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El Periódico Extremadura

SITUACIÓN DE LAS ENTIDADES PARA DAR RESPUESTA A LA DEMANDA

Donar en tiempos de inflación

Los bancos de alimentos de Extremadura están preocupados por la bajada de las donaciones debido al incremento del precio de la cesta de la compra. Apelan a la solidaridad ciudadana para poder seguir garantizando la ayuda

Trabajos en el Banco de Alimentos de Badajoz. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

«Tenemos un poco complicado garantizar la ayuda en los próximos meses, pero confío en que saldremos adelante». Así se expresa la presidenta del Banco de Alimentos de Badajoz, Cristina Herrera, quien traslada su preocupación por las dificultades que están teniendo a la hora de dar respuesta a la demanda, pues la subida generalizada de precios está generando una reducción de las donaciones, a lo que se suma el hecho de que haya aumentando la solidaridad para ayudar al pueblo ucraniano y que las superficies comerciales todavía sigan sin permitir la recogida de alimentos de manera presencial. Advierte que en los últimos meses el número de beneficiarios se ha incrementado en un 10%, debido a que ahora deben atender a 150 personas más que se suman a las 15.000 que reciben ayuda habitualmente en la provincia pacense. 

«La situación se está poniendo muy complicada porque cada vez son más los beneficiarios. Este mes incluso hemos tenido que reducir un poquito la cantidad de comida que se daba para poder repartir entre todos», sostiene Herrera. «Está subiendo el precio de la luz, del transporte y todo tiene repercusión en la cesta de la compra. Los alimentos son más caros, prueba de ello es que antes dábamos un litro de aceite de girasol que costaba un euro y ahora cuesta tres». «También hay que tener en cuenta la guerra de Ucrania, que ha generado un despliegue de solidaridad». A la bajada de donaciones achacada a la inflación hay que añadir la de instituciones como el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, pues si en 2021 pudieron repartir 600.000 kilos de alimentos en tres repartos, este año solo se han realizado dos y se han distribuido 400.000 kilos.

En esta línea, la presidenta del banco pacense añade que antes se hacía una gran recogida de alimentos en noviembre que les daba para atender la demanda durante unos seis meses, sin embargo, explica que a raíz de la pandemia las donaciones en las superficies comerciales y supermercados se realizan mediante el desembolso de dinero al pasar por las cajas registradoras que «luego transforman en alimentos», pero a muchas personas no les convence ese procedimiento. En este punto, informa de que la próxima semana se hará una campaña de recogida en Mercadona. «Apelo a la solidaridad extremeña que es muy grande y siempre ha respondido», sostiene. «A las entidades que reparten los alimentos se están acercando ahora personas que tienen trabajo, pero aún así no están llegando a fin de mes», explica Herrera, quien se muestra optimista pese a las dificultades actuales: «Vamos a intentar que todo siga igual que anteriormente, así que mandamos un mensaje de calma a las personas». 

Un verano ‘digno’

Desde el Banco de Alimentos de Cáceres, su presidente Juan Carlos Fernández afirma que la situación es «preocupante, pero no alarmante». «No estamos en ninguna alarma, aunque la repercusión de la subida de precios va a tener más efecto dentro de unos meses, por lo que pienso que lo peor puede venir después del verano para las personas desfavorecidas». A través de 97 entidades, la ayuda alimentaria llega a unos 8.000 usuarios de toda la provincia cacereña. Cabe recordar que disponen de una delegación del banco de alimentos en Plasencia para poder atender mejor la demanda en el norte cacereño. «Esta semana hemos repartido unos 60.000 kilos y a final de junio o primeros de julio habrá una entrega de unos 50.000 kilos para que las personas a las que ayudamos puedan pasar un verano digno», añade.

«Echamos de menos las operaciones kilo que siempre hacemos con las grandes superficies y que por la pandemia todavía las estamos haciendo online, porque siempre hace que la repercusión sea más baja». «Sí es cierto que se ha registrado una disminución de las donaciones, aunque en nuestro caso no han subido las personas beneficiarias porque en esta época suele haber una bajada por la marcha de los temporeros y eso está ayudando a compensar la subida de precios», indica Fernández. «Ya estamos pensando en la gran recogida de alimentos de noviembre porque nos servirá para tener un impulso antes de Navidad», destaca el presidente, que aprovecha también para apelar a la solidaridad ciudadana. 

Sobre este asunto, indicar que Cruz Roja Española en Extremadura distribuirá 387.327 kilos de alimentos entre 15.121 personas en situación de especial dificultad en la región. Junto con la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), repartirá esa cantidad a través de 112 entidades y sus asambleas locales, 133.359 kilos en Cáceres que llegarán a un total de 5.267 personas y 253.968 que se repartirán en Badajoz entre 9.854 pacenses.

Problema generalizado

Según las previsiones de la federación de bancos de alimentos, este año acudirán a estas instituciones un 20% más de demandantes que en 2021 como consecuencia de la subida generalizada de precios y los efectos de la guerra en Ucrania. Tras dos años marcados por la pandemia del coronavirus, el incremento de los precios en productos de primera necesidad durante los últimos meses ha provocado «un nuevo escenario de emergencia social que se cronifica», advirtió hace un par de semanas el presidente de Fesbal, Pedro Miguel Llorca, durante la presentación de campaña ‘Ningún hogar sin alimentos’, en la que participa Fundación La Caixa, con el objeto de llegar a 1,5 millones de personas beneficiarias.

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