tendrá capacidad para hasta 125 contenedores de combustible usado, frente a los 20 depósitos del actual

La Central de Almaraz tramita ya la construcción de su segundo almacén de residuos

En septiembre comenzó las primeras gestiones ante el ministerio y el Consejo de Seguridad Nuclear 

Esta nueva instalación permitirá seguir la descarga del combustible de las piscinas más allá de 2028

Imagen actual del Almacén Temporal Individualizado (ATI-20), que está operativo en la Central de Almaraz desde 2018.

Imagen actual del Almacén Temporal Individualizado (ATI-20), que está operativo en la Central de Almaraz desde 2018. / El Periódico

La Central de Almaraz ha iniciado ya los trámites con vistas a la construcción de su segundo Almacén Temporal Individualizado (ATI) para residuos nucleares. La planta cacereña dispone desde finales de 2018 de una instalación de este tipo, con capacidad para veinte contenedores de combustible irradiado, pero el que se proyecta ahora será de mucho mayor tamaño, con un potencial para alojar hasta 125 depósitos.

Una vez completado el diseño básico de proyecto, en septiembre pasado se presentó al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico el estudio de impacto ambiental del proyecto para la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental y la solicitud de autorización de ejecución y montaje, la cual se envió también al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para su evaluación, según confirman fuentes de CNAT (Centrales Nucleares Almaraz-Trillo). «Ambas autorizaciones, junto a otros permisos y autorizaciones, son necesarios para comenzar las obras de construcción de este ATI-100», puntualizan. «El objetivo es poder contar con un ATI de capacidad total para poder continuar con la descarga del combustible de las piscinas más allá de 2028», se detalla. 

Sea cual sea el escenario al que se enfrente la central en los próximos años, la construcción de este segundo almacén temporal será necesaria. El ATI que ya está operativo tiene actualmente 12 contenedores cargados, cada uno de ellos con 32 elementos combustibles (está, por tanto, a un 60% de su capacidad). De esta manera, la Central de Almaraz tiene capacidad suficiente para operar hasta las fechas contempladas para su clausura en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), de acuerdo al cual el primer reactor pararía en el último trimestre de 2027 y el segundo en el tramo final de 2028.

Foto de archivo del transporte de un contenedor de combustible hasta la planta cacereña.

Foto de archivo del transporte de un contenedor de combustible hasta la planta cacereña. / El Periódico

No obstante, las dos piscinas de almacenamiento de ambos reactores están en el entorno del 90% de ocupación, por lo que tanto si Almaraz logra finalmente una prórroga para seguir funcionando como si la central es desmantelada, habrá que disponer de una nueva instalación de este tipo que le permita alojar en seco el resto de residuos de alta intensidad que actualmente están depositados en las piscinas. 

De hecho, la versión revisada del 7º Plan General de Residuos Radiactivos, que se dio a conocer hace ahora un año, consideraba «inviable disponer de un ATC (Almacén Temporal Centralizado)» de residuos y establecía a cambio que las cinco plantas nucleares españolas que están a día de hoy en funcionamiento deban habilitar estos almacenes. También la de Santa María de Garoña (Burgos), que tras una década parada afronta en estos momentos el inicio de su desmantelamiento (en la de José Cabrera --Guadalajara--, donde estos trabajos están prácticamente finalizados, ya existe uno).

Las plantas de Cofrentes, Ascó y Vandellós, por su parte, han dado inicio recientemente también a los trámites para la construcción de estos ATI. En el caso de Almaraz, el mencionado plan de residuos contempla que el periodo de almacenamiento pueda extenderse hasta 2086, dando margen así para poder licenciar, construir y poner en explotación el futuro AGP (Almacén Geológico Profundo).

El nuevo almacén se ubicará en la zona norte de la Central de Almaraz, al este del actual ATI. Sus dimensiones serán significativamente mayores a las de este. Así, el ATI-100 tendrá una losa de hormigón sísmico con unas dimensiones de 125,1 metros por 32,5, frente a los 50 por 21 metros del ATI-20.

Grúa móvil de 12 metros de altura y capacidad para elevar hasta 150 toneladas con la que se manejan los contenedores.

Grúa móvil de 12 metros de altura y capacidad para elevar hasta 150 toneladas con la que se manejan los contenedores. / El Periódico

  • Sistema homogéneo para cuatro plantas 

Para este ATI-100, la empresa pública Enresa (la encargada de gestionar los residuos radioactivos, incluido el combustible nuclear gastado, y el desmantelamiento y clausura de estas instalaciones), «en coordinación con los emplazamientos que aún no disponen de un ATI de capacidad total (Vandellós II, Ascó, Cofrentes y Almaraz), «ha seleccionado un sistema de almacenamiento homogéneo» para todas estas plantas, se explica desde CNAT. 

 En este caso se trata de un modelo de contenedor que ha sido adjudicado a la UTE ENSA-Holtec, que bajo contrato con Enresa será responsable del diseño, apoyo al licenciamiento, fabricación y suministro de los sistemas de almacenamiento y transporte hasta la planta. En concreto, el sistema de almacenamiento en seco seleccionado es el HI-STORM FW versión G de la empresa Holtec International, «un sistema ya licenciado y ampliamente empleado en Estados Unidos», se aclara.