Fútbol. Primera Federación Femenina

El Cacereño Femenino cae con crueldad en la última jugada

El Europa se lleva el triunfo en un partido con polémica final con un gol anulado a las locales con el resultado aún en el 2-2

Un lance del encuentro de este sábado en los campos de Pinilla.

Un lance del encuentro de este sábado en los campos de Pinilla. / Jorge Valiente

Pablo Talavera

Pablo Talavera

2-Cacereño Femenino: Delia, María Jesús, Hannah Kroupa, Leivis, Midori, Mireia, Becky Cassin (Carmen Acedo, min. 63), Angie Castañeda, Nerea (Nora, min. 63), Rana Okuma (Manoly Baquerizo, min. 57) y Sonya Keefe.

3-Europa Femenino: Alba, Manau, Paula, Aina, Mar, Silvia, Pili Porta, Albeta, Pixu (Fati, min. 85), Clara (Bové, min. 85) e Ibra (Mascaró, min. 46).

Goles: 1-0: min. 13, Sonya Keefe; 1-1: min. 21, Clara; 1-2: min. 54, Clara; 2-2: min. 67, Angie Castañeda; 2-3: min. 95, Bové.

Árbitra: Patricia Gómez Gómez (Comité madrileño). Amonestó con tarjeta amarilla a las jugadoras visitantes Paula y Manau. Expulsó al técnico local, Ernesto Sánchez.

Incidencias: Partido de la undécima jornada de la Primera Federación Femenina disputado en los Campos Federativos Manuel Sánchez Delgado de Cáceres. Unos 150 espectadores.

Por inmerecida, por cómo fue, y por la situación del equipo en la que se produce, la derrota sufrida por el Cacereño ante el Europa fue enormemente cruel y dolorosa (2-3). En la última jugada del partido, cuando ya habían pasado los cinco minutos que se habían añadido, Bové superó por alto a Delia al culminar una contra, con el Cacereño volcado en busca de un triunfo del que se había hecho acreedor, dos minutos antes, al marcar Angie Castañeda un gol que fue anulado por una más que dudosa posición de fuera de juego.

No se puede decir que el Cacereño hizo todo lo que pudo para ganar. Ni siquiera que hicieran un buen partido. Hubo errores de bulto que le dieron más chance al equipo catalán del que había acreditado. Pero lo que sí se puede afirmar es que el Cacereño no mereció perder, ni mucho menos. Y como así lo entendían las jugadoras de Ernesto Sánchez, se fueron a por un premio que consideraban suyo. Y les cayó un tremendo e inmerecido varapalo final.

El Cacereño empezó ahogando el inicio del juego del Europa y obtuvo el premio fruto de esa insistente presión. La fe de Angie Castañeda le llevó a no dar por perdido un balón que la portera visitante, Alba, se vio obligada a rechazar y le cayó a Sonya Keefe que embocó a puerta vacía.

El juego se igualó con disputas en el centro del campo que sumían el partido en un barullo del que surgían las ocasiones al salir el balón en largo, como cuando se sale de una melé de rugby. Así llegó el empate de Clara para el Europa, que aprovechó uno lanzado a la espalda de la defensa local.

El Cacereño no se rehízo del gol visitante hasta el tramo final de la primera parte donde dispuso de una doble ocasión con disparos desde dentro del área de Mireia y María Jesús.

Segunda mitad

Tras el descanso comenzaba el carrusel de infortunios para las locales. Clara vio adelantada a Delia e intentó, con optimismo, un disparo en parábola. La portera cacereña retrocedió a tiempo de atajar el balón, pero falló en el despeje y se introdujo en la portería. Desolador.

El palo fue importante pero el equipo reaccionó de inmediato y generó ocasiones encadenadas, a cada cual más clara. Nerea no embocó un pase al segundo palo de Angie, cuando ya se cantaba el gol. La propia Angie remató al palo un pase de la muerte de Sonya Keefe. Sonya cabeceó alto desde la frontal del área pequeña.

El empate llegaba fruto de una internada, de las muchas que hizo Manoly Baquerizo desde que entró al campo. Ganó línea de fondo y puso un pase al área pequeña donde apareció Angie Castañeda para resolver la duda de si el balón que había golpeado en la mano de una defensora era o no penalti.

Y después, el Cacereño quiso ganar para dejar definitivamente atrás el mal inicio de campeonato. Y lo mereció. Y lo logró, pero no valió, y recibió un palo muy doloroso que hurga en la herida abierta que tiene esta temporada y que, de momento, no sana.