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El Periódico Extremadura

ACABA DE INICIAR EL TERCER MANDATO Mercedes Vaquera Economista. Presidenta del Consejo Económico y Social de Extremadura (CES)

«La alta velocidad facilita la vida, pero un tren de mercancías facilita el desarrollo»

Mercedes Vaquera, presidenta del Consejo Económico y Social de Extremadura, esta semana. S. GARCÍA

Afronta con «ilusión renovada» su tercer mandato al frente del Consejo Económico y Social de Extremadura (CES), con una lista de tareas entre las que sitúa de nuevo en el núcleo las infraestructuras como el elemento del que depende que el desarrollo de Extremadura lo sea o no: «Es una cuestión esencial que afecta a la sociedad y a la economía de la región», dice. Mercedes Vaquera (Valencia de las Torres, 1967), economista y profesora de la Universidad de Extremadura (UEx) preside el órgano que representa a la sociedad civil con la participación de sindicatos, patronal, universidad, sector agrario y tercer sector, además de expertos que se ocupan de elaborar una memoria anual sobre la situación de la región y dictámenes sobre los anteproyectos legislativos, pero también análisis «sobre problemas de la sociedad y las cuestiones que les preocupan». Suyo es un informe de la despoblación en Extremadura que dio pie a la estrategia de despoblación regional. 

En el Consejo Económico y Social trabajan para la ciudadanía, pero creo que la mayoría de los extremeños no les conocen.

Es completamente así. Pero nuestra labor tiene gran repercusión e influencia para todos. Por ejemplo, nosotros elaboramos el informe para la despoblación de Extremadura que ha servido de base para desarrollar la estrategia de despoblación; o el informe sobre infraestructuras o el del corredor Atlántico, en el que vimos que Extremadura está contemplada en la red general que estaría ejecutada para el año 2050. Queremos que esté en la red básica, que es la que tiene que estar en 2030 porque con un horizonte de 2050 vamos a perder el nuevo impulso industrial.

La demanda de las infraestructuras ha sido el núcleo de las reivindicaciones del Consejo Económico y Social en sus 30 años.

Es que es una cuestión esencial que afecta a la sociedad y a la economía de la región. Está detrás de la pérdida de población, porque no favorece retenerla y tampoco que pueda retornar. 

¿Y el problema no va más allá de las infraestructuras, aunque estas estén en el origen? 

Es la pescadilla que se muerde la cola ¿Por qué se marcha la gente y especialmente los jóvenes?, Porque no tienen trabajo; ¿Por qué no evoluciona el trabajo, el mundo empresarial y la región?, Porque las empresas tienen problemas para implantarse porque los costes son muy elevados al no haber cómo llevar las mercancías más allá que por carreteras. Lo veo también desde el punto de vista de la docencia y del programa de emprendimiento en el que trabajo como profesora en la UEx. A pesar del acompañamiento, se encuentran con los mismos problemas que el resto de empresas para acceder a la materia prima. Es un problema cíclico y las infraestructuras no son la solución al problema, pero si la parte más importante de la solución. 

¿Cómo articular esa solución o esa batería de soluciones que ve en las infraestructuras?

Hemos hecho propuestas de modificación de la red básica del Corredor Atlántico para que Extremadura esté contemplada, porque entendemos que es un punto de conexión importante de España y a nivel internacional; y estamos trabajando también por el desarrollo de la Vía de la Plata, pero no del tren de pasajeros sino el de mercancías. Si tenemos un buen tren de transporte de mercancías, la gente va a venir porque ya tenemos buenas condiciones para que se instalen las empresas. El problema ahora es que el único medio de transporte que tienen es la carretera y es mucho más caro que el ferroviario. Un tren equivale a 200 camiones, pero con una única maquina. 

En unos meses parece que llegará la alta velocidad, pero por lo que dice eso no saca del atolladero a las empresas.

El desarrollo del tren de pasajeros es necesario y estoy a favor de todo lo que implique el desarrollo de Extremadura, pero hay que mirar otros aspectos. El tren de pasajeros va a facilitar la vida de las personas y va a favorecer también que se desplacen hasta Extremadura personas de empresas. Pero el de mercancías influye en el desarrollo económico y eso supone que nos genere empleo y riqueza. Y si no los hay, los jóvenes se van. Necesitamos un medio de vida que permita que arraiguen los extremeños y que vengan otras personas.

Porque el mundo rural lucha contra el abandono y su gran motor económico, que es sector agroganadero, está en un momento muy difícil.  

Y si les sumas a eso el problema que tenemos con los costes energéticos... Yo no soy catastrofista, más bien al contrario, soy optimista; pero una subida de la energía como la que vivimos influye en los demás recursos económicos y eso al final tiene un reflejo en la cesta de la compra y en la sociedad en general. Si a eso le unes que no tenemos factores productivos, la situación se complica y mucho. Extremadura tiene una localización privilegiada para el sector agroalimentario porque tenemos importantes caudales hidráulicos, energía, calidad de vida y espacio natural. Pero muchos productores que están aquí al final lo transforman fuera porque no tienen cómo sacar luego el producto transformado. 

¿Qué horizonte podemos vislumbrar para Extremadura en medio de la incertidumbre global que hay ahora mismo?

Definir un escenario de futuro sería un atrevimiento por mi parte. Pero tenemos la entrada de unos fondos europeos que, si se aprovechan bien, pueden servir de colchón y palanca para hacer reactivar muchos sectores y con ellos la economía.

¿Y es compatible ese impulso que se busca a la industrialización con la protección del medioambiente?

Tenemos espacios como las plataformas logísticas; pero además hay que buscar la forma de conjugar ambas cuestiones. Hay que proteger el medioambiente, pero hay que dar impulso al desarrollo económico; porque si no hay desarrollo económico, nos quedaremos solo con el espacio natural. 

Su tercer mandato llega con la mayor pandemia en un siglo, una guerra en Europa y una crisis energética global ¿Qué nuevas prioridades señala todo eso?  

Que nos tenemos que adaptar a las nuevas situaciones que llegan. Ahora estamos viendo el interés por las macrorregiones. Se va a abordar la próxima semana en una conferencia de la Regiones Periféricas y Marítimas de la UE y pueden ser una oportunidad interesante para Extremadura que quiere potenciar Europa. Es pronto, pero tenemos que estudiarlo. 

Como profesora de la UEx está en contacto muchos jóvenes que se acaban yendo ¿Cómo lo viven ellos? 

Viven con incertidumbre y me da pena porque están muy concienciados que se tienen que ir de Extremadura. Y hay una parte que tiene claro que se quiere ir; pero hay otros que se van porque no ven otra opción. Es triste y les animo siempre al emprendimiento, porque las nuevas tecnologías nos han abierto también nuevas líneas de trabajo que son interesantes y que nos dan la opción del teletrabajo. 

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