestra contra, pero creo que eso está cambiando dentro. No se nos puede exigir que seamos como el Córdoba del pasado año, por poner un ejemplo», dice Abraham Pozo, autor del gol del último triunfo.

Y es que, a falta de fútbol, que todavía hemos visto poco este año en Montijo, el conjunto rojillo tiene un francotirador con una zurda endiablada. El golazo de córner olímpico de Abraham desatascó un encuentro clave. «Nos ha costado un poco este año meternos rápido en la liga, pero el otro día había que ganar y supimos ponernos el mono de trabajo».

Abraham es el líder del balón parado del Montijo. Para el mago de las Vegas Bajas es una bendición jugar en casa. «Después de muchos años, terminar un partido y ver allí a tu padre, tu hija, tu mujer o tus amigos, sinceramente, me da la vida y me da mucha motivación».

El Montijo prepara su partido del domingo en el Cerro del Espino ante el Atlético B con la baja del portero Sergio Tienza.