Albalá ha puesto en marcha iniciativas para el fomento del empleo y la creación de servicios para la población. Albalá es un municipio agrícola de 700 habitantes y de una gran extensión, famoso por la excelencia de sus ferias ganaderas y por su fiesta de las Tablas. 

«Se habla mucho de la España vaciada. Nosotros nos hemos centrado, además de en crear empleo, en dotar de servicios al municipio, que creemos que también es muy importante», explica su alcalde Juan Rodríguez.

Es por eso que a las infraestructuras turísticas de Albalá, que cuentan con unos apartamentos rurales en los que trabajan cuatro personas de forma estable, se van a añadir otros para mejorar los servicios que disfrutan los viajeros que se acercan a este gran paraíso de la dehesa cacereña. La propia construcción de estos apartamentos también va a generar puestos de trabajo durante su ejecución. La fama que han adquirido los certámenes de vacuno de Albalá y la Feria del Caballo atrae a muchos aficionados que ya cuentan con un lugar donde alojarse. También el municipio ha mejorado el suministro de agua y pavimentado calles para que tenga el realce que merece. También se han mejorado los columbarios del cementerio, los servicios de la piscina municipal, así como distintas calles y fuentes publicas. «Los presupuestos del municipio no son lo suficientemente elevados y necesitamos el concurso de diferentes administraciones como Diputación de Cáceres o la Junta de Extremadura para el fomento del empleo. Albalá es un pueblo corto en población, con 700 habitantes, pero amplio en extensión, con lo que los costes de cualquier servicio son muy elevados», señala Juan Rodríguez.

La dehesa boyal es otro de los epicentros de la actividad en Albalá. Por ello se ha redactado un proyecto que contará con la ayuda de las subvenciones a las fincas municipales de la Junta de Extremadura. El objetivo es que en todas las naves ganaderas de la dehesa boyal haya agua corriente. Hace poco se puso en marcha un pozo de sondeo, que funciona con placas solares. Ahora se trata de llevar esa agua a las naves en previsión de la llegada de periodos de sequía.

Albalá también fomenta la natalidad y los nacidos en el municipio disfrutan de una ayuda para los padres. El ritmo de nacimientos es de unos 4-5 bebés al año. También hay unas becas escolares para hacer más fácil la incorporación de los niños a la escuela, que han sido muy bien acogidas.

Finalmente, el alcalde recuerda que las ayudas de las distintas administraciones «no tienen que estar enconsertadas» sino que adaptarse a la realidad de los pequeños municipios a los que van destinadas.