Ciclismo

Pablo Leno, la madurez del joven ciclista

«Ahora parece que si no subes ya a profesionales no vales, soy más partidario de respetar los procesos de maduración de cada corredor», afirma el corredor cacereño

Juanfran de la Cruz, en pleno esfuerzo.

Juanfran de la Cruz, en pleno esfuerzo. / Juanfran de la Cruz

Juanfran de la Cruz

Pruebas más que afianzadas, también citas de nuevo cuño, estructuras consolidadas y otras bisoñas que llegan con mucho aire fresco y más vocación de futuro, nombres propios que cambian de categoría con todas las ilusiones y el aval de mucho y muy buen trabajo hecho… Extremadura, su ciclismo formativo, atraviesa uno de sus mejores momentos a todos los niveles y sin distinción de género, número y disciplina. Integrante de esta nueva ola, ciclista de carretera con destrezas sobresalientes para la pista, es Pablo Leno

El ciclista cacereño (12 de enero de 2006), bronce cadete en los nacionales de Valladolid de 2022, ingresó en la categoría júnior de la mano de la Fundación Contador avalado por una interesante punta de velocidad y mucho margen para la progresión en el contexto de un ciclismo muy cambiante en sus categorías inferiores. Un año con más adaptación que foco, con una quincena de jornadas de competición en el zurrón, casi toda la Copa de España de la categoría (Montemayor, La Canonja, Vitoria y Peñafiel) y citas de carácter internacional (Klasika Premundial, en Beasain) y mucho trabajo en favor de sus compañeros que en 2024 deben tornar en un mayor protagonismo. Leno será uno de los cuatro veteranos de la estructura que patrocinarán Polti y Kometa.  

«Ha sido un primer año de adaptación, de aprendizaje. La categoría está viviendo una gran profesionalización y esto ya es otro mundo. He mostrado una progresión durante la temporada, he acabado bien y, sobre todo, he acabado motivado. Este primer año tuve una primera parte en la que competí menos, con las carreras más espaciadas, en la que no tuve tanta continuidad. Encadené un mes y algo sin competición y eso, quieras que no, siempre te afecta. Notaba que faltaba algo. Después he competido más, encontré esa motivación que te hace entrenarte mejor aún y creo que acabé bien. Lo mejor, sobre todo, la motivación para 2024», explica recién salido del gimnasio. 

Son tiempos de pretemporada. De sentar las bases de lo que está por venir. Leno, eso sí, acaba de participar con la selección extremeña en la primera prueba de la novedosa Copa de España de ciclismo en pista. Una caída lastró su participación. Nada serio. «De recuerdo, un par de moratones en los brazos y una contusión en la rodilla que me dolió un poco, pero ya ni la siento», sonríe. 

Buenos recuerdos del 2023

También son tiempos de recuerdos y balances. Leno rememora: «La carrera en la que más he disfrutado este año ha sido la etapa reina de la Vuelta a Pamplona: me metí en la fuga de salida con otros cuatro corredores y pudimos mantener un pulso con el pelotón más de 80 kilómetros. Coronando la gran subida del día, dentro de los últimos 20 kilómetros, nos acabaron cogiendo los favoritos, pero pude echar una mano a mi compañero Gerard Cano para que lanzara su ataque». 

El segundo año en la categoría júnior no es sencillo para los corredores. Por un lado, importante, clave, por los estudios. Para muchos mediada la temporada está la Evau, la antigua selectividad. Y eso exige esfuerzos y organización. Y por otro la evolución, enorme, del deporte ciclista. En los tiempos de los talentos excelsos prematuros, llámenlos Remco Evenepoel, llámenlo Tadej Pogacar, tiempos de entrenamientos con vatios y números, este deporte se ha visto de repente en una callada competición por encontrar a la nueva estrella en la que están involucrados desde mánagers hasta equipos profesionales de primer nivel pasando por pícaros y por promesas difíciles de cumplir. Una deriva peligrosa que en cada vez más ocasiones está puenteando la categoría sub-23, tradicional antesala del profesionalismo.

El joven extremeño, en foto de estudio.

El joven extremeño, en foto de estudio. / CEDIDA

Respetar los tiempos

«El panorama se puede ver ahora de dos formas. Por un lado, los que piensan que si no pasas a profesionales desde la categoría júnior tu carrera está poco menos que acabada y que no vales para nada y otra, de la que soy más partidario, que aboga por respetar los procesos de maduración de cada corredor. Somos distintos, diferentes, no tenemos por qué explotar igual ni al mismo tiempo. Personalmente creo que uno, dos o tres años en la categoría sub-23 no te hacen ningún daño; al contrario, te ayudan a amoldarte a lo que está por venir, asientas pasos futuros», valora Leno. «Jorge Gutiérrez es un muy buen ejemplo». El también cacereño Gutiérrez será profesional desde 2024 con el Kern Pharma después de varios años en la categoría sub-23.

Metas para el 2024

«Para 2024 espero poder dar un paso adelante tanto en lo personal como, sobre todo, en el rendimiento. Al final es el segundo año en la categoría, es un año muy importante, decisivo, y este deporte cada vez está más profesionalizado. Espero poder aprovechar la experiencia de este año y dar un salto adelante sin dejar de aprender de todos los compañeros y todo el staff. Quiero seguir avanzado hacia la categoría sub-23 y si es posible, hacerlo en este equipo. Trabajamos por el sueño de llegar al máximo nivel, por ese sueño de ser ciclistas profesionales», concluye un Leno que estará dirigido por el manchego Isaac Cantón en un plantel de trece ciclistas con representación de Colombia, Italia, Portugal y, claro, España.