Entrevista | Mercedes Vaquera Mosquero Consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional

«Los colegios de los pueblos deben ser centros sociales, no se van a cerrar»

Mercedes Vaquera posa para este diario en el despacho de la Consejería de Educación.

Mercedes Vaquera posa para este diario en el despacho de la Consejería de Educación. / JERO MORALES

Tras 30 años dedicada a la docencia en la Universidad de Extremadura como profesora de Economía Finaciera y Contabilidad, Mercedes Vaquera (Valencia de las Torres, 1967) cambió el aula por el despacho de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional hace tres meses. Confiesa que el salto a la política le pilló de forma inesperada -«era lo último que me esperaba»-, pero está convencida de que desde dentro se pueden cambiar muchas cosas que como docente veía que no funcionaban, «o al menos intentarlo». Además, cree firmemente en el proyecto de la presidenta María Guardiola, con quien se reunió tras una primera llamada intermedia: «la capitana del barco me cautivó desde el primer momento». Economista de formación e investigadora universitaria, Vaquera ha tenido que dejar también el cargo de presidenta del Consejo Económico y Social (no requería exclusividad ni era retribuido) que, «por amor al arte», venía desempeñando desde 2013.

¿Por qué aceptó el salto al gobierno?

Para estas cosas no hay un único motivo. Me cautivó el proyecto de la presidenta, la flexibilidad, las facilidades… Me encontré con una persona con la que sabía que se podía trabajar muy bien, el reto era bonito y el equipo me parecía estupendo. 

¿Prefiere el aula o la política? 

Cada cosa tiene su parte positiva y negativa. Ahora estoy muy contenta e ilusionada porque creo que es muy importante lo que podemos hacer aquí, tenemos la oportunidad de cambiar muchas cosas, aunque echo de menos a mis alumnos. 

¿Es mejor que Educación y Empleo no formen una sola consejería?

Sí, porque la educación tiene que ir desde los 0 años hasta los posgrados y la universidad no se puede sacar fuera. Es una decisión acertada, aunque es verdad que con Empleo también iría bien, pero ya no sería una consejería, sería un gobierno entero. 

Gobierno y oposición hacen lecturas diferentes del inicio de curso, ¿cómo ha sido su primer arranque?

El inicio de curso ha sido duro por muchas cosas. Primero porque no estábamos asentados y faltaba parte del equipo por nombrar. Hemos contado con días, precisamente porque el gobierno desde marzo no podía tomar muchas decisiones, y había muchas cosas que estaban paradas. Ha sido a todo correr y nos ha cogido recién llegados, pero a pesar de todo estamos muy satisfechos porque hemos podido resolver los problemas que estaban sobre la mesa. Los docentes se han podido incorporar, hemos adaptado las plantillas a las solicitudes de última hora, no hemos quitado líneas y estamos contentos. Incluso con los comedores, que ha sido lo más polémico. 

¿Se contempló en algún momento mantener la gratuidad de los comedores como preveía el PSOE?

Estoy muy satisfecha con la decisión. No todas las medidas van a ser populares, pero nosotros hemos cumplido con la propuesta del anterior gobierno: dar la gratuidad hasta el límite de espacios y a un máximo de alumnos, que eran los que estaban matriculados en el primer trimestre. Hemos mantenido la propuesta del anterior Ejecutivo, que tenía unas limitaciones que no critico porque son lógicas. A lo mejor se podría haber hecho un esfuerzo, pero hubiese sido un esfuerzo populista para este año y luego el siguiente no. Se hablaba de gratuidad, pero nunca de universalidad. ¿Por qué solamente a Primaria y no a Secundaria, cuando también puede haber familias que lo necesiten? ¿Y por qué no en Bachillerato o en FP? Serían 188.000 alumnos y no hay infraestructura ni dinero para eso. 

Es cierto que la gratuidad de los comedores no contaban con dinero suficiente en los presupuestos de 2023, pero recogían una partida para su ampliación ¿No se podría haber aumentado el crédito?

La partida que contemplaba para este curso era teniendo en cuenta la subida de un 34% de lo que iban a subir los menús y el número de alumnos que iba a haber, pero hasta el tope que ellos hablaban. No fue una decisión absoluta mía. Las decisiones importantes las debatimos entre todo el equipo de gobierno y se decidió que íbamos a cumplir la ley y la instrucción tal y como estaba con todas las consecuencias. Mi opinión personal es que ha sido una decisión acertada.

¿Qué diagnóstico hace de la educación en Extremadura?

La educación que tenemos es buena, aunque se pueden mejorar muchas cosas. Tenemos unos ingredientes, que son nuestros docentes, que son inmejorables y tienen una gran implicación, y después nuestra materia prima, los alumnos, es muy buena. Lo tenemos todo para tener un buen sistema educativo, pero tenemos que apoyarlo, creer en él y, sobre todo, dar oportunidades. Me da mucha pena que todo este potencial se tenga que ir fuera. Ahí tenemos que invertir.

¿Cuál cree que es el principal problema que tiene en la actualidad?

El sistema educativo tiene que estar más vinculado con el tejido empresarial y viceversa, porque muchos de nuestros profesionales se van porque no encuentran trabajo aquí. Tenemos que intentar implicar más a las empresas con el sistema y también los centros tienen que estar más vinculados con estas y facilitarles el camino.

Extremadura es la región que más ha reducido el abandono escolar en la última década, pero aún no se alcanza el objetivo europeo. ¿Qué harán para lograrlo? 

Estamos trabajando en ello. Creo que mucho del abandono escolar es porque muchos estudiantes no ven su camino. Tenemos una idea un poco equivocada, también los padres, cuando creemos que nuestros hijos tienen que ir todos a la universidad y que es el futuro. Debemos potenciar más la Formación Profesional porque de ahí también salen especialistas con una capacitación y formación que no tiene nada que envidiar a la universidad. 

¿Qué la parece la Lomloe que ya se aplica en todos los cursos? 

Recoge mucho de las anteriores leyes y tiene un problema importante en el que nosotros no queremos caer y es que no ha sido una ley consensuada ni consultada con los principales implicados, los docentes. Por eso nosotros estamos trabajando para cambiar el sistema educativo, no quiere decir que vayamos a hacer una ley, pero sí lo queremos completar y adaptarlo a las nuevas necesidades. La educación en los últimos años ha cambiado mucho. Ya no podemos hablar de leyes de educación para más de 10 años porque las necesidades del entorno y las tecnologías están haciendo que tengamos que ir a pasos gigantescos. Queremos cambiarla y para eso hemos presentado el programa Educ-Acción con el que vamos a escuchar a todos los directivos de los centros, docentes, alumnos, padres, a todos los agentes sociales y económicos y a los partidos.

¿Para cambiar la Ley de Educación de Extremadura?

Es para mejorar, habrá mejoras sobre todo en la Formación Profesional. Hay muchas cosas que se pueden ir mejorando, como es la inteligencia artificial. Es que ya no sabes si los trabajos te lo hacen los alumnos. Creo que la IA es positiva, es buena, pero sí que hay que saber cómo utilizarla y tenemos que regularla o al menos limitarla.

¿Hay estudios que dicen que Extremadura perderá más de 40.000 alumnos en los próximos 15 años. ¿Le preocupa? ¿Se van a cerrar aulas y colegios en Extremadura?

La despoblación de Extremadura me preocupa y se nota sobre todo en los pueblos. No tenemos pensando cerrar colegios y sobre todo en las zonas rurales, porque ya no solo son centros educativos, tienen que ser centros sociales y un medio de fijación de la población. Este curso no hemos quitado ninguna línea y no vamos a quitar nada, si lo hacemos los padres de esos niños se van y los pueblos pequeños se quedan desiertos. Eso lo tenemos que evitar.

¿Qué solución plantea?

Debemos potenciar los centros con formación, con aulas talleres y con otras actividades para formar en las necesidades de las poblaciones. No podemos dar unas líneas estratégicas a nivel general, tenemos que hacerlo en función de la zona y junto con el Sexpe. Ahí tenemos que invertir y hacer todo lo posible para que esos centros rurales sigan vivos y no haya alumnos de primera y segunda, todos deben tener las mismas oportunidades. Empatizo mucho con los pueblos porque he sido una de las víctimas: me tuve que ir con 8 años de mi pueblo.

¿Y se pueden mantener esas mismas oportunidades en centros con solo 5 alumnos, como recoge la Ley de Reto Demográfico?

Ese caso como tal no lo tenemos pero en las poblaciones pequeñas no se pueden cerrar los colegios. Porque sería un problema social. No puede ser chocolate para todos, hay que analizar caso por caso.

¿Se deben mantener centros concertados en localidades donde hay centros públicos medios vacíos o con plazas libres?

Hay que analizar cada caso particular, pero de manera general, en Extremadura la concertada es una opción más. La Constitución dice que los padres tienen derecho a elegir libremente el centro de sus hijos, ¿por qué vamos a quitar una opción? Nosotros partimos de la base de la libertad y de la igualdad, por supuesto respetando el sistema público. Tan loable es una opción como otra. Lo que no se puede es quitar la opción de lo público y que se tengan que ir sí o sí a la concertada. 

¿Aunque no haya alumnos suficientes para los ambos centros?

Analizaríamos el caso cuando llegue el momento, pero los colegios públicos se tienen que mantener. 

Este año se ha bajado la ratio en Primaria, ¿seguirá en otros cursos?

Lamentablemente el descenso de la natalidad está bajando sin querer las ratios. Lo que vamos a hacer es no disminuir la plantilla. Este año se ha bajado la ratio porque si no hubiésemos tenido que quitar líneas. 

¿Qué harán con el programa Aula 1-2 años? ¿Mantendrán el modelo actual de abrir más aulas públicas o se concertará con las privadas?

Para el curso que viene vamos a dar la gratuidad mediante ayudas a las familias para todos los alumnos 2-3 años, que es la más costosa. El sistema público no tiene medios para atender a todos esos niños, ni los colegios públicos tienen las infraestructuras. Por otra parte, hay muchas empresas pequeñas, autónomos y emprendedores que tienen centros educativos de 0 a 3 años y no podemos olvidarnos de ellos. Por tanto, haremos todo lo que podamos en los centros públicos y los que se están manteniendo en los privados daremos a las familias ayudas suficientes en casi todos los casos para que cubran ese coste. 

¿Será un tipo cheque guardería como existe en Madrid para todos?

A mí no me gusta la palabra cheque, ayudas a las familias. En principio será un importe lineal. 

Ya están trabajando en las oposiciones de estabilización...

Se tienen que hacer en unas condiciones adecuadas y sobre todo climatológicamente. Es difícil, hay que consensuar muchas cosas y tenemos que trabajar muy duro pero si conseguimos que todos los alumnos de la EBAU tengan espacios, ahora lo vamos a conseguir también. 

Tras este proceso extraordinario, ¿seguirá habiendo oposiciones ordinarias todos los años?

Sí, si Dios quiere. 

¿Qué necesita el personal docente?

Ya hemos aplicado una medida para flexibilizar sus horarios, de tal manera que pueden hacer por teletrabajo o por videollamada tareas como tutorías o reuniones con padres. Hay que facilitarles las cosas. Tengo debilidad por los docentes y creo que tienen que estar mejor valorados.

¿Ha perdido autoridad el docente?

Sí, la hemos perdido, pero más que autoridad diría respeto y reconocimiento hacia nuestro trabajo. Y como madre creo que muchas veces la culpa la tenemos los padres, que no le damos importancia a su trabajo. Los profesores no siempre llevamos razón pero hay que inculcar el respeto desde casa, la educación no es solo de los centros.

Vox sigue insistiendo en la Asamblea en implantar el pin parental... 

No se va a implantar. Respetamos la libertad y la Constitución y el pin parental en muchas cosas no la respeta.

¿Están en riesgo con el gobierno de coalición con Vox actividades en los centros que hablen de igualdad, orientación sexual o diversidad? 

No. Tengo muchos defectos, pero soy clara. No se va a implantar. 

¿Le preocupa el acoso y la violencia en las aulas? ¿Cómo atajarlo?

Me preocupa mucho todo lo que tenga que ver con el respeto a las personas. Dicen que ahora se ha disparado, pero más que los casos lo que se ha disparado son las denuncias de estos casos. Porque ‘bullying’ y acoso lo hemos tenido toda la vida, pero antes aguantabas y te lo tragabas. Ocurre lo mismo con el acoso sexual y los malos tratos. Toda la lucha y las medidas que hagamos contra todo esto son pocas.

¿Cree que introduciendo la educación sexual en las aulas se pondría freno al incremento de la violencia sexual entre jóvenes como apuntan algunos especialistas?

Estoy a favor de la educación sexual, pero hay que darla de una forma que se vea normal. Creo que de alguna manera ya se está dando en las aulas. Aunque no esté contemplando de una manera explícita, la formación sexual ha ido avanzando. A mí no me hablaron de anticonceptivos hace 30 años y ahora se hace. La base debe ser el respeto.

¿Pero se puede hacer más?

Pues sí, claro que se puede hacer más. Pero yo no separaría la educación sexual del acoso, porque muchos abusos sexuales vienen también por ‘bullying’. 

¿Es partidaria entonces de que se hable de sexo en las aulas?

Con naturalidad, por supuesto que sí, y basándonos en el respeto.

Su apuesta es que el inglés llegue a los niños en horario extraescolar y lo acrediten. ¿Cómo se hará? 

Estamos viéndolo ya porque será para el curso que viene. Hemos hablado con los directores de las Escuelas Oficiales de Idiomas, volveremos a reunirnos y lo hablaremos con cada centro porque en todos no va a haber opciones, pero tenemos plataformas virtuales. Vamos a darle la opción a estos niños de que si no pueden ir a un centro concreto, tengan sus clases para aprender y se puedan acreditar. Vamos a ver cómo lo hacemos, pero queremos que el inglés llegue a todos los niños vivan donde vivan. 

¿Es partidaria de seguir participando en evaluaciones externas como las de diagnóstico o el informe Pisa?

Veo que tienen una parte positiva y otra, en función de quien lo evalúe, no. Creo que la docencia tiene que ser evaluada pero no todo vale. 

Extremadura fue pionera en la implantación de las TICs, sin embargo ahora países como Finlandia o Suecia están volviendo a la enseñanza tradicional, ¿cuál es su apuesta?

Nosotros no hemos quitado los libros de texto. Creo que hay que trabajar con las TICs, pero en el punto medio está la virtud. 

Trabajan en un nuevo plan de infraestructuras, ¿se harán centros nuevos? ¿Cuáles son las prioridades? 

Claro que se van a hacer. Tenemos que terminar primero los que tenemos comprometidos. Ahora mismo estamos trabajando muy de lleno con el instituto de Cerro Gordo en Badajoz.

¿Las confesiones religiosas que se imparten en la región (religión católica, evangélica e islámica) se deben mantener en las aulas? 

Claro que sí, apostamos por la libertad de enseñanza y religiosa también. Mientras se respete a los demás todas las opciones son positivas.

La consejera durante la entrevista.

La consejera durante la entrevista. / JERO MORALES

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«Estoy indignada con la EBAU; no se está haciendo nada»

¿Qué retos se plantean para la Formación Profesional? 

En la FP veo un problema que estamos trabajando para cambiarlo y es la FP Básica. Hay que cambiarla, mejorarla, hacerla más atractiva. No puede ser que solo tenga cuatro especialidades, el abanico tiene que ser más amplio. ¿Por qué un niño que empieza en la Básica no puede ser técnico en energía renovable o especialista en digitalización? Lo que pasa es que luego tenemos las leyes nacionales que están muy encorsetadas, pero ahí hay que trabajar mucho.

Su consejería también lleva la política universitaria, ¿cómo ve la universidad extremeña?

Como todo, mejorable, pero la Universidad de Extremadura es buenísima y una practica con el ejemplo: mi marido es de Madrid, he tenido la opción de mandar a mis hijos a estudiar allí sin gastos, pero estoy convencida de que hay grandes profesionales en la UEx y se han quedado aquí. Los grados de la UEx no tienen envidia a ninguno de cualquier otra universidad, pero lo que pasa ahora es que los futuros alumnos se quieren ir fuera para volar de casa e independizarse y eso me preocupa.

¿Tendrá por fin esta legislatura la UEx una financiación estable?

Si Dios quiere sí, estamos en ello.

Hay universidades privadas interesadas en la región, ¿qué le parece?

Por lo que tengo entendido tienen un perfil de alumnos diferentes. No lo veo negativo ni creo que haya que tener miedo como universitaria, porque la UEx es muy buena. Creo que pueden convivir totalmente.

¿Están ya trabajando en la EBAU?

Sí, pero vamos si se puede decir trabajar, porque lo tienen parado. Yo estoy indignada con la EBAU y cómo se está llevando a cabo, porque no hay reuniones como tal, no se pueden convocar y las pocas que hay son informales. 

¿Qué opina de la EBAU única? 

Sería lo suyo, pero no a cualquier precio ni de cualquier manera. Habría que unificar muchas cosas y trabajar mucho porque los temarios no son iguales en todas las comunidades.

¿Cómo ve el sistema regional de ciencia en y qué objetivos se plantea?

Es el futuro de todo. El desarrollo está en manos de los investigadores y lo hemos visto con la pandemia. 

¿Y qué se puede hacer desde una región como Extremadura?

Mucho. Ahora mismo cualquier proyecto se puede llevar desde cualquier sitio y aquí tenemos una buena región para ello. Tenemos la opción del teletrabajo, pero también hay magníficos centros en Extremadura que hay dar más a conocer y potenciar.