Baloncesto. Liga Femenina Challenge

Josephine Filipe, la eterna sonrisa del Al-Qázeres

La alero del club extremeño espera ganar este martes a Ricardo Vasconcelos, el entrenador del Zamora y seleccionador de Portugal, que siempre ha confiado en ella

La jugadora del Al-Qázeres, este lunes en la redacción de El Periódico Extremadura.

La jugadora del Al-Qázeres, este lunes en la redacción de El Periódico Extremadura. / José María Ortiz

José María Ortiz

José María Ortiz

«Quiero ganar». Lo dice, con una indisimulada sonrisa, esa que exhibe de principio a fin en su visita a este periódico, Josephine Kiesse de Barros Filipe, ‘Josephine Filipe’ (Coimbra, Portugal, 11 de octubre de 1995). El partido de este martes ante el Recoletas Zamora en el Multiusos (20.00 horas) será especial para ella, pues se enfrenta al equipo que entrena su compatriota Ricardo Vasconcelos, alguien que la conoce desde hace muchos años. Vasconcellos la ha convocado ya desde las selecciones inferiores lusas, y también para la absoluta. La alero del Al-Qázeres no sabe cuántas veces ha jugado con Portugal en un detalle que destila humildad.

«Hice karate y también jugué al bádminton», dice la jugadora portuguesa sobre sus inicios, muy niña, antes del baloncesto, al que llegó por descarte de otros y porque la Académica Coimbra, histórico club de fútbol, tenía sección de básket. El Portugal Telecom, el AAC Olivais, el Quinta dos Lobos y el Uniao Sportiva, en las Azores (con las que ha jugado en Eurocup) y el Benfica han sido sus equipos antes de llegar a España, donde cumple su cuarto año después de Ardoi (dos campañas) e Irargiu.

En este tiempo en Extremadura, ha sido fundamental en el Al-Qázeres rutilante situado en la zona alta de la clasificación. «Todo puede pasar. Hay que ir hasta donde se pueda», dice cuando se le cuestiona sobre lo que puede hacer el equipo extremeño en la Liga Challenge este año. «Tenemos muy buen grupo y un gran equipo. Eso se nota en la cancha. Hay muy buen rollo», refrenda en un perfecto castellano y destilando alegría, pese a una timidez inicial evidente. ¿Subir a la máxima categoría? Tampoco lo descarta, aunque es cauta.

El baloncesto que tanto ama no lo es todo. Ha estudiado para ser maestra, después hizo un máster en deporte y salud y también se prepara para al futuro con un curso de recursos humanos. «Yo veo a mis amigas que trabajan ocho horas; yo solamente me tengo que dedicar al baloncesto y tengo tiempo», agradece Filipe, que espera seguir en activo bastantes años aún antes de dedicarse a otras facetas. No descarta tampoco ser entrenadora: ya tiene título y experiencia con niñas.

De espíritu competitivo, pone esta condición antes que lo individual. «Lo que quiero es ganar. Si hago tres o cinco puntos sólo, si hemos ganado, estoy feliz». Palabra de Josephine Filipe, satisfecha de su día a día en un club en el que asegura estar viviendo un año especialmente bueno. La cercanía con Coimbra le permite, además, ir a su casa con cierta asiduidad. En Cáceres, vive con sus compañeras Laura Chahrour y Mariana Muadi y disfruta con la comida casera a diario de Q Bueno.