Nacido en Puebla de la Reina, es graduado en Administración y Dirección de Empresas. Su especialidad son la contabilidad, las finanzas y los análisis bursátiles. Desde su puesto de director de la oficina de Ibercaja en Fuenlabrada de los Montes dedica todo su esfuerzo en beneficio de sus clientes, especialmente los mayores. Jesús Flores es un ejemplo de que el talento se puede retener en esta tierra para que Extremadura salga ganando.

¿La bolsa o la vida?

Yo doy la bolsa en mi trabajo cada día. En cuanto al símil cinematográfico prefiero la vida, claro.

¿El éxito de Ibercaja se debe a su capital humano?

El éxito en primera instancia son los empleados, que son el contacto directo con los clientes, intentando ayudarles y satisfaciendo sus necesidades en la mayor medida de las posibilidades. Su capital humano, un valor añadido.

¿Cuántos años lleva trabajando en la entidad? ¿Cómo se siente?

Llevo trabajando desde el año 2016 cuando regresé de Londres, primero como empleado temporal y posteriormente pasé a ser indefinido. Describo mi experiencia en Ibercaja de forma muy positiva, interesándose por mí e incorporándome a su plantilla incluso antes de finalizar las prácticas del grado. En este tiempo he ido aprendiendo y creciendo tanto personal como profesionalmente gracias a la ayuda de compañeros y superiores que siempre que lo necesitas intentan echarte una mano de la mejor manera posible.

¿Qué cambios ha traído la pandemia en el sector financiero?

Tanto en éste como en la mayoría se ha producido una digitalización más rápida en el tiempo. Actualmente hay muchos canales alternativos a la oficina como aplicación o página web que permiten realizar bastantes operaciones que evitan desplazamientos a los clientes. Es cierto que los de mayor edad, al no estar tan habituados a las nuevas tecnologías, les dedicamos más tiempo y les ayudamos en todo lo que necesiten.

¿Qué opina de los banqueros?

Es un trabajo en el que principalmente se ayuda a las personas, se entabla con ellas una relación muy cercana, de contacto diario y, en definitiva, lo que intentamos es facilitarles la vida. Hace unos años el banquero, el profesor y el médico eran muy respetados. Ahora la visión del banquero ha cambiado, pero pienso que cumplen una función humana muy importante y clave en la sociedad.

¿Por qué se cierran las sucursales bancarias en los pueblos?

Es un problema que está relacionado con la despoblación y es algo que no solo está ocurriendo en las entidades financieras, pasa en todos los sectores. No obstante, aún en la distancia intentamos colaborar, especialmente con las personas mayores, y ayudarles todo lo que podemos, guiándoles con las nuevas tecnologías o con el manejo del cajero automático. Sin obviar que ellos son los damnificados del cierre de cualquiera de los servicios básicos que se producen.

¿La felicidad está en la primavera, o no depende de estaciones?

La felicidad no depende de estaciones; hay que buscarla cada día.

¿Qué es más importante actualmente, la formación o el trabajo?

Ambas cosas. Con experiencia puedes desarrollar un trabajo, pero con la formación adecuada seguramente serás más efectivo.

¿Se muerde mucho la lengua?

No me muerdo la lengua ni tampoco opino sin antes meditarlo.

¿Cómo pueden influir los jóvenes en el desarrollo de Extremadura?

Los jóvenes siempre son un valor muy importante. Deben primero aprender de los mayores, de la gente que tiene experiencia en los sectores en los que cada uno quiera desarrollarse y, posteriormente, han de coger las riendas, evolucionando, intentando contribuir al progreso de la región, para que nuestra tierra juegue un papel fundamental en el conjunto del país. Lo más considerable y crucial es que el talento se quede aquí, que se retenga.