Fútbol. Primera División

El jerezano Mario Ramos, en la puerta del Rayo

El meta extremeño, de 19 años, espera debutar en fecha no muy lejana con el club de Primera, después de que haya sido convocado con el primer equipo

Miguel Ramos, con el Rayo.

Miguel Ramos, con el Rayo. / Rayo Vallecano

Rafa Carbonero

Con una ilusión y paciencia a prueba de bomba, el joven extremeño Mario Ramos Fernández está en la antesala de un momento grande para su carrera. continúa dando pasos firmes para poder hacer su sueño realidad: el de poder debutar algún día no muy lejano en Primera con su actual equipo, el Rayo Vallecano SAD.

El jerezano actualmente cumple su tercera temporada con el club madrileño y su buen hacer no ha pasado desapercibido para la dirección deportiva dirigida por David Cobeño y el entrenador del primer equipo, Francisco Rodríguez, quienes cuentan con él para que en cualquier momento pueda debutar de manera oficial donde menos lo espere, aunque para ello sabe que tendrá que esperar esa oportunidad que cada vez se vislumbra más cercana. Hace unos días fue convocado como portero suplente para Trofeo Puchero, ante el Alcorcón pero no llegó a jugar.

Andaluz de nacimiento pero “de Jerez de los Caballeros, del suroeste extremeño, por los cuatro costados”, de donde es toda su familia, este joven deportista de 19 años (Sevilla, 15 de julio de 2004) ha demostrado una tremenda pasión por el fútbol y muy buenas cualidades bajo palos.

Esta pasión futbolera quizás la lleva en la sangre desde pequeño, ya que su abuelo paterno, Miguel, fue uno de los fundadores del histórico Club Polideportivo Vasco Núñez a finales de los años 60 que jugaba en ese añorado campo de Las Eritas, en el que el conjunto templario reunió durante varias décadas a los aficionados, y del que Mario bien conoce sus historias gracias a él y los suyos además de las hemerotecas actuales.

Miguel Ramos comenta que “como presidente fundador de lo que hoy es el Jerez CF y después como directivo durante muchos años, en más de una ocasión vez pensé y me gustaría que alguno de mis nietos fuera futbolista y lo hiciera en mi equipo de toda la vida, pero resulta que mis deseos han ido mucho más allá de lo soñado y tengo a mi nieto Mario, que se ha hecho un gran portero, que de momento ha llegado a la primera plantilla de un club de la máxima competición profesional del fútbol español, algo de lo que me siento profundamente orgulloso, no sólo por lo que ya ha conseguido a día de hoy sino por la dedicación y sacrificio que el propio Mario se ha autoimpuesto para lograrlo. He sido testigo, al igual que el resto de la familia, de todo esto desde sus inicios, y la verdad que nos sentimos satisfechos por todo ello.

Comienzo en Jerez y lo que surgió

Los inicios de su historial deportivo se dan cuando Mario tenia 6-7 años y engrosa en la la ADT (Asociación Deportiva Templaria) de Jerez de los Caballeros, donde pasó por diferentes categorías inferiores, donde juega de manera regular durante seis temporadas y en las que sus buenas maneras y números bajo palos hace que diferentes equipos de la región comiencen a fijarse en él.

Sería el Almendralejo CF quien se hacía con sus servicios para el equipo cadete, llegando a militar en División de Honor. Tras el descenso de categoría de este equipo sería otro de la misma localidad, la UD Extremadura, quien ficha al jerezano. Siendo aún cadete de segundo año sube con el juvenil A y hace la mitad de la temporada en división de honor, incluso llegando a jugar varios encuentros con el filial almendralejense. Es a partir de este momento cuando Mario forma parte del once inicial de manera habitual.

Tras el paréntesis del covid-19, que paralizó buena parte del calendario, asciende con la UD Extremadura a Primera Regional con sólo 15 años. Siendo juvenil de primer año este mismo club le ofrece la renovación pero el trabajo de Ramos hace tiempo que forma parte de las agendas deportivas de varios ojeadores y es el Cádiz CF quien se interesa por sus servicios, situación que lógicamente es del agrado del jerezano pero a dos días de firmar, ambos clubes no se ponen de acuerdo y el fichaje no prospera. El tren gaditano pasa de largo.

La temporada 20/21 hace la pretemporada como tercer portero de la UD Extremadura que milita en la 1ª REF mientras mantiene la titularidad con el juvenil A que milita en división de honor, donde hace un gran año siguen llegando llamadas de clubes importantes que en esta ocasión si llega a buen puerto y firma con 17 años con el Rayo Vallecano para pasar a formar parte del equipo juvenil.

En su primer año con el club madrileño también empieza a contar para el filial B de la 3ª Federación pero donde no llega a debutar de manera oficial. Su segunda temporada en Vallecas también es destacada en la que junto a sus compañeros logran clasificarse para la fase final de la Copa del Rey, algo que tampoco pasa desapercibido para los responsables de la Selección Española, quienes muestran interés por el jerezano, al que sin embargo tampoco le llega la espera llamada.

La presente temporada, 2023-24, entra a formar parte del filial B pero el club le convoca para realizar la pretemporada con el primer equipo, en una gira europea que le llevaría por Grecia y Bélgica. Pero una inoportuna rotura fibrilar da al traste con sus planes que ve impotente como pasa el tren delante suya pero tampoco puede subirse, justo dos días antes de cumplir su 19º cumpleaños.

Dos meses en el dique seco, periodo que se pone en manos de los servicios médicos del Rayo para volver a entrenar con cierta normalidad hasta finales de agosto, justo unos días antes de la fecha límite de fichajes, donde esta vez el guardameta extremeño si entra en los planes del primer equipo como tercer portero, para en cualquier momento poder hacer realidad el sueño de todo futbolista.

“Ahora mismo estoy entrenando con la primera plantilla y estoy encantado. Estoy viviendo un sueño que espero que tenga un buen final, de momento ahí estamos”, comenta Mario. Respecto a su nueva ubicación en la plantilla vallecana y su relación con todos ellos se siente muy bien, “por mi edad soy el niño del equipo pero nada de mimos, mis compañeros me dan caña aunque me tratan genial. Lo que pretenden, al igual que yo es disfrutar del momento pero trabajando al máximo y estar al cien por cien por si llega el momento. Estoy aprendiendo mucho de ellos y les doy las gracias por ello, principalmente a Stole Dimitrievski, portero titular, a Dani Cárdenas, portero suplente, y a Pedro Moncayo, entrenador de porteros”.

Fuera de las instalaciones deportivas, Mario comparte piso con otros jugadores de la plantilla esperando que esta sea su temporada definitiva y en algún momento pueda pisar de manera oficial el césped del Estadio de Vallecas defendiendo los colores del conjunto franjirrojo ante Villarreal, Cádiz, Mallorca, Sevilla, Las Palmas, Real Sociedad, Real Madrid, Girona, Barcelona, Athletic, Celta, Osasuna y Valencia, rivales que por orden cronológico se enfrentarán al Rayo Vallecano antes de que concluya este 2023.