De haber seguido por aquella senda, hoy la empresa formaría parte de un gigante europeo del alquiler de mobiliario para eventos. Pero habiéndose puesto el covid por en medio, contentos están con respirar. Y hacerlo, además, con bocanadas tan provechosas. Premium ha pasado de rozar la quiebra a facturar 6 millones de euros el año pasado, el triple, además, que el año anterior. Y el rumbo marcado ahora les conduce, si todo va bien, a incrementar otro 30% su volumen de negocio, contratar a una veintena de personas y abrir sede en Portugal, este año, y en Francia, el siguiente.

Esta empresa catalana con sede en Gavà (Barcelona) se dedicaba antes de la pandemia esencialmente a alquilar mobiliario para eventos. Lo hacía como brazo de un grupo holandés que llevaba años creciendo a costa de endeudarse y que, como tal, no pudo superar el parón de actividad al que obligó el covid. Así, en julio de 2020, al mismo tiempo que la empresa formalizaba su quiebra, empezaba la travesía de los cuatro directivos que pilotaban la empresa en España para quedarse por lo menos con su unidad productiva.

Lo lograron gracias a que el fondo de inversión Endurance entró en la ecuación para convertirse en socio y dueño de la empresa, y a que presentaron un proyecto suficientemente atractivo como para que el administrador concursal holandés les permitiera quedarse solo con esa parte de la compañía.

“El enfoque actual es diferente al que había en su momento”, profundizan el consejero delegado de PremiumJoan Chaler, y su director comercialJosé León, que cuentan que lo cambiaron todo: nombre, orientación de mercado, nave, página web, redes sociales... “Hemos añadido también la parte del diseño (desde hacer los planos hasta asegurar que el mobiliario cubre las normas de seguridad) y hemos incorporado la figura del ‘project manager’ a cada proyecto”, explican en cuanto al negocio. “El cliente solo tiene que tener un evento y dinero para pagarlo: nosotros nos encargamos de todo”, sintetizan.

Entre sus clientes, muchos de los cuales arrastraron de su etapa previa, figuran desde Fira de Barcelona, el Mobile World Congress o el CCCB, hasta Port Aventura. Pueden encargarse tanto del evento privado de una gran compañía, como del diseño, construcción y gestión del ‘stand’ de una empresa para una feria, sea porque son el proveedor de referencia del palacio de congresos (como es el caso de la Fira de Barcelona), sea porque les contrata la empresa expositora o el gestor intermedio a quien una compañía le encarga el proyecto. La cuestión es que ya tienen una cuota de mercado de casi el 40% en España.

Nuevas unidades de negocio

“Nos hemos marcado como objetivos el crecimiento orgánico (hacer crecer los clientes que ya tenemos); focalizarnos en lo que somos mejores, que son las grandes cuentas; crecer internacionalmente; y poner en marcha nuevas ideas de negocio”, apuntan Chaler y León. El plan, en este sentido, es activar cada año una nueva unidad que dependa de la compañía y tener preparada ya la idea para el siguiente.

En 2022, la novedad fue Aluvision, una línea para alquilar marcos de aluminio destinados a sustituir al ‘stand’ de madera. Y en 2023, lo será una división orientada a dar servicio a los eventos fuera de recintos feriales, como en campos de golf puertos deportivos. En cuanto a 2024, ninguna pista, solo que la idea ya está encima de la mesa. Porque aquí no hay temor a los tambores de crisis.

“Intentamos gestionar muy bien los costes: cuando el mercado tira y facturamos mucho, vamos a por todas, pero si el mercado da un paso atrás, nos ajustamos mucho a costes, como haría una economía doméstica”, apuntan ambos directivos. Además, concluyen, que su sector “siempre ha demostrado ser muy anticíclico: cuando el negocio baja, los equipos de márketing y comercial invierten”, y que se fían a la promesa de que 2024 sea, por fin, el año de la recuperación total de los eventos.